jueves, 22 de mayo de 2014

¡Ay Quevedo… Quevedo!

Caras largas de los hasta ayer Campeones Nacionales ¿Se manipuló el partido de ayer en Zulueta?

Hoy cuando se debiera estar hablando del tremendo triunfo avileño en el Campeonato Nacional, al alzarse con la corona a falta de dos fechas para finalizar el torneo algo impensable al inicio del mismo y más aún de su desastroso debut, lamentablemente aparece nuevamente la sombra de la Federación Cubana para empañar la celebración.

Pues mientras en la tierra de la piña se celebra en Zulueta y todos los rincones de Villa Clara abundan las caras largas y puños cerrados, no por el hecho de perder la corona ante un rival que hizo todo durante la temporada para ganarla sino por la sensación de que la Corona que ostentaron por los últimos tres años les ha sido robada tras la vergonzosa actuación del silbante camagüeyano Hermes Quevedo en el partido en el que los naranjas se midieron a los guantanameros en la tarde de ayer y que los hasta ese momento Campeones Nacionales debían de ganar para seguir con sus esperanzas al título.

Quevedo quien ya ha estado en el ojo del huracán durante esta temporada por sus actuaciones en dos partidos efectuados en Manatí, el segundo de ellos en el que pitó un dudoso penalti a favor de Ciego de Ávila en el minuto final de un partido que pintaba para empate y que tras la pésima decisión de los jugadores tuneros de no dejar patear la pena máxima la Comisión Nacional le otorgó el triunfo a los avileños, fue la desafortunada decisión de la Federación Cubana para pitar un encuentro tan vital en las aspiraciones de avileños y villaclareños.

Como para añadir más leña al fuego de la suspicacia, nuestros brillantes federativos en una muestra más de su falta de profesionalidad y ética nombraron como comisario técnico al ex-técnico avileño Pablo Alomá, y no es por dudar de la integridad y profesionalidad del señor Alomá a quien no conozco, pero muy bien se pudo evitar una situación que pudiera empañar, como lo ha hecho la labor del conjunto avileño justo Campeón Nacional.

Con el escozor en la piel por la presencia del avileño salió el Expreso en busca del milagro que a los dos minutos de juego se puso cuesta arriba cuando el Beto puso el 1-0 a favor de  los visitantes, ventaja que borraría en apenas 7 minutos el Rifle Puga con su gol 11 (según la Federación quien le borró uno de sus goles y aun no ha aclarado cual) devolviéndole la fe a los reunidos en el estadio de la Cuna del Futbol, fe que les fue robada por un Quevedo que como en el último minuto en Manatí, pareció tener una camiseta verde-amarilla.

Un gol no convalidado al conjunto naranja y dos penalties a favor del Expreso no sancionados añadieron, sal, pimienta y fuego a una decisión del campeonato nacional que no se les debió añadir.


¿Actuó de mala fe el colegiado? No sabemos, y queremos pensar que no, que sus limitaciones técnicas y mala preparación junto a la de sus asistentes motivaron las malas decisiones. ¿Se equivocó la Federación? Creemos que sí, que se equivocó y en grande y que hasta cierto punto se actuó de mala fe. Se debió analizar con cabeza fría la situación y si las designaciones arbitrales estaban hechas con mucho tiempo de antelación o desde el inicio del torneo a la raíz de los antecedentes y de lo que se jugaba se debió enviar a Quevedo a un juego de menor importancia lo mismo que al señor Alomá y buscar que un árbitro con mayor experiencia y sin relación directa con los equipos involucrados pitase, el que a todas luces era el partido más complicado de la fecha.

4 comentarios:

  1. No se puede añadir más, la federación nacional de Cuba es la culpable.

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  2. Ciego es un buen Campeón,
    pero el que designó a Quevedo es un buen Cabrón.

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  3. Ariel de acuerdo de que Ciego es un merecido Campeón, pero qué culpa tiene la pobre mujer jajajajaajajajq

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