viernes, 2 de octubre de 2015

De carambola y milagro


Once titular cubano: De Pie, de izquierda a derecha. Sandy Sánchez, Maykel Reyes, Abel Martínez, Héctor MOrales, Daniel Luis, Arturo Diz Pe. Agachados en el mismo orden. Brian Rosales, David Urgelles, Andy Baquero, Yosel Piedra, Arichel Hernández.
Así se puede definir el partido en el que Cuba empató a un gol con la selección de Panamá en el arranque del Torneo Preolímpico de Futbol.
Si bien Cuba fue mejor en la primera mitad en la segunda desapareció completamente y Panamá pudo liquidarnos aun con 10 hombres.
En un partido en el que predominaron las imprecisiones Cuba logró sacar ventaja a un error del portero panameño que con todo el terreno para mover un balón retrasado le apuntó y acertó a la única mancha azul enfrente de él: Maykel Reyes. El balón pegó en el tobillo del delantero pinareño y fue a meterse al fondo de las redes para el 1-0 en favor de los nuestros.
El gol no pareció despertar a los panameños que aunque tenían más el balón no lograban inquietar al potero cubano Sandy Sánchez, al ser absorbidos por la marca cubana o víctima de sus propias imprecisiones, mientras que Cuba, aun sin ser mucho más finos en la  manipulación del balón se mostraba como el más peligroso de los dos y cada vez que pisaba el los linderos del área el gol coqueteaba con aumentar el marcador y aunque envió el balón al fondo de las redes una vez más el gol fue anulado por una dudosa falta de Abel Martínez sobre el portero panameño.
Cuba pudo liquidarlo en esa mitad pero el portero le negó el gol a Reyes y el poste a Diz Pe tras un trayazo impresionante del capitalino desde fuera del área y aun con el bajón en la segunda en un contragolpe, pero la Perla no pudo conectar bien una cesión de Rosales y su remate trompicado que fue controlado sin problemas por el meta canalero.
Pero Cuba fue eso y no más, 45 minutos. Pues si la primera mitad nos hizo creer o soñar con una victoria,  la segunda fue una pesadilla de la que solo nos salvó la calidad de Sandy Sánchez.
Panamá inclinó la cancha casi a 90 grados y borró a una selección cubana que sintió el frío reinante en Kansas y se fue quedando sin oxígeno, sin piernas para aguantar el embate de los panameños y de alguna forma crear no solo peligro, sino pasar la mitad de la media cancha.
Triana trató de cerrar la coladera en la que se estaba convirtiendo la defensa cubana y sacó a un agotado Morales dándole entrada al Principito Collado en su lugar, pero el muchacho no fue la solución y Panamá siguió creando peligro sobre la meta de Sánchez, tampoco lo fue Pedro Anderson en lugar de Rosales por la banda.
A la presión y perdida de balón se unió la calamidad de los calambres y Cuba terminó capitulando a los 75 minutos cuando un desborde por la banda encontró a Andy Baquero (para mí el mejor jugador de campo de Cuba) solo contra cuatro atacantes panameños en el centro del área cubana, sin que el pequeñín defensor pudiera hacer nada por evitar el cabezazo sólido al primer palo de Josiel Núñez para el uno a uno con el que terminaría el partido.
Resultado que al final pudiera decirse justo por lo visto en el partido pero que habla a las claras de que Cuba la tendrá muy difícil para pasar a la segunda ronda pues más allá de las deserciones, no se puede seguir dejando todo al talento de nuestros muchachos y se impone un trabajo serio de preparación, de atención de parte de las autoridades futbolísticas cubanas y que vaya má allá de acompañarlos en los viajes a los Estados Unidos y que pasa desde proveerles los uniformes y utensilios adecuados para jugar en la condiciones en las que se jugó hasta una preparación más seria y consiente antes de los torneos.
Cuba empató y que la Fuerza esté con ellos, porque René y su camarilla, aunque estén en Kanas City, no lo están

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