lunes, 20 de junio de 2016

Eurocopa. A 40 años del primer “Panenkazo”

Esta semana se cumplen 40 años del día que Antonín Panenka le reveló al mundo su particular estilo al cobrar un penal. Todo empezó en 1975, en los entrenamientos del Bohemians 1905, equipo de Praga, en ese entonces, Checoslovaquia.


Antonín solía quedarse a practicar tiros desde el punto penal con Zdenek Hruska, arquero del club, con quien apostaba cervezas, barras de chocolate o dinero. Según cuenta él mismo, Hruska solía ganarle frecuentemente, por lo que Antonín, todas las noches antes de dormir, planeaba nuevas formas para vencer a su compañero. De esa manera, se le ocurrió que picar el balón al medio del arco podría ser una buena idea. “Si se cobra fuerte al centro, el arquero aún puede toparse con el balón aunque ya se hubiese lanzado a un costado. En cambio, si se cobra suave al centro y el arquero ya eligió su lado, cuando quiera reaccionar, será muy tarde” razonó Panenka.

A partir de entonces, Antonín puso en práctica su teoría y le dio resultado. “Le gané tantos chocolates a Hruska que me engordé” cuenta Panenka, quien para ese ese momento ya la picaba también en los partidos oficiales con su club.

Pero Antonín aún tenía pendiente mostrar su estilo en un partido oficial con su selección, y la ocasión perfecta le llegó nada y más y nada menos que en la final de la Eurocopa de 1976, contra Alemania Federal, el 20 de junio de 1976. El partido terminó 2 a 2 en los 90’, y en la tanda de penales, con Checoslovaquia ganando 4 a 3, le llegó el turno a Antonín Panenka, que si anotaba, le daría la primera Eurocopa de la historia a su país.

A Panenka no le pesó la responsabilidad de cobrar el último penal, y tampoco le importó que al frente estuviera el mítico Sepp Maier, portero de la Alemania campeona del Mundo en el Mundial de 1974; el checo la picó, Checoslovaquia se consagró campeona de la Euro, y Panenka inmortalizó su apellido en los libros de historia del fútbol mundial.

Pero esa no fue la única vez que Antonín se atrevió a pegarle al balón “a lo Panenka”. Según cuenta, en su carrera cobró más de 30 penales de esa manera y sólo falló uno en un amistoso. “Mis compañeros me decían que siguiera cobrando así, porque todos sabían que lo podía hacer, pero nadie esperaba que lo volviera a hacer” afirma Panenka.

Justo esta semana, en cuartos de final de la Copa América Centenario, el venezolano Luis Manuel Seijas quiso homenajear a Antonín con un “Panenkazo” ante Argentina, tal y como ya lo había hecho, con éxito, hace apenas 6 meses en la tanda de penales de la final de la Copa Sudamericana entre Independiente Santa Fe y Huracán. Sin embargo, Chiquito Romero le adivinó la intención y Seijas es hoy señalado como uno de los máximos responsables de la eliminación de la Vinotinto.

Del cielo al infierno y de héroe a villano, tal y como le ocurrió a Seijas en cuestión de seis meses. A eso deben atenerse los que, como en su momento Panenka, se atreven a picar el balón en los penales. No por nada, poco después de retirarse, Antonín dijo en una entrevista “Si hubiera fallado ese penal contra Alemania, hoy sería un mecánico de 40 años de edad”.

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