miércoles, 29 de octubre de 2014

Frisados en el tiempo.

Hoy mientras ojeaba varias ediciones del Diario de La Marina de La Habana, en mi constante búsqueda de la historia de nuestro fútbol me he tropezado con una carta escrita por el Secretario del Club Deportivo Puentes Grandes al periodista Pedro "Peter" Fernández de dicho diario, en medio de una de las crisis más grande por la que ha atravesado el fútbol cubano en su historia y que conllevó a la no celebración del Campeonato Nacional por espacio de un año.

Leer la carta resulta fascinante por la similitud de los reclamos que en aquella época hacía el señor Carlos Ballester a los que hoy en día hacemos desde este blog, la gran diferencia es que mientras a los puente grandinos se les acusaba de revolucionaros a nosotros se nos acusa de reaccionarios, curioso juego de palabras.

Lo más alarmante de la carta no son las similitudes entre la situación futbolística de aquel entonces y la de hoy día demostrando una vez más que el fútbol cubano se quedó frisado en la historia y que avanza en círculos cerrados, sino que las dos décadas que siguió a la misma fueron las más oscuras de nuestro balompié y en las que nuestros equipos eran vapuleados y goleados en cuanta competencia participaban.

Sin más aquí está la dichosa carta, juzguen ustedes mismo, sólo espero, que esta vez el círculo si se rompa.

“Puentes Grandes. Sept. 19-1947
Sr. Peter Fernández Alonso
DIARIO DE LA MARINA,
La Habana.
Estimado amigo.

Hemos visto con pena que algunos cronistas balompédicos juzguen mal lo que el Club Deportivo Puentes Grandes pretende hacer en el sector balompédico.

Tal parece que no se quieren cambiar los sistemas tan anticuados que tenemos, donde hemos podido palpar que después de tantos años de futbol en el país, nada hemos adelantado. Hoy estamos sufriendo los errores cometidos por todos y por no saber o no querer dar los pasos necesarios para llevarlo por la senda que merece.

Todavía están latentes los fracasos de las últimas series internacionales. Debemos declarar que tenemos atletas, orgánica y físicamente bien conformados. Varias veces nuestros jugadores han dado que hacer a los equipos extranjeros, pero esto sólo se debe a la pujanza, al corazón que ponen los muchachos para contrarrestar la técnica de sus contendores. Sin ninguna clase de apoyo, sin ningún estímulo directo de los organismos dirigentes, de los llamados a prestar al futbol local ¿qué puede exigírsele a los nuestros? En las pobres condiciones en que vivimos, desamparados de los que deben prestarnos decidido apoyo, tenemos que ver con pena los sacrificios que unos cuantos hombres han hecho para salir airosos de sus compromisos deportivos.

Preocuparnos por todos los medios posibles para conseguir protección de los llamados a darla, no con nombres, ni con palabras, sino con hechos. Aunemos nuestro esfuerzo para que surja limpio, grande y dignificado nuestro deporte. Sólo a base de unión, sin aislacionismo ni egoísmos que nos perjudican hondamente, podemos conseguir el anhelo de superarnos. En tanto trabajamos infatigablemente. Hagamos deporte por el deporte mismo y dentro de nuestro ambiente procuremos asimilar las lecciones del Foot Ball moderno tal como lo tienen otros países.
Si hemos hecho la protesta de las elecciones de la Nacional es porque tenemos la completa seguridad de que no se han ajustado a las los preceptos reglamentarios ¿Con que objetivo se hizo eso?.
Queremos que la Nacional cambie por completo su estructuración, pues con sus sistemas actuales, llevará el mismo camino que sus antecesores, y eso ha sido la causa del desastre de nuestro futbol. El mismo concepto tenemos de la Federación de Futbol de La Habana. Hay que modernizarlo, darle vida nueva, seguir otros procedimientos, pues lo que tenemos no sirven.
El Club Deportivo Puentes Grandes, entiende que tenemos que empezar de nuevo. Ir a los campos abiertos en los barrios, para que resurja entre la afición local. No queremos grupos de Clubes. Queremos que se nacionalice, para tener apoyo nacional igual que el baseball.
Tenemos que llevarlos a las sociedades de barrios, a los institutos, planteles particulares, escuelas públicas, colonia china y la hebrea (que es su deporte nacional), en fin tenemos que hacer igual que en el campesino, sembrar, sembrar, para luego tener buena cosecha.
Con los pocos atletas buenos que tenemos podríamos efectuar un corto Campeonato Profesional en La Universidad, donde podrían participar más de cuatro clubes. Si esto da resultado, entonces para el próximo año se podrían reforzar los equipos con unos cuantos jugadores extranjeros”
Amigo Peter, esto es lo que quiere el Deportivo Puentes Grandes, y por pedir estas reformas, se le juzga como un revolucionario que quiere destruir el futbol cubano. La opinión pública y la afición en general tienen la palabra.
Sin otro particular, quedamos como siempre a tus órdenes.
Carlos Ballester G.

Secretario.

(Carta transcrita de la edición del 20 de Septiembre del Diario de La Marina, orinal puede encontrarse en 
http://ufdc.ufl.edu/UF00001565/13902/20x?vo=33&vp=2624,1982)

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