viernes, 10 de julio de 2015

Se dio la lógica.



México ganó, goleó y para sus seguidores gustó, victoria pírrica para un equipo sediento de quitarse la presión de encima al que Cuba le sirvió de víctima perfecta, sin la mayoría de sus regulares, sin técnico y sin preparación alguna.
Pero no nos confundamos, México hizo lo que todo equipo grande debe hacer, machacar, ganar, golear si puede y al final habrá que agradecerles que hayan sido medio misericordiosos y no hayan llevado el marcador a cifras más escandalosas.
No, la pelea no es con los mexicanos, ni tampoco con los narradores de ese origen por pedantes que sean, no, el enemigo, los culpables están en casa, durmiendo junto a la selección, desangrándola. La culpa del desastre no está en los jugadores, ni el cuerpo técnico cubano, la culpa es de los que dirigen, de los que hacen las reglas, esos que mandan a un torneo como este a un equipo diezmado y mal preparado.
A un equipo tocado psicológicamente, que caminaba el terreno, deseoso tal vez de que el tiempo se acabara, que pitaran los 90 minutos, pues la decepción es grande y es que sentirse abandonado, vendido y ultrajado por aquellos que deben proteger y velar por nuestro futbol es doloroso, muy doloroso y por mucho que se quiera termina afectando a los jugadores que son las verdaderas víctimas de todo esto.
Hay que tener huevos y corazón para salir a jugar contra México ante más de 50 000 espectadores en un estadio cuyo 99 porciento apoyaba al adversario, con la preparación y las condiciones que llegaba Cuba, sin contar que para muchos de ellos la titularidad llegaba de sorpresa ante la ausencia de quienes deberían arrancarar desde el vamos.
Criticar el juego de Cuba, por llamarle de esa manera, es absurdo a este punto, la Cuba fragmentada, herida en lo anímico y en lo futbolístico mostró lo que pudo, de nada sirve volver sobre los pasos ya andados de los errores infantiles en la marca, de la ingenuidad a la hora de salir jugando o romper una jugada, de la lealtad del juego que evitó entradas bruscas sobre el adversario a pesar de la gran diferencia entre ambos y la imposibilidad de detener el vendaval negri-verde a base de futbol.
De nada sirve, porque ahí no está el problema, porque Cuba no mejorará con el cambio de técnico, con el cambio de estrategia dentro del campo de juego, podremos mañana ganar a Trinidad y Guatemala, pero eso no tapará el verdadero problema del futbol cubano.
El problema es el que todos conocemos: la pésima gestión administrativa que permite que todos los dirigentes del futbol cubano estén en los Estados Unidos y los jugadores, los verdaderos protagonistas, estén en Cuba y sin saber si podrán incorporarse al grupo.
El problema es la corrupción rampante dentro de la AFC, que deja varados por más de una semana a su selección olímpica en Antigua, sin garantizarle el alimento a los jugadores a merced de terceros para que tuvieran donde dormir o que comer, el problema es el nepotismo dentro de la Federación, donde la misma mujer del Presidente actúa de Tesorera.
Ese es el problema, ese es el verdadero problema, la desconfianza entre cuerpo técnico y jugadores para con los Federativos, capaces estos de venderlos al mejor postor, y no hablamos de transferencias a clubs extranjeros, hablamos de vender el futuro de muchos de estos jóvenes y sus sueños con acciones como la de la eliminatoria mundialista en el Pedro Marrero recientemente.
No nos engañemos, no miremos al lado, no esperemos que Univision, ESPN, u otra cadena se haga eco de estos problemas, porque sencillamente no les interesa, no es su problema, Cuba se ha perdido del universo futbolero hace muchos años y a nadie le importa, solo a nosotros, por eso mirar al lado, esperar por otros es ser parte del problema, hay que reclamar la renuncia, la destitución inmediata de la cúpula directiva del futbol cubano.
Que se vayan ellos y no los jugadores, que se queden ellos y deserten ellos y no los jugadores, a ellos no los necesitamos, no nos hacen falta, sin ellos tal vez vivamos más felices, pero a los jugadores si los necesitamos y si los queremos.
El equipo está tocado, en lo  futbolístico y en lo anímico y ojalá me equivoque pero lo peor puede estar por venir.
Vamos Cuba, vamos muchachos, a levantarnos una vez, estamos con ustedes y el domingo nos volveremos a pintar la cara con nuestros colores para vivir con ustedes otros noventa minutos de nuestra pasión.

jueves, 9 de julio de 2015

Así arranca Cuba hoy


Hoy juega mi selección.



Hoy juega mi selección, la de las cuatro letras, la que me hace palpitar el corazón cada vez que pisa la cancha, esa que no importa el resultado o el rival, o las predicciones, me hace apretar esa bandera cubana que todos llevamos en el pecho y me hace gritar, ¡Vamos carajo, si se puede!

Hoy juega mi Cuba, esa Cuba mutilada, mal preparada, endeble para muchos, motivo de burla para otros y víctima fácil para todos.

Hoy juega mi selección con lo que tiene: amor propio, corazón y cojones, esos mismos que le faltan a quienes dirigen el futbol cubano, a esas ratas mafiosas que han desmembrado el futbol cubano, que lo han al precario nivel en que se encuentra hoy.

