lunes, 21 de abril de 2014

Inaceptable.

Video del altercado durante el partido Las Tunas - Sancti Spíritus, jugado en el Ovidio Torres el 1 de Marzo de este año

Durante los años que este Blog lleva de existencia, se le ha defendido a los jugadores de futbol cubano de las injusticias y desatención que reciben por parte de la prensa y la Federación Cubana de Futbol, pero lo que acaba de suceder en Manatí es totalmente inaceptable y no merece disculpas de ningún motivo y sí un castigo por parte de la Federación Cubana, para que malas crianzas e indisciplinas como estas no se vuelvan a repetir.

La indisciplina, violencia y falta de respeto siempre han existido en nuestro futbol pero lo alarmante es que parece que con el paso del tiempo en vez de irse erradicando van en aumento.

Hace unos días en Camagüey un jugador avileño se negaba a abandonar el terreno de juego tras ser expulsado, después en el mismo Manatí se incitaba desde las tribunas a la agresión física de unos jugadores hacia otros en medio de una discusión, el sábado en el Marrero, Joel Colomé agredía a un rival, Coroneaux tenía que abandonar el partido con una herida en el rostro y habaneros y camagüeyanos, según algunas fuentes, se ensartaban en una pelea.

El mal parece propagarse y de manera rápida por lo que es hora de que la Federación, que no está exenta de culpa se ponga los pantalones bien puestos por una vez y actué con mano dura con los infractores y brabucones, llámense como se llamen y vengan de donde vengan, porque de no hacerse nada la situación que ya está al límite puede tornarse completamente fuera de control.

El jugador debe ser ante todo un profesional, aunque no se le pague o se le dé el tratamiento como tal en nuestro país, debe respetar al rival, al árbitro, a sí mismo y al público entre los que se encuentran, y esto es lo más grave del asunto: NIÑOS. ¿Qué clase de ejemplo pues se le está transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿Qué la violencia, el desacato y el irrespeto son los medios para resolver las situaciones adversas en la vida? NO, una y mil veces NO, ese no es el camino y hay que parar las cosas de una vez.

Cierto que el jugador cubano llega al terreno de juego cargado de frustraciones por todo lo que debe pasar en la semana y el año para poder jugar, pero esto no puede ser causa o justificación para actuar de una manera tan antideportiva, pues los árbitros al igual que ellos pasan por las mismas y tal vez mayores vicisitudes que ellos para ejercer su trabajo y el sentirse robados o perjudicados por un arbitral no es escusa para desatar toda la rabia y frustraciones reprimidas con actos como estos, ¿o es que acaso los jugadores no se equivocan?

Se le reclama y se acusa al árbitro de querer perjudicar a un equipo u otro, pero se perdona al delantero que solo y ante la puerta se come un gol cantado, no señores, errores son errores, y esa virtud que tenemos de ser seres humanos nos pone en esa extraña virtud de poderlos cometer.

Cierto que nuestro arbitraje está muy lejos de lo que quisiéramos, y que se cometen errores a veces infantiles y contradictorios pero ese es un mal que se ha expandido por todo el mundo e incluso en las Ligas más importantes del Mundo y en el mismísimo Mundial se cometen errores garrafales y que pueden cambiar los destinos no solo de los partidos sino también del torneo y la suerte de los equipos.

Buscar culpables, como buscar las escusas es muy sencillo y los dedos podrán ir de un lado a otro, que si la Federación por no hacer los torneos más largos o creer que con un cursito de capacitación de una semana, pueden resolver las lagunas de nuestros árbitros, que si la prensa por ocultar y no criticar situaciones como estas, que si esto o lo otro, por lo que pienso que se impone desde ya tomar decisiones serias y congruentes con la situación, sin llegar a ser como alguien dijo más papistas que el Papa.

Se debe prestar más atención a los jugadores y árbitros, dejarnos de la bobería político ideológica y los colores de los carnet, pues eso se ha demostrado que no sirve absolutamente de nada, se debe profundizar en la educación de los jugadores y cuerpo de árbitros, pues las agresiones, como se puede ver son de parte y parte, con árbitros manoteando a los jugadores y viceversa, castigar a los infractores con fuerza pero con mesura, dos años de sanción no sirven de nada y más que ayudar a educar lo que hacen es destruir al futbolista, al hombre.

Se deben suspender las plazas donde se incita a la violencia, como ocurrió en Manatí durante el partido contra Sancti Spíritus, obligándose al equipo a jugar en otra plaza en la provincia o a jugar fuera de ella, restar puntos a los equipos que quieran hacer imperar la ley del oeste, o la del más macho, y no sólo con la pérdida de los tres puntos en disputa.

La Federación hoy, tiene una bomba de tiempo en sus manos, una que ellos mismos han ayudado a crear y a la que todos de una manera u otra hemos ayudado a crecer y tiene que actuar con solidez, firmes pero sin exageraciones por el bien de nuestro mutilado futbol.

1 comentario:

  1. Muchas gracias Mario, tal parece que este artículo lo editamos juntos, pero no fue así jaja, coincido 1000 pero 1000 % contigo no podemos permitir que hechos como los que has descrito se proliferen, es nuestro futbol el unico perjudicado y como decias existe una fución social que debe primar, que ven nuestros niños, los jovenes, o es que acaso eso no importa muchachos, de veras es muy lamentable.........

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