viernes, 25 de abril de 2014

Indulto

La Federación Cubana de Futbol quiso hacer de Papa Noel y adelantó la Navidad regalándole un indulto a los belicosos del pasado fin de semana, en una medida que además  de mostrar la mano blanda de la AFC, sienta un muy mal precedente para el futuro.
Hace unos años atrás varios jugadores cienfuegueros fueron sancionados a purgar penas de dos años de suspensión tras los incidentes acaecidos en el Rogelio Palacios de Guantánamo y hace dos en la final Camagüey – Villa Clara las protestas de Zaure Buron a un penalti le costaron al delantero camagüeyano la misma pena, hoy sin embargo se indulta a casi todos los involucrados en los vergonzosos hechos del pasado fin de semana, y digo casi todos porque el técnico de Las Tunas terminó pagando los platos rotos al ser cesado en sus funciones y sustituido por Yoel Espinelli.
La falta de autoridad de un técnico que desde la banda no pudo controlar a los suyos y hacerlos entrar en razones, tras haber solicitado permiso para entrar al terreno y calmar los ánimos fue más grave para los Federativos, que ocupados en su cotidiano no hacer nada, No encontraron el tiempo ni el valor para  sancionar a las cabezas visibles de este desmadre en que se ha convertido nuestro futbol: los jugadores y árbitros, esos que aunque en el campo de juego exteriorizan todas las miserias de futbol cubano, están muy lejos de ser los culpables de este caos y que son, al igual que los aficionados: las víctimas.
Y es que los culpables están muy lejos de los campos de futbol, esos se alojan en La Habana sentados en sus oficinas calculando como pueden exprimir más el balompié nacional para engrosar aun más cuentas, esos que con mano blanda y mirada culpable hechan aun más leña a un fuego demasiado peligroso.
Irrespeto a las reglas, desobediencia, agresiones físicas son cosas que no se puede tolerar y hay que erradicar de nuestros campos de futbol algo que nunca se logrará con pasadas de mano y olvido y no es que estemos de acuerdo con las famosas sanciones de dos años pero tampoco se pueden dejar pasar situaciones como las vividas hace solo unos días, pues hoy se le echa la culpa de todos los males a Quevedo, pero mañana será Brea u cualquier otro que tenga el silbato.
Graves, muy graves los hechos ocurridos en Las Tunas, conocidos por la valentía de los mismos periodistas tuneros de sacar a la luz pública los videos de lo ocurrido en el Ovidio Torres y no dudar en criticar a sus propios jugadores, pero no menos grave fueron los hechos ocurridos en el Pedro Marrero y que se han tratado de solapar.
Agresión física un jugador o tal vez dos, peleas en los camerinos hayan sido empujones o algunos gasnatones, con participación de particulares que nada tenían que ver con los equipos son tan o aun más graves que los hecho ocurridos en Manatí, hechos estos que sospechosamente han tratado de ocultarse usando como telón lo ocurrido en Las Tunas, una actitud muy sospechosa definitivamente encaminada a evitar el reclamo de sanciones a los jugadores de ambos cuadros y hasta al mismísimo Pedro Marrero y es que con una cúpula federativa con varios personajes provenientes de la tierra del tinajón y con lazos muy cercanos a la capital del país el tapa tapa era cosa de esperarse, más aun ahora que capitalinos y camagüeyanos empiezan a descolgarse de la pelea por el título de manera muy peligrosa.
Penosos los hechos en el Ovidio, pero no exclusivos del conjunto oriental, como algunos han querido hacer como tampoco la guapería barata en el Marrero es propiedad de capitalinos y camagüeyanos y quien crea eso está muy lejos de la verdad y se convierte parte del problema al igual que esos que desde sus oficinas en el Marrero creen que con cerrar la puerta y hacerse de la vista gorda se solucionan tales hechos.
No, es hora de ser valientes y apoyar el dedo sobre la yaga, no podemos permitir indultos, no a los jugadores problemáticos, a los árbitros mal intencionados, al público indisciplinado y a los directivos ladrones y pusilánimes. No a los compromisos entre directivos y técnicos y entre estos y jugadores, hay que decir basta, que el único compromiso sea con nuestro futbol, con la gente que lo quiere, con las familias que a pesar de los pesares van a los estadios, con los fiñes que bajo el sol implacable de nuestra Cuba recogen balones o se paran tras una cerca para ver a quienes son sus ejemplos más cercanos: los jugadores, un ejemplo que no debemos y no podemos dejar que sea el de la indisciplina y la guapería, esa que sea para defender nuestros colores y levantar nuestro pabellón nacional en cuanto torneo participemos.
El perdón, sí, es importante, pero es el regaño es el que te cohíbe de cometer el mismo error o que otros lo cometan, es por ello que hoy es impostergable que se sancionen a quienes ofendieron a nuestro futbol, pues como dicen en mi pueblo; “MEJOR MORADOS UNA VEZ, QUE ROJOS MIL VECES”.

1 comentario:

  1. Obviamente, en lo del Marrero el mayor implicado es Joel Colomé, protegido de la AFC donde los haya, al igual que su hermano Jaime.

    Parece que partirle una ceja a un contrario es cosa del juego.
    AFC: payasos.

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