martes, 19 de mayo de 2015

El año de los “Miuras”

Camagüeyanos pasean a la "Orejona"
Por Osmany Torres.
La edición Cien del Campeonato Nacional de Fútbol de Primera División ya es historia y después de Treinta y Ocho Años el título regresó a Camagüey. Los “Miuras” se coronaron campeones con cuatro fechas de antelación y estamparon un récord de Once victorias de forma consecutiva en torneos insulares. El saldo final de una temporada de ensueño fue de 13 éxitos, un empate y tres fracasos, de los cuales solo uno se produjo antes de conquistar el sexto banderín para la provincia.
Los nuevos campeones nacionales mostraron un gran equilibrio en todas sus líneas al contar con el segundo mejor ataque de la justa, 29 goles, y la segunda mejor defensa, solo 14 dianas en 17 jornadas aunque vale señalar que las últimas cinco perforaciones llegaron con el cetro en la recamara. El promedio de goles de +15 fue el mejor de todo el certamen.  
A nivel individual destacar la actuación del capitán Armando Coroneaux, líder indiscutible del plantel tanto dentro como fuera de la cancha. El 10 de Nuevitas en su decimosegunda temporada con los “Miuras” demostró porque muchos centraron en su figura  todas las responsabilidades del grupo y logró levantar una copa que varios de sus predecesores ansiaron conseguir. Se comenta que su exclusión de las últimas convocatorias de la selección nacional sirvió de motivación para que el capitán de los agramontinos desplegara su mejor fútbol.
También aportaron al histórico triunfo los atacantes Dagoberto Quesada, Liván Pérez y Duxney Espinosa, los mediocampistasYoisel Salazar y Raidel Fernández, los defensores Ángel Horta y Yaisniel Nápoles, además de los refuerzos granmenses Adonis Ramos y Félix Guerra.
Quesada, Pérez y Ramos fueron el complemento de Coroneux en ataque, un cuarteto de gran velocidad y desborde que anotó 19 de los 29 tantos del plantel. Mientras, Espinosa fue el recambio ideal al firmar 5 dianas en su estreno en la máxima categoría del fútbol nacional. Muy buenos números para la cantidad de minutos en cancha de un futbolista recién salido de las filas juveniles.
El excelente despliegue ofensivo tuvo su base en el trabajo de recuperación de Salazar y Fernández, dos hombres mucha intensidad en la marca pero de buen pie para dar salida al equipo. A estos dos hay que sumar al importado Guerra, un comodín en las alineaciones de los “Miuras” al desempeñarse como mediocentro, defensor central y lateral en algunas ocasiones.
La última línea contó con el liderazgo de un Horta que ha sacado partido de sus tiempos como atacante para transformarse en uno de los mejores defensas de la isla. Fuerza, rapidez y buen juego aéreo son sus principales armas. En tanto Nápoles, sin ese gran físico, es todo elegancia y estilo en la banda izquierda. Un lateral de recorrido que suele pisar bastante el área pero sin olvidar sus funciones defensivas.
 Mención aparte para el guía intelectual del mejor equipo de Cuba en 2015, Julio Valero. Lulo, como se le conoce en el ámbito del fútbol desde su época como defensor central y mediocampista de recuperación, supo formar un equipo, una familia como le gusta decir a todos los miembros del elenco agramontino.
El técnico de 48 años logró unir varias generaciones de futbolistas talentosos que durante años se enfocaron en explotar su rendimiento individual por encima del colectivo. La clave, según el debutante seleccionador  camagüeyano, estuvo en dar total libertad a los jugadores pero siempre sin romper la estructura del equipo ni abandonar su estilo de juego.
Muchos hablan ya del inicio de una nueva era en el fútbol cubano, la era de los “Miuras”. El proceso de casi diez décadas por fin se consumó y a la memoria vienen ahora nombres como los de Armando Cruz y Roberto Regalado, finalistas en ediciones precedentes. Esta victoria también tiene su sello.
De laboriosos “Granjeros” a aguerridos “Miuras”, el fútbol en Camagüey está vivo y como asegura Agustín Cervantes, o mejor dicho “Mañico” para todos aquellos cercanos al mundo del fútbol, el momento actual se extenderá en el tiempo. Talento, cantera, técnicos capacitados y un proyecto llamado Camaquito que lleva el más universal a todos los rincones de la provincia, son los argumentos del hombre que triunfó con los Granjeros de 1977 y asesoró a los Miuras de 2015.
El fútbol local entra en un período de receso y no será hasta 2016 que regrese la edición número 101 del Campeonato Nacional de Primera División donde Camagüey buscará revalidar su corona. A decir de muchos “todas las temporadas no son iguales y repetir el título es muy difícil” pero esa es una historia todavía por vivir así que por el momento los “Miras” siguen de fiesta. Enhorabuena campeones.

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