viernes, 10 de abril de 2015

A Camagüey no le dieron visa FIFA

Por Fidel Alejandro Manzanares
La Liga Más Difícil del Mundo, MDM, según sus siglas en esperanto, vuelve a por todas en el ranking de eventos balompédicos más inverosímiles practicado por los homo sapiens. La versión centenaria del Campeonato Nacional de Fútbol no podía ser la excepción de semejante propósito.
Camagüey, una ciudad que desde 2008 tiene parte de Patrimonio Mundial de la Humanidad, también es sede de la “franquicia” de los Miuras Fútbol Club; líderes del torneo doméstico con una considerable ventaja de 11 puntos a La Habana.
Por novena jornada consecutiva el once de mi provincia logró el triunfo para igualar el record de Villa Clara de victorias sucesivas en la historia de estos certámenes. Pero no ha sido suficiente credencial para que algún miembro de la escuadra integre la Selección Nacional que recientemente sostuvo una gira caribeña gracias a las bondades de la fecha FIFA.
Ni en tierras dominicanas ni jamaicanas, se vislumbró algún pasaporte con el renglón: Natural de Camagüey. Paradójicamente en el equipo Cuba, número 110 del ranking de la Federación Internacional, no se presentan atletas formados en territorio camagüeyano.
Al parecer no basta con figurar entre los principales goleadores del certamen local. Porque ni siquiera Libán Pérez y Armado Coroneaux, con 24 y 29 abriles , respectivamente, resultan del agrado del DT del Cuba, Walter Benítez, divisado en la cancha de Minas, situada a 30 kilómetros de la ciudad de Camagüey, en el último choque entre los líderes del principal evento balompédico local.
Entonces, ¿cuáles son los parámetros a evaluar para hacer el grado del equipo nacional? En una país que no tiene jugadores en el Colo Colo de Chile, ni en el Alianza Lima de Perú, ni en el filial del Bayern, ni en el Real Madrid Castilla, ni en el Dynamic Togol africano, ni Auckland City neocelandés.
¿Cómo es posible desdeñar la actuación en suelo patrio de jugadores sacrificados al extremo?
Tal vez la política de priorizar a las jóvenes promesas de esta disciplina en compromisos de envergadura, limite las posibilidades de los más experimentados, quienes no entran en los ciclos clasificatorios de grandes eventos regionales, dígase Mundiales y Juegos Olímpicos.

Y no resto crédito a las alentadoras actuaciones de la Sub. 20 en los Centroamericanos de Veracruz, y la clasificación a la Copa del orbe celebrada hace dos años en Turquía; muestra del potencial de noveles como Arichel Martínez, Andy Baquero y Yordan Santa Cruz.
Mas si hablamos de metodología y/o pasos a seguir para conformar el máximo grado, sería un delito de lesa deportividad obviar el desempeño, el rendimiento en el Clásico balompédico de nuestro archipiélago.
Qué coger el sol abrasador en las canchas cubanas se convierta en premio, más allá de una posible participación en el Campeonato de Clubes campeones del Caribe.  
(https://mipuntodepenalty.wordpress.com)

1 comentario:

  1. Recientemente leí un artículo de Michel Contreras que se titula la Pregunta sin Fin. ¿Qué tiene el fútbol cubano que no alcanza a despegar? ¿Por qué en una potencia que llegó a ubicarse quinta a escala universal, el más universal no ha conseguido abrirse paso? a los interesados les dejo el link de la revista que dicho sea de paso es una de las mejores revistas de deporte cubano que he leido. Saludos. http://playoffmagazine.com/

    ResponderEliminar