domingo, 22 de junio de 2014

La sociedad Hazard-Origi fulminó a Rusia en el último suspiro

Hazard fue lo más destacado de un duelo intenso, pero con pocas ocasiones. Despertó a tiempo, cuando apenas quedaban tres minutos, y puso en bandeja el gol a Origi tras una electrizante acción por la izquierda.
Rusia ofreció muy poco para lo que se espera del país que acogerá el próximo Mundial, el que paga más generosamente a su seleccionador. La derrota deja muy tocado al equipo de Fabio Capello, que llegará a la última jornada con un único punto en su casillero.
Bélgica se siente favorita. Y esa es una buena noticia, porque tiene jugadores de calidad -Courtois, Kompany, Witsel, Fellaini, el apagado Lukaku...- y puede aportar aire fresco, pero aún parece un equipo a medio hacer. Tiene la idea de jugar en campo contrario, pero le falta ajustar las líneas y, sobre todo, encontrar quien filtre el último pase a Lukaku, el delantero pretendido por Juventus y Atlético que parece una isla.
Ese debiera ser Eden Hazard, el díscolo jugador del Chelsea que se atrevió a cuestionar los planteamientos de Mourinho, pero tirado a la banda izquierda apenas entró en juego en todo el primer tiempo.
Rusia, al contrario, tiene las ideas claras. Aplica el plan con el que Fabio Capello ha hecho carrera; llegar lo más rápido posible al área contraria, sin importar la forma, con un pelotazo o un robo de balón.
Y eso le bastó para crear más peligro que los belgas hasta el descanso. Obligó a emplearse en tres ocasiones, siempre con acierto, a Thibaut Courtois, y hasta pudo reclamar un penalti de Toby Alderweireld sobre Maksin Kanunnikov, en el minuto 24.
No estuvo afortunado el defensa del Atlético de Madrid, lateral derecho en su selección y superado en todo momento. Como tampocohubo quien frenase, por la misma banda, a Dries Mertens en el campo contrario.
El centrocampista del Nápoles, que ya fue un revulsivo cuando entró en el segundo tiempo contra Argelia, trajo en jaque a la defensa rusa. Un disparo suyo en el minuto 35, bien despejado por Igor Akinfeev, fue todo el peligro que creó Bélgica en tres cuartos de hora.
Mostró más ambición Rusia al comienzo del segundo tiempo y Wilmots, por su parte, se cansó del deambular de Lukaku, sustituido por el delantero del Lille Divock Origi en el 57. Dieciocho minutos después dio entrada a Kevin Mirallas, en busca de remate, pero su problema era la creación.
Y, para entonces, el equipo de Capello llevaba tiempo jugando cerca del área belga, acercándose al gol con un disparo cruzado de Andrey Eschenko (m.80).
La ocasión rusa despertó a Bélgica, que respondió con un libre directo de Mirallas al palo, tres minutos después, y sobre todo a Hazard. El genio belga, el único que podía cambiar el partido, asumió el mando, estuvo a punto de marcar con un disparo cruzado y acabó entregándole el gol a Origi, en el 87, tras una gran jugada por la banda.
Fue un gol que dejó sin capacidad a la selección rusa de Capello, que se ve contra las cuerdas, mientras los 'diablos rojos' vuelan hacia octavos.

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