miércoles, 22 de julio de 2015

Cooper en el equipo de la semana.

Tras ausentarse del roster del Charleston Battery por una lesión en uno de sus hombros, la semana pasada fue una muy especial para Odisnel Cooper.

Primero, el viernes mostró sus excelentes reflejos frente al West Bromwich Albion de la Liga Premier Inglesa en partido amistoso en el que el camagüeyano vio acción durante los primeros 45 minutos de juego realizando alguna paradas interesantes y manteniendo su meta intacta hasta los 42 minutos cuando el internacional inglés Victor Anichebe aprovechó muy bien un balón dentro del área para dejarlo sin opciones y poner el 1-0 a favor del equipo inglés, en un partido que terminaría en derrota 1-2 para el Battery.

Casi 24 horas después Cooper se pondría una vez más su manto de Santo Salvador y con cinco espectaculares tajadas salvó al Battery de un empate o una derrota frente al Wilmington Hammerhead que tras verse debajo en el marcador trató de presionar al equipo de Charleston provocando que en cinco ocasiones Cooper les ahogara el grito de gol que ya se disponían a lanzar al aire.

martes, 21 de julio de 2015

El futbol que me quitaron.

Estadio José Ramón Cepero listopara recibir un partido del Campeonato
Nacional de Futbol, una imagen que se repetía en la mayoría de los estadios
a mediados y finales de los 80.
El tiempo ha pasado y muchas cosas se han borrado de mi memoria, algunos nombres y rostros se van perdiendo en la neblina del tiempo, sin embargo aún puedo ver con claridad aquellas tardes dominicales en las que bajaba la lomita que bordeaba la barda del jardín izquierdo del Capitán San Luis, en donde hoy se encuentra la sala polivalente, esa que como otros pinareños ayudé a construir con mis propias manos.
Aun recuerdo el apuro por llegar temprano, el subir por la escalera al final de la línea de foul y buscar presuroso un puesto en los palcos o en las gradas, aún recuerdo lo difícil que era en la mayoría de las ocasiones encontrar un buen puesto ante el gentío que se acercaba a ver los duelos entre Pinar y Ciudad de La Habana, o Villa Clara o Cienfuegos, aún recuerdo el olor a grama cortada en aquellas tardes futbolísticas en estadio beisbolero, que nos hacían disfrutar de 90 minutos de pasión, entrega, alegrías, tristezas pero sobre todo del buen futbol.
Por mi mente aun pasa las imágenes de un Osvaldo Alonso caracoleando sobre el montículo del lanzador para filtrar un pase al Ruso García para que este venciera a los Iznaga, Argüelles o a Kalule, al gran Povea una verdadera torre que imponía respeto por su juego y físico, a los Torres, a Calixto, aun los recuerdo, pero también recuerdo el día que me quitaron todo aquello.
Así no más, como puñalada que atraviesa el pecho, como machete que corta los hilos que hacen moverte, aún recuerdo el día que me quitaron el futbol, que me escondieron a mi selección.
Han pasado los años y aún persiste el mismo dolor, no recuerdo cuando fue la última vez que vi a mis verdes, ni siquiera recuerdo si celebramos la victoria o se marcharon con la cabeza baja, la tristeza era tan grande que esos detalles escapan a mi memoria agotada por tanto dolor futbolístico.
Que había que devolverle al futbol la identidad, que los campos de béisbol se la robaban nos dijeron y algunos ilusos les creyeron, otros solo apretábamos los puños de impotencia a yo en mi mente de adolescente me preguntaba, ¿Qué identidad? Misma pregunta que me sigo haciendo hoy en día al ver en los lugares donde se juega al futbol hoy en día, difícil, casi imposible llamar terrenos a semejantes esperpentos.
Estadio Latinoamericano, repleto para ver el Cuba vs Haiti en la eliminatoria
camino al Mundial de Argentina 1978
Para mí, como para otros significó el adiós a nuestro equipo, a nuestras tardes futboleras, imposible viajar hasta San Cristóbal donde los verdes fungían de locales, primero, o hasta Santiago de Cuba o cualquier otra provincia donde se empezaron a jugar los raquíticos Campeonatos Nacionales, consecuencia, según nos contaban al periodo especial, a las carencias económicas, que hacían mella al parecer sólo al futbol pues otros deportes seguían su paso cual si nada estuviera ocurriendo.
Lo que no nos cantaron fue que el futbol era demasiado poderoso, demasiado seguido y que la cantidad de espectadores había crecido enormemente después del Mundial de México 86 y la visita de equipos como el Boca Juniors que trajeron tanto público al Pedro Marrero que harían palidecer de envidia a los 7 000 que acudieron a ver el partido del Cosmos.
Y esa pasión, en un país donde la preferencia cantaba bolas y strikes había que apagarla de alguna forma y convencieron a la mayoría con un cuento chino y cantos de sirena, que terminaron arrastrando a las naves futbolísticas al desastre y el naufragio.
Han pasado casi treinta años y aún añoro aquellas tardes de futbolera, añoro llegar al estadio, y gritar los goles de mi equipo, es una sensación inmortal que crece con los años y que aún hace vívidos momentos de gloria y de tristeza, aún los recuerdo, el tiempo aún no ha podido borrarlos, pero también recuerdo el día que de golpe y porrazo me quitaron el Futbol.

