Son 736 los jugadores que sueñan con alcanzar la gloria en la Copa Mundial de la FIFA 2014™, o por lo menos con hacerse un nombre en el fútbol. Y si no lo logran, lo que sí pueden hacer es adjudicarse un apelativo, o confirmar el que ya se les ha pegado.

Y qué mejor escenario que Brasil, el país de los sobrenombres por excelencia, donde Edson Arantes Do Nascimento y Manoel Francisco dos Santos se convirtieron respectivamente en Pelé y Garrincha primero, y después en O Rei y Alegria do Povo. El delantero Givanildo Vieira de Souza ya tenía un nombre compuesto cuando dejó el Vitoria en 2002. Sin embargo, le bastó con enfundarse la camiseta del Tokyo Verdy en 2006 para que su parecido con Hulk propiciara un apodo a la altura de su gigantesco talento. Su compañero en la selección David Luiz debe su notoriedad no solo a su rendimiento, también a su frondosa cabellera rizada, que le ha valido el mote de Actor Secundario Bob, como el personaje de Los Simpson.

De la televisión salió igualmente el alias del argelino Carl Medjani, eso sí, muy a su pesar. "Durante una concentración empezaron a llamarme Michael Scofield, como el protagonista de la serie Prison Break, por los tatuajes", explicó molesto, consciente de que están prohibidos por el Islam y pueden ser malinterpretados. "Sé que no es algo que se practique habitualmente en nuestro país. Que lleve los brazos tatuados no significa que no respete los valores de la religión o del país, ni mucho menos. Estos tatuajes forman parte de mí, de mi personalidad, pero sobre el terreno de juego me dejo el alma por los colores nacionales".

Cómics, manga y niños grandes

El inglés Phil Jones y el ruso Aleksander Kokorin tienen que dar las gracias (o maldecir, según se mire) a los compañeros que les atribuyeron sus apelativos. El defensa británico recibió en un Tweet de Wayne Rooney el de Glenn Quagmire, personaje de la serie Padre de Familia, piloto, soltero empedernido y ligón. Al delantero ruso, por su parte, se le conoce como Bieber desde que su compatriota Roman Shirokov le encontrara cierto parecido con el cantante canadiense.

Seguimos con las semejanzas. En sus comienzos en el Independiente, el artillero uruguayo Diego Forlán quedó bautizado como Bruja Cachavacha, la mala de los dibujos animados argentinos Hijitus. Su sucesor en los Diablos Rojos, el argentino Sergio Agüero, se convirtió en el Kun por un personaje del manga japonés llamado Kum-Kum que le gustaba mucho de niño. En la vecina Chile, Jean Beausejour es Palmatoria, en referencia al héroe de un cómic de los años 1960 sobre un equipo de fútbol.

El guardameta italiano Gianluigi Buffon también tiene un mote inspirado en los cómics. Los aficionados del Parma lo denominaron Superman por sus intervenciones excepcionales. Y tras un partido épico contra el Inter de Milán, durante el cual paró un penal de Ronaldo, llegaron a imponerle una camiseta del famoso superhéroe. Más poético es el de su compañero en la selección y en el Juventus, Andrea Pirlo, quien entre otros sobrenombres tiene el de Trilli Campanellino, la versión italiana de Campanilla, por su ligereza y su magia. Y para encontrar a Peter Pan, no hace falta ir lejos. El atacante Antonio Cassano responde a este apelativo por las múltiples ocasiones en su carrera en las que ha mostrado su negativa a crecer.

Un estado de adolescencia eterna es el que viven David Villa y Fernando Torres, quienes a pesar de haber superado la treintena, son respectivamente, el Guaje y el Niño. El argentino Gonzalo Higuaín es hijo de un jugador profesional, Jorge Higuaín, apodado el Pipa, según la prensa argentina de la época, a causa de su nariz alargada. Por eso no sorprende que su retoño sea el Pipita. Lo mismo le sucede al mexicano Javier Hernández. Los ojos verdes de su padre lo convirtieron en el Chícharo, y el hijo es el Chicharito.

Herederos, emperadores y depredadores

La herencia de Javier Mascherano no es genética, sino futbolística. El defensa argentino es el Jefecito, un homenaje al exinternacional Leonardo Astrada, el Jefe. El legendario zaguero alemán Franz Beckenbauer, el Kaiser, tendrá dos descendientes en Brasil: el defensa mexicano Rafael Márquez, el Kaiser de Michoacán, por su estilo y su región de origen, y el delantero francés Franck Ribéry, que se ha coronado en el Bayern de Múnich como Kaiser Franck.

Soportar la comparación con veteranos ilustres es difícil, no hay duda. Lo que resulta imposible es imaginar la presión a la que se ve sometido el mediocampista italiano Marco Verratti, que tiene que defender su apodo Piccolo Pirlo, ante su propio compañero, el Pirlo de verdad. "Es un honor que me comparen con un gran campeón", aseguró el volante del Paris Saint-Germain, al que le gustaría más un alias con menos peso. "Prefiero Gufetto, porque mi novia me llama así. Dice que me parezco a un búho pequeño".

El ave italiana tendrá que vérselas con la fauna que le espera en Brasil. Ghana puede contar con el Bisonte Michael Essien, Bélgica tiene bajo palos a la Tarántula Thibaut Courtois y Chile alineará a su Pitbull Gary Medel. Pero los animales más peligrosos no son siempre los que más gruñen. Que se lo pregunten a los rivales de Argentina, que tienen que enfrentarse a la Pulga, también conocido como Lionel Messi

La veda está abierta y Países Bajos está de suerte con Hunter [el cazador] Klaas Jan Huntelaar, mientras que el ataque uruguayo infunde respeto con el Pistolero Luis Suárez y el Matador Edinson Cavani. Los ingleses quedan advertidos antes de su choque contra la Celeste, y su Captain Fantastic Steven Gerrard está listo para proteger a los suyos. Protección es lo que inspira Iker Casillas, al que toda España llama San Iker por los muchos milagros que ha obrado.

El arquero de la Roja es, además, el último que ha levantado el trofeo en la escena mundialista, en Sudáfrica 2010. Ésa es, a fin de cuentas, la mejor manera de hacerse un nombre.(www.fifa.com)