domingo, 5 de abril de 2015

Mosqueteros siguen siendo decisivos.


Chang y Cordovés continuan con su show futbolístico
El espectacular comienzo del equipo Charleston Battery en la presente temporada se debe en gran medida a la gran actuación de los tres jugadores cubanos en sus filas.

Cooper, Chang y Cordovés volvieron a ser determinantes el sábado pasado en la tercera victoria en fila del equipo del Battery.

Por segunda jornada consecutiva “Los Mosqueteros” fueron de la partida, algo que apelando a la memoria no había sucedido nunca en los tres años que llevan con el equipo, y los cubiches respondieron a la confianza del entrenador Mike Anhausser con una soberbia actuación.

Chang siguió siendo el maestro del mediocampo del equipo aurinegro tanto cuando se movió a la banda como se tiró hacia el centro, aportando en la recuperación de balones pero sobre todo con sus pelotazos cruzados, o filtrados todos con precisión milimétrica y usando ambas piernas, que sirvieron una y otra vez para desarticular la defensa rival tal y como ocurriera en los dos partidos previos.

Chang continua siendo ese enigma difícil de descifrar por los rivales, ahora que completamente sano y retomada la confianza empieza a ser aquel Chang que deslumbró en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, alcanzando ahora una mayor madurez futbolística en la que ha añadido a su gran arsenal técnico ofensivo, una arista defensiva prácticamente desconocida para él anteriormente.

El juego del capitalino y distribución de juego fue premiado con una asistencia al minuto 70 cuando se conectó con el jamaiquino Dane Kelly para que este pusiera el 2-0.

Y si Chang continua impresionando lo de Cordovés viene a ser la confirmación de lo que habíamos comentado aquí hace un año atrás, el Motor quien mostró en la temporada anterior mejor toque del balón, mayor trabajo de equipo y sacrificio, ha añadido este año a estos atributos el gol que en el 2014 estuvo reacio a dárselo a pesar de sus buenas demostraciones.

Este sábado el Cordo volvió a ser el tipo escurridizo, con gran potencia y determinación que hace una semana atrás, rosó el gol, coqueteó con él y lo consiguió a puro corazón, guapeando contra su defensor, ganándole en velocidad y definiendo con sutileza ante la salida del portero rival para su tercer gol de la temporada, justo premio al jugador que lo buscó con mayor intensidad.

Si bien el par se conectó en múltiples ocasiones, sin duda la mejor conexión entre ambos se produjo a los 57 minutos cuando el Chino cuchareó el balón que techó al defensor del Harrisburg para que Cordovés la bajara con el pecho acomodándosela al su pierna privilegiada, con la que soltó un bombazo que se fue apenas por encima del larguero.

Por su parte Cooper logró redondear su primer partido sin goles del año en una noche relativamente tranquila para el camagüeyano que apenas tuvo que ensuciarse el uniforme en los 90 minutos de juego.

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