lunes, 20 de julio de 2015

Cuba ya busca una nueva generación

BALTIMORE, Maryland - La Copa de Oro CONCACAF 2015, pudo ser una señal que el cambio de guardia llegó para Cuba.


El entrenador  Raúl González supone que puede ser el momento para la incorporación de los jugadores más jóvenes en la alineación.

"Hemos aprendido algunas cosas", dijo. "Nos enteramos que algunos jugadores han  estado en el equipo por mucho tiempo. Tal vez estamos cuesta abajo, o de salida. Pero tenemos un fuerte grupo de jugadores jóvenes del equipo sub-20 que van a ser capaces de entrar y conformar un equipo fuerte, un equipo competitivo de cara al futuro para el fútbol cubano ".

La experiencia de Cuba en Copa Oro fue sustentada por un par de derrotas por  6 a 0 con equipos que muchos observadores piensan podrían jugar en la final - México (primer partido Grupo C ) y Estados Unidos (cuartos de final). Una victoria por 1-0 sobre Guatemala en su último partido del grupo aseguró una segunda clasificación consecutiva a la fase de cuartos de final.

Sub 17 femenina termina invicta.



Con tres triunfos en igual número de salidas, las muchachitas de la selección cubana sub 17 de futbol saldaron su participación en la primera ronda eliminatoria mundialista de la categoría celebrada en el Estadio Panamericano de San Cristóbal República Dominicana.
Tras arrancar con victoria de 7-0 frente a las Islas Cayman, el día 15, las cubanitas golearon a la selección de Bahamas, el viernes con marcador de 5-1, apoyadas en los goles de Lilian Pérez a los 13 y 50 minutos, Braysi Cabrera a los 35’, Maidevis Espinosa a los 55’ y Yilianny Sablón a los 63.
Lo que dejaba para ayer frente a las locales el partido definitorio del grupo, frente a las locales, con ambas clasificadas pero definiendo el grupo en el que deberían jugar en la segunda fase, no hubo especulación por las nuestras que salieron en busca del primer lugar de la llave y a los 10 minutos encontraban recompensa a su esfuerzo a través de Yilianny Sablón quien mandaba el balón al fondo de las redes para el 1-0. Jenifer Ramos ponía cifras definitivas a los 60 minutos de juego dándole de paso los tres puntos a Cuba y el liderato del grupo.
Con ese triunfo la selección cubana quedó encuadrada en el Grupo A de la segunda ronda a celebrarse en Puerto Rico del 13 al 17 de Noviembre y el cual estará compartiendo con Jamaica, el local Puerto Rico y el equipo que quede como el mejor segundo de los grupos 2 y 3.
Por su parte las dominicanas fueron a parar al grupo B donde compartirán suerte con Haití, Barbados y el ganador del grupo 3.
Los ganadores de ambos grupos jugarán una semifinal cruzada: Primero del A contra Segundo del B y Primero del B contra segundo del A, con los ganadores accediendo a la final y de paso asegurando su boleto a la final de la CONCACAF.

Fortuna SC Campeón.

Celebrando el título. Arriba de izquierda a derecha Bryan Fuentes, Vladimir Andino, Dariel Cordero, Elio Cepero, Reynier Cordova "Harry", Mauro Costa. Segunda línea en el mismo orden: Asiel Tejera, Yainier Bacallao, Vladimir Correa, Alex Ramirez, Yovel Lachicot, Dairon González>Tercera Linea: Yohan Panfett, Yosvani Conde, Tony Nunez, Yoenis Orozco, Javier Garcia. Abajo con el trofeo. Yo y Howard Ruiz
El pasado viernes en la cancha número dos del Kendall Soccer Park de Miami el conjunto cubano del Fortuna SC se proclamó en su primera temporada como Campeón de la División B del Torneo Nivelación de la Liga SSM Premier de esta ciudad al vencer a un combinado conformado mayormente por jugadores venezolanos y colombianos el Colven FC con marcador de 5-1.
Justo premio para el mejor equipo de la cancha quien desde el mismo momento arranque del partido se mostró muy superior y con dos goles tempraneros enrumbó la marcha hacia el título a pesar de llegar al partido final sin tres jugadores importantes como el caso del extremo derecho Alejandro Hernández, el central Eusebio Ruíz y el defensor derecho Mauro Costa, el primero convocado a última hora por el equipo de la PDL Miami Champions y los otros dos lesionados, y de haber perdido en los primeros compases del partido ,por lesión, al volante central Francisco “el Kiki” Salazar.