Hoy contra el monstruo verde los Leones del Caribe tendrán que serlo más que nunca, tendrán que sacar las garras, soportar el vendaval que se les viene encima y tratar de golpear a un rival mucho más cualificado y preparado, un rival que tratará de lavar la críticas pre torneo y que no dudará en despedazar la maltrecha nave cubana.

Hoy juega mi selección y la pasión se pelea con la razón, la segunda habla de derrota, de goleada en contra la primera de victoria, de campanada, hoy el mundo se para por 90 minutos en los que viviré noventa de un sueño o sufriré unos de pesadilla, pero pase lo que pase nadie, ni nada podrá quitarme el gusto de ver a mi sele.

Cuba juega esta noche y hoy es lo que cuenta, hoy hay que dejar atrás el pesimismo, el abandonar el barco porque está haciendo el agua, hoy la sele necesita sentir a su gente detrás, apoyándola en los momentos más oscuros del futbol cubano.

Sus dirigentes la han abandonado, la han vendido y masacrado vulgarmente, nosotros apoyémosla, estemos con ella, porque esos que hoy saldrán a la cancha, son CUBANOS.

VAMOS CUBA, NOSOSTROS SI ESTAMOS CON USTEDES

miércoles, 8 de julio de 2015

Fortuna SC es finalista.

 
En un verdadero partidazo entre los dos equipos cubiches del Torneo Nivelación de la Liga de Kendall en Miami el Fortuna SC logró imponerse en la tanda de penales al Miami Sounders tras haber terminado los 90 minutos reglamentarios con un empate a un gol, con lo que el equipo verdi-negro se aseguró una plaza en la final del próximo viernes.
Líderes de la División B, de Torneo, el Fortuna llegó al partido de hoy de forma directa, mientras que el Sounders debió eliminar al Miami Stars en los cuartos de final efectuados la semana pasada.
Con algunas ausencias en ambos equipos arrancó el partido a las 8 y media de la noche en medio de un calor sofocante  el mismo no defraudó a quienes se acercaron a presenciarlo, intenso, con dientes apretados y muy luchados fueron los 90 minutos que ni la pésima actuación del árbitro logró desdibujar.
Fue el Fortuna el encargado de abrir el marcador en los primeros compases del partido cuando Alex Ramírez se escapó por la banda izquierda llegó a la línea de fondo habilitando a Alejandro Hernández, que logró aguantar la marca de su defensor, para girar sobre su eje y poner el uno a cero. Minutos más tarde llega la primera decisión polémica del central cuando el portero del Sounders envistió desde atrás a Alex Ramírez dentro del área acción que no fue sancionada por el silbante.

Incompletos.

Que Cuba termine un evento deportivo en los Estados Unidos sin sus equipos completos ha dejado de ser, desde hace mucho tiempo una noticia, pero que llegue sin gran parte de su equipo es un hecho que ha llamado la atención en muchos medios de la prensa internacional y que denota una total falta de profesionalismo y una total falta de respeto al evento.
El martes a primeras horas de la mañana llegaba a Chicago, tras haber hecho escala en Panamá, si leyó bien, en Panamá, sin seis de sus integrantes y sin su entrenador Raúl González Triana quienes tras haber estado varados por una semana en Antigua tras concluir la eliminatoria olímpica, no pudieron llegar a tiempo a la Capital Cubana para poner en orden todos sus papeles y viajar a los Estados Unidos con el resto de la delegación.
Sandy Sánchez, Andy Baquero, Arichel Hernández, Daniel Luis Sáez, Maykel Reyes y Arichel Hernández son los jugadores que no pudieron hacer el viaje y que a estas alturas no se sabe si llegaran el jueves o el viernes a los Estados Unidos, por lo que Walter Benítez, quien queda al mando por la ausencia de Triana, si este no llega para el juego frente a los mexicanos tendrá que echar mano de los jugadores que llegaron junto con él.
Sin cinco titulares en la alineación y sin partidos de preparación no hay que ser un especialista en futbol para entender que las opciones de Cuba son muy, pero que muy limitadas sin querer menospreciar a los jugadores que nos representarán el jueves, pero es que además de esos detalles existe grandes diferencias en el desarrollo del futbol en ambos países, y mientras los jugadores mexicanos llegan tras estar en activo todo el año, jugando en Ligas importantes, con casi un mes de preparación y varios partidos de preparación, los nuestros a además de lo señalado llegan tras jugar un puñado de partidos en el Campeonato Nacional y buscarán a base de coraje, de amor propio suplir lo que la incompetencia y la dejadez de unos les ha negado: el desarrollo de sus talentos futbolísticos.
Sin embargo, en el futbol de hoy en día, esas cualidades del futbolista cubano raramente logran tapar ese vacío futbolístico que deja la falta de apoyo y libertad futbolística a la que son sometidos nuestros futbolistas, obligados a estar encerrados en una Liga sin seguimiento mediático que se juega en apenas tres meses mientras los ofertas de clubs extranjeros o de agentes internacionales terminan en la nada, guardados en un cajón o desechadas en la basura.
Al matadero, si al matadero pretenden mandar a nuestros jugadores, deseosos de una actuación lamentable dela selección futbolística que les permita seguir haciendo crecer el discurso anti  futbolístico acrecentado durante los últimos años y que ha coincidido con el el aumento de la popularidad del deporte en la isla.
Incompleta, mal preparada, pero con las maletas de sueños así llega mi selección a la Copa Oro, para enfrentarse a un Goliat poderoso que tratará de sacarse todas las críticas frente a una selección, que eso sí, no se dará por vencida.