viernes, 24 de junio de 2016

Las Tunas, 90 minutos después


Dayron Blanco terminó como segundo goleador del torneo.
  Por Raynol Paz Carmenate
En medio de la vorágine futbolistica generada por dos eventos de nivel mundial com la Eurocopa de Naciones y la Copa América Centenario, concluyó para Las Tunas el modesto 101 Campeonato Nacional de Fútbol, que definirá el campeón mañana sábado cuando se efectúe el choque aplazado entre La Isla y Villa Clara.

Los tuneros despidieron el torneo goleando a domicilio 0-6 al colista Cienfuegos y aseguraron el sexto lugar con 23 puntos. Dos escalones por encima del puesto ocupado el pasado año, además este resultado consituye su mejor desempeño bajo la actual estructura de diez contendientes y asegura la continuidad en Primera División.

Una actuación acorde con el nivel y las posibilidades de este equipo dirigido por segundo año consecutivo por Réwal Ochoa y que tuvo entre sus principales virtudes la garra para remontar partidos.


De hecho, de las seis victorias obtenidas en 18 encuentros, cuatro fueron después de comenzar perdiendo en el marcador, en total Las Tunas sumó otros cinco empates y siete derrotas.

La Danzonera, otra vez como fortín Históricamente jugar en Manatí había sido favorable por los equipos tuneros, a excepción del pasado año cuando los encuentros en la carretera le dieron la permanencia. En esta edición el “Ovidio Torres” volvió hacer el escenario en el que los rivales temblaron, solo Villa Clara pudo sacar tres puntos en su visita a suelo manatiense cuando se impuso 0-2 en la segunda vuelta del campeonato.

Pero el hasta entonces campeón Camagüey, Guantánamo y Cienfuegos fueron sometidos por la presión de jugar en una de las plazas futbolísticas más difíciles de Cuba (a Granma se le venció en Amancio).

Los empates como local llegaron ante La Isla, Santiago de Cuba, La Habana y Ciego de Ávila. En la carretera Las Tunas sufrió, al punto de caer en seis de los nueve encuentos celebrados, incluyendo las catastróficas goleadas recibidas en Ciego de Ávila por 6-0 y en Villa Clara 5-0, solamente dos victorias como visitantes frente a Granma y Cienfuegos, pudieron conseguir los dirigidos por Réwal Ochoa.

Defensa, tarea desaprobada Tácticamente Las Tunas se mostró por momentos desorganizada en la cancha, esto unido a la fragilidad a la hora de defender, conllevó a que fuera el segundo equipo más goleado del nacional al permitir en total 33 goles en 18 partidos, el único elenco que no perforó el arco tunero fue Cienfuegos. Aunque este indicador sube considerablemente con los once goles recibidos en dos juegos ante Villa Clara y Ciego de Ávila. Aún así, la cantidad de dianas permitidas fue alarmante.

Por su parte, el ataque tunero estuvo a la altura de un campeonato duro y exigente desde el punto de vista físico y fue comandado por Dayron Blanco segundo artillero del torneo. A pesar de que siete de los once goles del internacional amancieron llegaron por la vía del penal, no se puede minimizar su aporte ofensivo y fue sin dudas el mejor jugador en ataque, aunque algunos le señalen el hecho de fallar oportunidades claras en más de un encuentro.

Mención aparte para el refuerzo holguinero Ángel Góngora, quien encajó rápidamente en la dinámica de equipo y se vio con soltura sobre la cacha explotando todo el talento que posee como mediapunta. Góngora fue un escudero de lujo para Dayron Blanco, por sus botines pasaron buena parte de las mejores jugadas de Las Tunas y terminó la temporada como autor de cuatro tantos. Estadisticamente los futbolistas tuneros marcaron 28 goles, fueron los que más penales provocaron con nueve y todos terminaron el goles.

De cara al futuro antes de concluir el Campeonato Nacional de Fútbol, se conoció de la difícil situación de un equipo que completó el último mes del calendario sin entrenar por problemas con el transporte. De hecho el sexto lugar es más meritorio si se analiza que el cuerpo técnico solo pudo entrenar a sus atletas en la etapa de competencia en 35 ocasiones de un total de 60 planificadas. No se puede aspirar a una medalla si un equipo entrenó solamente el 58% de lo planificado en la fase competitiva. La repuesta de la Dirección Provincial de Deportes sobre este insidente quedó en el aire y ojalá el próximo año se exija un mejor desempeño futbolístico, pero también un mayor compromiso por los encargados de regir el deporte tunero. El fútbol y su afición merecen más respeto.

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