Tiempos de cambio

Tras un fin de semana intenso lleno de emociones que incluyeron hasta amenazas en contra de nuestra integridad física, regresamos para tratar de ponernos al día, ya que mientras algunos viven tranquilos en casa esperando solo como molestar otros teneos que trabajar y duro.
Trabajo y obligaciones estos que no me permitieron seguir completamente el partido Cuba vs Estados Unidos, mismo que a estas alturas aún no he logrado ver en su totalidad, por lo que se me hace difícil analizar el partido y lo sucedido en él, más allá de que muchos puedan decir de que en un partido 6-0 no hay mucho que analizar, algo de lo que yo discierno completamente.
Fue un seis a cero lapidario que deja mal parada a una selección cubana, débil y vulnerable como la que debutó en este torneo, y es que más allá de los desniveles futbolísticos que pueden existir entre unos y otros, creo que el mayor desnivel está en lo psicológico, en el pensar “ya cumplimos” o “tratemos de no recibir tantos goles” cuando se entra con conformismo o derrotismo al campo de juego, las diferencias se hacen aún más grandes y por tanto aparecen estos marcadores tan desnivelados.
Habrá quien culpe a los jugadores que abandonaron la selección del resultado y hablen de las tensiones generadas tras la salida de los mismos, curiosamente serán los mismos que no dirán nada sobre la ausencia de seis regulares en el primer partido gracias a las escasas labores federativas.
Sin embargo, no pienso que la salida de Ariel, Dario, Keilen y mucho menos Argüelles fueran la causa de la debacle sabatina, pues todos, incluyendo los aficionados esperaban tal marcador aun con la presencia de Arielito, y es que nos hemos acostumbrado a ello y no puede ser, hay que poner un alto, el realismo es lo que creamos capaces de hacer, de luchar, equipos como Guatemala (que cayó claramente ante Cuba, ya no por el marcador, pero si por el nivel de juego) o Trinidad & Tobago con el que se cayó tras un gran partido, plantaron cara ante la misma selección mexicana que nos había pasado por encima.
Y yo me pregunto ¿No es que acaso guatemaltecos y trinitarios tienen jugadores en ligas con mayor calidad que la nuestra o donde queremos que nuestros jugadores jueguen porque entendemos que tienen calidad para hacerlo? Entonces ¿Por qué la diferencia? ¿Por qué a unos si y a otros no? ¿Por qué a uno se les sale a jugar y a otros a que no nos masacren? ¿Pesa el nombre tato?
Si, al menos, para nosotros pesa, y esa es una de las diferencias entre el resto de las selecciones caribeñas y las nuestra, consecuencia esto de todo lo que ya sabemos. Malos Campeonatos Nacionales, pésima organización, cero apoyo, corrupción, etc, etc etc.
Definitivamente es hora de que se produzca un cambio radical, definitivo por el bien del futbol cubano, que se destierren las mentalidades limitadas y subdesarrolladas por unas nuevas, abiertas al cambio al progreso, que permita a nuestros jugadores de una vez y por todas despegar como atletas tanto en los futbolístico como en lo psicológico, para que se den cuenta de que son capaces de más de salir a jugar contra el que sea, sin importar el nombre o la liga donde juegue, que en el futbol, son once contra once y cualquier cosa es posible siempre y cuando no se sea conformista.
Hay talento en Cuba y se volvió a demostrar, pero falta mucho, mucho para que este talento explote y se desarrolle en toda su extensión, las diferencias se van aumentando por días en el futbol de hoy, en el deporte de hoy, el amateurismo es un sueño lindo, hermoso, para una liga dominical, pero para competir y obtener resultados a un mayor nivel se necesita de mucho más, ese extra que nos guste o no solo ofrece el profesionalismo, ese que obliga a los atletas a esforzarse al máximo, a superarse diariamente para ser mejores y llegar a lo más alto posible.
Es hora de que se acaben las promesas incumplidas y los cuentos chinos, porque sólo así se evitará que el talento deportivo cubano siga escapándose a buscar por sus propios medios lo que los responsables de hacerlo no lo hicieron.
¿Habrá un cambio? ¿Mejorarán las cosas o tendrán nuestros futbolistas y atletas seguir desapareciendo en la oscuridad de la noche en busca de sus sueños?