martes, 13 de enero de 2015

Lejos


Lejos muy lejos se ve hoy, tras el resultado de hoy de la Sub 20, Nueva Zelanda y no, no nos estamos refiriendo a la distancia geográfica que sigue siendo la misma si no a las posibilidades de clasificar al Mundial de la categoría que tendrá lugar en ese país.

Y es que Cuba no pudo tampoco hoy contra Honduras, un rival bastante limitado que apenas complicó en la primera mitad y que en un abrir y cerrar de ojos en la segunda mitad definió el encuentro, para clavar el segundo dardo en el pecho cubano.

Tras la decepcionante actuación frente a México en el que el equipo se desboronó psicólogicalmente, el de Honduras se antojaba para ser el medidor perfecto de la capacidad de nuestros muchachos de recuperarse anímica y futbolísticamente, algo que pareció suceder en los primeros compaces del partido y durante la primera mitad, en la que sin ser claramente superiores lucieron como el mejor equipo de los dos, manteniendo la organización de sus líneas controlando así el juego hondureño.

El comentado movimiento de Rosales a la zaga, sí, ese mismo cambio exigido durante el primer partido y que Bennet se tragó, pareció reanimar y darle mayor calma al sector defensivo cubano, que aunque duditativo por lo momentos lució más capaz de resolver las contadas ocasiones que creo Honduras en los linderos del área defendida por Pozo.

Fue Cuba mejor, más que por volumen de juego o control del balón por su mantenerse organizadita y por ser quizas, la que debió irse en ventaja al final de los 45 minutos pero el cabezazo de David Urgellés fue sacado sobre la línea de juego por un defensor hondureño cuando ya todos saltabamos de nuestras sillas gritando el gol.

Fue sin embargo otro el libreto para la segunda mitad en la que desde el mismo arranque los catrachos se hicieron del balón y presionaron al combinado cubano que de a poco se fue arrinconando en su área contra la portería de Pozo, que en un pie, desde la mitad del primer tiempo, se convirtió en el mejor hombre de Cuba y en la única causa de que Honduras no hubiese abierto el marcador antes.

Sin embargo la rodilla del pinareño, no aguantó y en el 58 debió ser sustituido por un Lumpuy que se mostró duditativo y que quedó muy expuesto tanto en el primer gol catracho tan sólo un minuto después de su entrada al campo y en el segundo a los 64, en los que no achicó correctamente.

Tras el 2-0 Cuba intentó reaccionar y con más ganas que argumentos futbolíticos, en una cancha lenta como la Montego bay, los chicos dirigidos por Bennett no pudieron hacer uso de principal virtud: la rapidez y sin nadie en la mitad de la cancha con la capacidad para dirigir los hilos de su ataque abusó de los pases largos, anunciados que hacían de sus destinatarios presa fácil de la defensa rival, aun así Cuba tuvo el descuento en los pies de Frank López que en un pase largo logró ganarle las espaldas a sus marcadores y ante el achique atropeyado del meta hondureño definió al segundo palo y cuando parecía que la 5 se colaba apareció la pierna de un defensor para sacarla y arrancarnos de nuevo el grito de gol.

Con el tiempo agotandose, las piernas cansadas de correr tras el balón (Honduras tuvo un 68 porciento de pocesión), el equipo subiido completamente en busca del descuento en tiro de esquina se produjo la contra hondureña que pescó a un Rosales solo y contra el mundo, que aguantó, aguantó y aguantó el tres contra uno pero que no pudo evitar la habilitación y el remate para el 3-0 final.

Un tres cero, que nos deja con muy pocas opciones, pero que aun no nos mata, un 3-0 que volvió a demostrar nuestras carencias futbolísticas, la falta de juego diario de los muchachos, el pésimo trabajo desde la línea incapaz de buscar opciones para corregir deficiencias en la canche y el tremendo corazón y ganas de nuestros muchachos, que plantaron cara después de la amarga experiencia frente al Tri.

Fue además un partido para la humillación, la humillación de volver a mi equipo sin identidad, sin la bandera cubana en el pecho, un partido para aguantar la humillación que generaba las burlas por parte de los locutores salvadoreños del canal por donde tuvimos acceso al encuentro, mostrando una gran falta de ética y profesionalidad por sus constantes mofas acerca de la escuadra cubana y sus jugadores.

