domingo, 11 de enero de 2015

Masacrados


Por primera vez desde que escribo en este blog no me sentí molesto con iniciar un turno de trabajo de 12 horas que me impidiera escribir inmediatamente tras un partido de una selección cubana de futbol y es que lo vivido obligaba a un tiempo para sanar la tristeza y tratar de entender el paisaje surrealista vivido ayer por la selección Sub 20 cubana en Montego Bay frente al seleccionado mexicano.

Nadie, estoy seguro que nadie se imaginaba la catástrofe que sería para los nuestros el partido inaugural frente los aztecas y ni siquiera aquellos soñaban con tan apoteósica victoria que se convirtió en la peor derrota jamás vivida por una selección cubana de futbol a cualquier nivel.

Atrás quedaron las derrotas 8-0 frente a los representativos de Suecia en el mundial de 1938 y la extinta Unión Soviética en las Olimpíadas de Moscú 80 o el 8-2 sufrido a manos de Haití en los Panamericanos de Chicago de 1959.

Cerca, muy cerca estaba el partido entre las selecciones Sub 21 de ambos equipos en los Panamericanos de Veracruz 2014 en el que la selección caribeña le dio un repaso a su similar azteca, por lo que muchos esperaban, a pesar de ser selecciones totalmente diferentes un partido más parejo, sin embargo bastaron 40 segundos para darse cuenta de la cosa en Montego Bay sería bien distinta pues el gol mexicano no sólo sirvió para abrir el marcador sino para desnudar la fragilidad defensiva cubana.

Ni el gol tempranero de Sáname para empatar transitoriamente el partido sirvió a pesar de la alegría para despejar las dudas sobre la salud defensiva del equipo que quedó expuesta nuevamente tras el segundo gol del Tri y que terminaron de ser evidentes tras el tercer gol en contra, de ahí en más Cuba se partió, si antes del tercer tanto en Contra se mostraba como un equipo frágil y vulnerable, tras el cuarto se volvió un conjunto de papel, callejero, que se dedicó a ver a los jugadores mexicanos jugar y darles un baile de aquellos.

Este no fue mi Cuba, esos no fueron mis muchachos, los que limitaciones aparte, siempre dan la cara y dejan la piel sobre el terreno, fue un grupo de niños temerosos, desconcertados que llegaron volando y terminaron estrellándose ante la primera turbulencia.

Fue Cuba un desastre, a nadie sorprendemos con esto, ni descubrimos el agua tibia al expresarnos así, la defensa estática mal parada, siempre agarrada a contra pie, superada en número por los atacantes rivales; un mediocampo impreciso, tambaleante, que e equivocaba a cada segundo, donde no se contenía, no se creaba y se regalaban balones cual fiesta de Navidad; la delantera inexistente y el coach Bennett desafinando la orquesta desde la línea de banda y como el peor de todos.

Nunca se percató el "estratega" cubano que su defensa por la banda izquierda hacía agua que no podía contener el ataque mexicano y a pesar de tener sobre el terreno de juego a un jugador especialista en esa pocisión, con experiencia mundialista y panamericana como Brian Rosales nunca intentó remendar lo que a todas luces era evidente y que hasta mi niñita de siete años, que estoicamente se aguantó los 9 goles en contra junto a mi, notaba "Daddy the kill us from the left side" me comentaba renuente como siempre a querer hablarme en la lengua de Cervantes a pesar de dominarla perfectamente.

Y si nos mataban, pero el cambio que pedíamos a gritos no llegó, pero si, antes de que terminara el primer tiempo, Bennett decidió abandonar el barco y descargar la culpa de todo en los hombros de su capitán Roberto Peraza, sustituyendo al mediocampista capitalino a solo un minuto de que se terminara la primera mitad del partido, lo que en fútbol significa que lo señalaba o o el causante del todo el desmadre, desorganización y desmoralización dentro del campo de juego, su opción no pudo ser menos acertada, Osmani Capote, un delantero, por un mediocampista de creación un finalizados por un hombre que podía tener el balón, Cuba no necesitaba alguién más arriba y no lo necesitaba, porque Cuba no creaba ocasiones y no creaba ocasiones porque no tenía el balón porque era México el que lo tenía en propiedad, porque era México el que decía como y a que se jugaba, porque ellos eran el victimario, que jugaba con su presa antes de matarla, y eran ellos los que sabían por donde su víctima sangraba y la desangraron cuanto quisieron, con la complicidad de DT cubano que en su ceguera o discapacidad no pudo hacer nada para cambiar el destino del encuentro.

Cuba perdió, fue destrozada y fue la víctima precisa de los medios de comunicación mexicanos que aun dolidos por el repaso que les diera la Sub 21 en los juegos Centroamericanos se hicieron una fiesta con la goleada aunque un equipo no tuviese nada que ver con el otro.

Fue un partido para el olvido que quedará en nuestras memorias por siempre, un partido en el que el desastre se empezó a formar desde el camerino, con una selección sin identidad en la que en el pecho nunca apareció la bandera cubana y no me refiero al pecho de nuestros jugadores, sino en las camisetas que vistieron, pues nuevamente se les falta el respeto desde la misma Cuba a una selección nacional siendo la única de las participantes en no tener ni el escudo de su Federación o la bandera de su país en la camiseta, indecible, impresentable, más aún que la actuación del equipo.

Ahora toca a los muchachos la tarea más difícil, recuperarse después de la tragedia, porque lo ocurrido en Montego Bay hay que catalogarlo así, levantarse y poner la cara, hacer lo que saben hacer, jugar, olvidarse de todo y todos, de saber que estamos con ellos a pesar de los pesares, que confiamos en ellos, y que estaremos mañana apoyándolos frente a Honduras.

Habrá quien se raje, quien no quiera saber, siempre los hay patas flojas, pero yo estaré ahí, con mi cara pintada para disfrutar cada gol a favor y tragarme los 20 en contras si eso es lo que sucede, porque esta es mi selección, esta es mi Cuba y estos son mis muchachos y mi Isa con sus siete años estará conmigo para analizar desde su sabia inocencia la actuación de Bennett

6 comentarios:

  1. William Bennet es tecnico nada mas q en Cuba. Recuerdo los muchos anhos aciagos en q era el DT de la Seleccion d mayores. Nos tuvo q sacar Barbados de un mundial para q lo sacaran a el de ahi. Es un inepto y un vive bien mas.
    Ihoeldis

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  2. De donde sacan los dt O.o esa mi gran pregunta

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  3. Eso es fácil, la Federación los elige, a Bennett ya no tenían donde ponerlo así que le dieron la Sub 20

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  4. Acabo con el sueño de esos jovenes en 90 minutos. Ahora que van hacer con el????

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  5. Valla Mierda de seleccion por dios, no saben jugar al futbol no tienen ni idea

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  6. Y ahora perdieron 3-0 con Honduras un buen primer tiempo pero el Segundo empesaron mal estos no creo que vallan a Nueva Zelanda me encantaria que fueran pero de la manera que juegan no los veo en ese mundial

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