martes, 19 de mayo de 2015

Halagos, sorpresas y decepciones del nacional de fútbol

Por Osmany Torres.
Mientras en las redes sociales circulan varias fotos de los festejos en Camagüey por el primer título en los últimos 38 años y en gran parte de la isla todavía se habla de la gran actuación de los “Miuras” esta temporada, en algunas de las principales plazas futbolísticas del país se comienza a pasar revista de lo que fue la edición cien del Campeonato Nacional de Fútbolde Primera División.
 
En el ámbito competitivo los mayores halagos son para el campeón Camagüey, capaz de romper el gafe de no ganar los partidos buenos y mejorar del quinto al primer puesto en apenas una temporada. Bajo la conducción del debutante Julio Valero, los “Miuras” ganaron 13 de sus 17 partidos, 11 de ellos de manera consecutiva, para coronarse con cuatro fechas de antelación. El récord de victorias en línea fue viable gracias al equilibrio entre una buena defensa, la segunda mejor de la lid, y un efectivo ataque, el segundo con más goles en la justa.
 
También positivo resultó el accionar de Cienfuegos que vuelve a la élite del fútbol cubano después de años de incertidumbre.Tras ganar par de títulos con aquella talentosa generación del 85´, el más universal en la Perla del Sur cayó en un bache y resurgió este curso de la mano del exigente Israel “Kiki” Blake.
 
Los “Marineros” tienen savia nueva y si no pierden fuelle el próximo año pueden pelear de a lleno por el cetro. La clave del éxito cienfueguero en el certamen estuvo en el trabajo defensivo al consagrarse como el equipo menos goleado del evento. Si al buen fútbol unes solidez en defensa seguro que los resultados serán positivos.
 
La gran sorpresa del campeonato la deparó Santiago de Cuba, anclado quinto en su regreso a la Primera División después de vagar cuatro años por el torneo de Ascenso. Los indómitos se sobrepusieron a los avatares del calendario y con un equipo joven pero aguerrido dieron batalla en cada salida al campo. Con un año más de trabajo y las experiencias adquiridas esta temporada, los indómitos serán un plantel mucho más competitivo en 2016.
 
Si bien no se puede considerar como mala su actuación, selecciones como La Habana, Villa Clara y Guantánamo, quedaron en deuda con su afición y rompieron algunos vaticinios precompetencias que los situaban entre los candidatos al título.
 
Por un año más los capitalinos volvieron a terminar por debajo de lo esperado y ya son 14 los años de espera por un banderín. Las lesiones, la falta de compromiso de algunos futbolistas y la poca solidez como local, fueron aspectos claves para que el conjunto habanero repitiera el tercer puesto de las últimas tres temporadas.
 
Por su parte el Expreso del Centro parece ceder terreno a medida que sus referentes históricos avanzan en edad. La nueva generación de futbolistas villaclareños no logró tirar del carro este curso y si no se prepara para asumir los retos cuando los veteranos decidan colgar las botas, Zulueta podría pasar años sin festejar una nueva corona. Villa Clara tiene nómina para cerrar el principal torneo nacional en una mejor ubicación que el cuarto escaño logrado en 2015.
 
Mientras, los guantanameros estuvieron sin rumbo casi todo el campeonato conjugando buenas presentaciones con otras de menos nivel. La ausencia de su mejor futbolista, Alberto Gómez, pudo incidir en el funcionamiento del equipo, pero si algo de faltó a los del Guaso fue hacerse duros en casa. El gol fue otro elemento que no se le dio muy bien a los guantanameros durante la competición por lo que si pretenden regresar a planos estelares necesitarán ver puerta con mayor facilidad.
 
Las Tunas volvió a salvarse por los pelos y si no mejora sus prestaciones en 2016 podría perder la categoría. Los tuneros recibieron las mayores goleadas del campeonato (12 x0 y 8×1) de ahí que la exigencia más urgente será mejorar en el trabajo defensivo. Con poca pólvora en ataque dada la veteranía de Maykel Celada, el retiro de Geovanys Ayala y la inestabilidad de Dairon Banco, a los del Balcón del Oriente solo les queda aprender a sufrir para mantenerse en Primera.
 
Sin dudas, la gran decepción de la edición cien del Campeonato Nacional de Fútbol fue Ciego de Ávila que de vencedor en la edición precedente paso a dueño del séptimo puesto esta temporada. Los “Tiburones” no mordieron en casa y dejaron todo su desenvolvimiento ofensivo a la figura de Sander“Keko” Fernández.
 
La ausencia de Alain Cervantes fue un lastre imposible de superar por los avileños que lucieron algo desorientados en muchos pasajes del curso. En algunos momentos pareció que los de la tierra de la piña emularían a Pinar del Río que de finalista en 2013 terminó en el descenso en 2014.
 
De Sancti Spíritus e Isla de la Juventud poco para reseñar, pues de principio a fin fueron los equipos más débiles del torneo. A los espirituanos no les alcanzó con tener en sus filas a Ariel Martínez, uno de los mejores futbolistas del país, y tendrán que regresar a Segunda División por la falta de goles de sus atacantes y la fragilidad de su zaga.
 
En tanto los pineros no pudieron seguir los pasos de Santiago y regresan al mismo escenario donde comenzaron este año. Para añadir más contratiempos, los del municipio especial no podrán contar en los próximos dos años con los goles de su principal ariete Yoandir Puga, quien estará alejado de las canchas por una sanción de la Asociación de Fútbol de Cuba.
 
Comienza el tiempo muerto del fútbol nacional y ahora la gran mayoría de los futbolistas que intervinieron en el principal torneo doméstico pasaran a desempeñarse en campeonatos provinciales o municipales. Pasarán varios meses para que un mismo torneo llegue a las principales plazas futbolísticas del país y para ese entonces estaremos hablando de la edición 101 del Campeonato Nacional de Fútbol de Primera División. Así que a partir de ahora TODOS con la selección.

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