4 comentarios:

  1. Pretendo siempre ser sincero y creo que algunos desde su puesto deben ser críticos y autocríticos. En nuestro país, NO HAY muchos Directores Técnicos con actualización en los diferentes modelos futbolísticos que se utilizan en el mundo y por tanto lo que hacen es más de lo mismo que siempre han hecho. He visto como en ocasiones las palabras que utilizan ellos son una retórica en laberinto, sin saber hacia dónde van. El sub 20 no fue ni mucho menos un derroche de virtudes en su etapa de clasificación y lo que sucede en este instante es la evidencia que exige un veredicto y un análisis. No es posible darle a alguien las riendas de un equipo nacional solo porque sea un "histórico" en estas lides. Por otra parte los que han demostrado sapiencia y constancia, no siempre han sido los mejores tratados. El mecanismo de selección de jugadores y técnicos en Cuba está totalmente errado. Muchos técnicos cuando toman un equipo ya los jugadores están seleccionados, o sea ya existe "UNA LISTA" que la hizo CUALQUIERA. A esa hora ellos tienen que trabajar con lo que le dejaron y no tienen casi el chance o la oportunidad de recorrer el país y ver otros valores que le satisfagan en sus planteamientos técnico-tácticos. Así no es posible a día de hoy si nos comparamos en cómo se gerencia el futbol mundial.
    Para terminar este comentario, me refiero a lo que se plantea en esta entrada de las burlas de los narradores y comentaristas salvadoreños en relación con los jugadores cubanos. Como cubano, eso me molesta al máximo. No he visto en ninguna transmisión de un mundial (me refiero a cualquier deporte) o unos Juegos Olímpicos, que NINGÚN narrador o comentarista cubano se haya burlado de algún atleta de otro país por el solo hecho de tener menos nivel. Aunque en este deporte no hayamos despegado, ni siquiera elevado como se debe el nivel, Cuba está muy por encima de El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá o cualquier otro país del área en el movimiento deportivo. Cuando alguno de estos países hermanos tenga medallas de ORO en Juegos Olímpicos (a la vez) en Judo, Boxeo, Lucha Libre o Greco, Tae Kwondo, Atletismo, Pesas, etc, entonces se podrán burlar con “alguna razón” de algún deportista cubano. Al final eso solo habla de su BAJO NIVEL DE CULTURA y representa una total falta de respeto. Seguimos apoyando a nuestros muchachos, que salen estoicamente a defender nuestra bandera, aunque un grupo de ineptos, no sepa que ella también debe verse en la camiseta de un futbolista cubano.

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  2. Estoy de acuerdo contigo en ambos puntos, el encierro y aislamiento no solo a atrasado a nuestros futbolistas, también a los entrenadores, al final ex-futbolistas, atraso y carencias que no se pueden resolver con un cursivo de dos o tres días, más si después de los famosos cursi tos de superación no se juega por un año,
    Es también importante, y ya hemos hablado aquí de eso, el proceso de selección de jugadores, en Cuba los entrenadores no tienen la posibilidad de escoger a los jugadores que quieran o se adapten a su visión del fútbol, tienen que trabajar con el grupo que ya ha sido seleccionado por otros, y a veces resulta imposible hacer jugar a un jugador de la forma que uno quiere, pues no tiene esas caractéristicas, cada entrenador es un mundo diferente, con formas de ver las cosas diferentes, por lo que busca sus propios jugadores, esos que sean capaces de interpretar lo que él quiere en el terreno de fútbol,,
    Por último el vergonzante trabajo seudoperiodístico de los comentarístas salvadoreños, quien tras el error inicial de Lumpuy, se mofaban de la calidad del villaclareño, pidiendo que fuera él y no Pozo el que atajara en el partido contra su selección, cual si esto fuera una ventaja para ellos, el castigo les llegó rápido de la mano de otra escuadra caribeña pues Haití les empató el partido del cierre, un encuentro que según sus comentarios ya habían ganado sin haberlo jugado aun.

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    1. Casi siempre sucede igual, o sea, como dice el viejo adagio popular para el caso de estos super sencillos comentaristas, " No hay boca que habló, que DIOS no castigó"

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  3. Ya esto lo habia anticipado, a quien se le ocurre darle un equipo a Willian Benett solo a unos locos que no quieren al Futbol, señores que tristesa ahí hay 5 mundialistas u 20 no me jodan ahi hay calidad y talento pero falta dirección Rene Perez solo tu pones a ese tipo ahi, hasta donde vamos a llegar con esas decisiones.

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