domingo, 8 de junio de 2014

Mundial. Qatar 2022. Acuerdo gasístico con Tailandia y visita a Putin antes de la votación

El periódico británico The Sunday Times lanzó nuevas acusaciones de corrupción contra Qatar en el proceso de elección de la sede del Mundial de fútbol de 2022, cuando sólo faltan dos días para la celebración del congreso de la FIFA en Sao Paulo y cuatro para el inicio de la Copa del Mundo de Brasil 2014.

Según el rotativo, el qatarí Mohamed bin Hammam, ex vicepresidente de la FIFA, pagó otros 1,7 millones de dólares para obtener votos de Asia. El pasado domingo, el dominical había publicado que los documentos a los que tuvo acceso demuestran que Bin Hammam repartió
cinco millones de dólares entre dirigentes futbolísticos africanos.

Además, el artículo asegura que el empresario árabe arregló un encuentro a nivel gubernamental para que Tailandia lograra un acuerdo ventajoso en compra de gas a Qatar, a cambio de asegurarse el voto del tailandés Worawi Makudi, miembro del comité ejecutivo. "La exacta naturaleza del trato no está clara, pero llevó a que Tailanda ahorrara decenas de millones de libras renegociando un acuerdo con Qatar para comprar un millón de toneladas de gas natural licuado cada año a un precio fijo que consideraba muy alto", escribió el periódico.

El texto da cuenta también de un encuentro "de alto nivel" con representantes rusos un mes antes de la polémica votación del 2 de diciembre de 2010 en Zúrich, en la que Rusia ganó igualmente la sede del Mundial de 2018.

"Emails muestran que Rusia invitó a Bin Hammam a una cumbre para discutir 'relaciones bilaterales' en el deporte entre los dos países el 30 de octubre de 2010", escribió el rotativo. "Dos días después, el emir de Qatar también voló a Moscú para conversaciones sobre tratos conjuntos de producción de gas entre los dos países", añadió.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, admitió poco después de la elección que fue "un error" entregar de una vez las sedes de dos Mundiales seguidos, algo que nunca se había hecho hasta entonces.

El Sunday Times menciona también una visita del alemán Franz Beckenbauer a Doha, aunque el ex futbolista viajó al emirato después de la votación, cuando ya no era miembro del comité ejecutivo de la FIFA.

El alemán acompañó a directivos de una naviera especializada en transporte de petróleo y gas de la que era consultor. La empresa aseguró no obstante que no se firmó ningún contrato como consecuencia de las reuniones con dirigentes qataríes, a las que no asistió Bin Hammam.

El rotativo asegura tener en su poder millones de documentos en los que se demuestra que Qatar usó su influencia económica para ganar la sede de 2022, pese a ser un país sin tradición futbolística y con temperaturas de hasta 50 grados durante el verano (boreal).

"Los archivos muestran que Bin Hammam estuvo fijando encuentros de miembros de la familia real de Qatar con los hombres más poderosos del fútbol al mismo tiempo que usaba ilícitamente una red de fondos para comprar una base de apoyo entre jefes de federaciones nacionales", escribió.

Según los documentos, Bin Hammam habría pagado a través de su compañía privada Kemco 1,7 millones de dólares a dirigentes asiáticos "cuyo apoyo buscaba".

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