jueves, 6 de octubre de 2016

Un partido que no cambia nada

Mañana a partir de las cuatro de la tarde en lo que queda del Perro Marrero, la selección de Cuba tratará de plantarle cara al conjunto de los Estados Unidos en el primer partido amistoso en la historia entre ambas selecciones.

Un partido, que para ser realistas hay que decir que poco o nada representa para los dos equipos involucrados y que está marcado más por el aroma político que por el propio deportivo, ese boom cubano, que desde el inicio del esperado acercamiento entre las dos naciones, se ha producido y es que desde que Obama y Raúl anunciaron los acuerdos entre ambos países Cuba se ha convertido en la moda y el lugar al que todos quieren visitar.

Un partido que se trata de vender como un acercamiento hacia el fútbol cubano, como El Paso que puede iniciar el cambio de rumbo en nuestro fútbol, argumentos inválidos y promovidos por gente con poca memoria histórica y cero conocimiento del fútbol nacional.

Hace un año y medio se esgrimían los mismos argumentos con la llegada del Cosmos a La Habana, "que el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo" slogan que murió en su segunda parte pues si el mundo se abrió a Cuba y las visitas de celebridades y deportistas se multiplicaron, Cuba nunca lo hizo y se quedó encerrada, con sus jugadores atrapados en la burocracia, las malas intenciones, el poco interés y una política errónea, que llevaron consigo la deserción casi en masa de las selecciones nacionales que participaron en los dos torneos posteriores efectuados en los Estados Unidos.

Solo a La Luz de hoy Maikel Reyes y Abel Martínez Colón lograron romper la regla y firmar con el Cruz Azul, una luz de esperanza que pronto se obliteró pues a pesar del interés de algunos equipos foráneos por varios de nuestros jugadores, solo Daniel Luis Sáez tras intentos esfuerzos de su agente logró probarse con el Ajaccio francés.

Hay que ser claros y más allá de la satisfacción que me produce que nuestros hermanos en la isla puedan ver a jugadores de gran calidad en vivo y en directo y disfrutar de todo ese talento en el destartalado Marrero, un partido, este partido no cambiará nada, por la sencilla razón que no se quiere cambiar nada, porque el fútbol al INDER no le interesa, como tampoco interesa al Presidente de la Federación Cubana Luis Hernandez (que solo cuando recuerda que vistió de corto intenta hacer algo) ni mucho menos a personajes como René Pérez, de odio e irrespeto visceral hacia el fútbol, o Garcés, quien al parecer por suspenderá el Campeonato Nacional, como diría un amigo por cuestiones de índole sexual (para no decir que porque le sale de los c.....) actuales Vicepresidentes de la AFC.

Un partido que más un llamado a la exaltación es un premio a la desvergüenza y al irrespeto con el que son tratados los jugadores cubanos, quienes debieron prepararse para este partido en condiciones paupérrimas.

En lo deportivo aunque quisiéramos ser optimistas la realidad apunta a un descenlace catastrófico que dejará aún más mal parado a nuestro fútbol y a nuestros futbolistas y es que con deseos y un par de cojones bien puestos no siempre alcanza para imponerse en un partido de fútbol, las sorpresas existen, pero de producirse una victoria nacional habría que catalogarla como una de las más grade de la historia por cómo llegan y el momento histórico de ambas selecciones.

Mientras el visitante llega con casi todas unidades en plena forma deportiva los nuestros carecen de sus principales figuras, cuentan con un técnico sin experiencia en este tipo de encuentros y sus integrantes llegan sin el ritmo adecuado tras estar cuatro meses parados y con solo dos semanas de entrenamiento.

Un equipo una vez más mercado por la intolerancia y la ignorancia, un equipo en el que existen nombres prohibidos y un equipo en el que director técnico carece de voz a la hora de escoger a sus jugadores.

Es totalmente imperdonable que Cuba no cuente con jugadores como Maikel Chang, Osvaldo Alonso, Odisnel Cooper, Marcel Hernandez, Heviel Cordoves, Ariel Martinez, Jorge Luis Corralesetc, etc, jugadores que sin dudas agregarían una mayor dinámica y fuerza al equipo nacional, como imperdonable que talentosos jugadores como Arichel Hernandez, Sandy Sanchez, Dayron Blanco, Andy Baquero, Daniel Sáez, Roberto Peraza, vean sus talentos y capacidades mermar abandonados en un Campeonato Nacional sin pies ni cabeza, de bajo nivel competitivo y que se realiza cada 8 meses.

Mañana se juega el Cuba - Estados Unidos, un duelo que más allá de lo propagandístico, de los intereses politiqueros y comerciales ocultos, significará nada para el futuro del fútbol cubano y que quedara en la historia como una simple anécdota como aquella de la Cosmos que vistitó La Habana, el fútbol cubano cambiará solo el día que el INDER deje de meter sus narices en él y se limpien las oficinas del Marrero de toda la lacra que roba y masacra a nuestro fútbol.

6 comentarios:

  1. 200 % de acuerdo. Los 4 viejos singaos de La Habana no han dejado para nadie.
    Ihoeldis

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  2. Hola Mario, me llamo Aleix y soy un periodista de una radio de Barcelona. Me ha gustado mucho tu artículo del partido de esta noche y me gustaria ponerme en contacto contigo. Me puedes escribir cuando veas este post en: aparise@radiocat.net
    Gracias y un saludo

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  3. A llegado el dia y alfin podemos ver nuestra seleccion ya que no la vamos a ver y mucho menos por un tiempo.Como dijo Mario por muy optimista que quieramos ser es triste saber que el resultado no va ser nada bonito espero que los muchachos salgan por lo menos pensado y aguantar y si el equipo de las barras y estrellas trae en mente anotar 5 oh 6 que nos lo dejen salir con el marcador que quieren. Suerte Vamos Cuba.

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  4. https://www.youtube.com/watch?v=jpwzDQrWN-8

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