domingo, 12 de junio de 2016

Copa America. Las manos meten a Perú en Cuartos.

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Gallese la gran figura de Perú en la primera parte

Las manos salvadoras del portero Pedro David Gallese en la primera mitad y minutos finales del partido y la de Raúl Ruidiaz para empujar el balón al fondo de la meta de Alisson en el minuto 75 le dieron la victoria a la selección de Perú frente a Brasil para dejar a la verdeamarela de Duga fuera de la Copa América Centenario una sorpresa tal vez mayor que la eliminación de Uruguay hace unos días atrás.




El conjunto brasileño que había llegado a esta instancia con opciones de llevarse la primera plaza de su grupo gracias a un error arbitral en su partido frente al seleccionado de Ecuador terminó siendo eliminado de la misma por su falta de contundencia e irónicamente gracias a otra falla arbitral.



Brasil que necesitaba tan sólo empatar para llevarse la primera plaza de su grupo salió en busca del arco de Perú en la primera mitad y tuvo mayores opciones frente al arco Inca pero allí se encontró una verdadera muralla en Gallese, el portero del Juan Aurich fue la gran figura de esa mitad al  negarle al menos en tres ocaciones el grito de gol al conjunto brasileño.



Para el inicio de la segunda mitad el estratega argentino Ricardo Gareca envió al terreno de juego Victor Yoshimar Yotún por Adan Balbín, cambio que resultaría decisivo ya que el jugador del Malmo FF le dio una mayor solidez el conjunto blanco y rojo que de a poco se fue haciendo del control del partido y alejando cada vez más a los atacantes de Brasil de la meta defendida por Mallese que apenas se notó en esos minutos.



Finalmente a los 75 minutos la jugada que cambió la historia, no solo del partido sino que estuvo a punto de cambiar la del futbol que hoy conocemos,  la Joya Polo se descolgó por la banda derecha dejando colgado a un Felipe Luiz que unos minutos antes había dado muestras de estarse quedando sin piernas para regresar, Polo llegó hasta la línea de fondo enviando un centro templado al mismo corazón del área chica que Allison no logra contactar y que es muy bien aprovechado por Ruizdiaz que caracolea en el aire y usa su mano derecha para mandar el balón al fondo del área.



Gooool de Perú y revienta el estadio y el jubilo de los rojiblancos que se van a celebrar mientras los brasileños corren a comerse al árbitro a reclamar que el gol era ilegal por haber sido conseguido con la mano ya ahí comenzaron los minutos que pudieron darle la cachetada al futbol y prestarse a la manipulación, el línea y el centra conversaban, se cubrían la boca, apretaban el auricular que llevaban.



¿Hablaban entre si?  ¿Alguien les contaba lo que sucedía viendo la repetición? ¿Era válido el gol, se anulaba? Todos pendientes de la señal arbitral en medio de una tensión que casi paraba el corazón, y que a los tradicionalistas como quien escribe a pesar de su amor por el conjunto amazónica la voz de la cordura y la razón nos decía que se validara la anotación… y así fue. Gol de Perú y justicia divina.

Prevaleció la cordura, el futbol como lo conocemos, ese que es imperfecto pero cuya la imperfección lo hace tan lleno de sabor, de polémica, la justicia futbolera se consigue a través de goles y se adereza con errores arbitrales y de jugadores, se salvó el futbol que hemos conocido siempre y los tradicionalistas de siempre esbozamos una sonrisa aunque dentro el corazón nos sangraba al ver a nuestro equipo más querido al borde de la eliminación.



Brasil lo intentó, con más ganas que futbol y es que este equipo tiene mucho overall pero poca magia y los espejismos haitianos no alcanzan para tapar la realidad verdeamarela que antes nos enamoraba y que ahora nos hace sufrir, padecer con un futbol europerizado y lejos de sus raíces.



Brasil terminó cayendo, eliminado en su mediocridad y escaces de ideas y Perú le dio la bofetada a un equipo que se veía ya en la segunda ronda e hizo válida una vez más esa máxima futbolera que reza “goles que no haces, son goles que te hacen”



Adiós Brasil, adentro Perú.

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