lunes, 23 de diciembre de 2013

De promesas no vive el fútbol en Cuba




Algo más de 20 minutos fueron suficientes para que los federativos cubanos resumieran el quehacer del fútbol cubano en 2013 en una gala llamada a premiar a los mejores exponentes de cada una de las categorías. 

Un año más en que las palabras se repiten y se anuncian mejores resultados para el nuevo calendario. Sin embargo, de continuar la dinámica actual es poco probable que la situación mejore para alegría de una afición cansada de soñar con un futuro mejor.

A 102 años del primer partido oficial de fútbol en Cuba la sensación de que el más universal en la isla está estancado en la eterna promesa de elevar su nivel parece ya un camino trillado.

Por esta misma fecha de 2012 redactábamos unas líneas sobre los desafíos para el año en curso y salvo la clasificación al mundial sub.20 de Turquía, en las demás categorías no se vislumbró ningún avance.

Las actuaciones de la selección sub.17 masculina y sub.20 femenina volvieron a quedar por debajo de lo esperado. Los sub.17 no conocieron el sabor de la victoria en el premundial de Panamá y regresaron a casa con pleno de derrotas en su agrupación clasificatoria. La goleada de 1x5 ante México signó el destino de los antillanos que también salieron vapuleados del choque frente a Honduras al caer 1x4.

Mientras, las muchachas del sub.20 femenino llegaron a la final del Caribe de Trinidad y Tobago con el objetivo de consumar su cuarta clasificación consecutiva a la etapa conclusiva de CONCACAF. La falta de partidos de preparación y el crecimiento del nivel en el área mostraron las carencias de las jugadoras de la Mayor de las Antillas.  

La derrota ante Trinidad y Tobago en la definición del apartado A conllevó al cruce en semifinales contra el favorito precompetencia, Jamaica. Derrota, fuera del premundial de CONCACAF y a discutir bronce con República Dominicana. Nuevo fracaso y cuarto lugar para las dirigidas por José Luis Elejalde en la final del Caribe que como nota positiva solo dejó el liderazgo de goleo de Yoana Calderón y su inclusión en el once ideal del torneo.

Similar historia se vivió con la participación de la selección absoluta en la Copa de Oro en la que se avanzó a cuartos de final pero se dejó una mala imagen en varios partidos.

Una nueva derrota a manos de Costa Rica abrió las acciones para los cubanos en su séptima participación en estas lides. El marcador de 3x0 evidenció la falta de oficio de unos jugadores que carecen de preparación internacional y disputan a lo sumo 20 partidos oficiales en el año.  


El libreto no cambiaría en la segunda presentación y el fracaso de 4x1 frente a Estados Unidos dejaba muy pocas opciones de avanzar a la siguiente ronda. Mas en el fútbol todo es posible y contra la representación de Belice sucedió lo que muy pocos esperaban, goleada de 4x0 para emular la actuación histórica de 2003.

Ya en cuartos de final el revés sería estrepitoso. El descalabro de 1x6 con Panamá mostró todas las deficiencias de un plantel endeble en defensa, creación y ofensiva. El mejor jugador de los cubanos en el certamen y autor del primer triplete de un jugador nacional en Copa de Oro cometió un error infantil al ser expulsado por agredir a un rival. La roja a Ariel Martínez marcó el naufragio de la nave comandada por Walter Benítez.

Las goleadas de la absoluta se repitieron en la sub.15 que asistió a la II Copa de Naciones en México. En el torneo por invitación organizado por la Federación azteca, los criollos cayeron 8x1 ante Colombia, 2x0 con Costa Rica y 5x0 frente a Argentina. Duro golpe moral para unos muchachos que recién inician su carrera futbolística y debieron participar en un torneo similar auspiciado por la CONCACAF. Nada, decisiones que se toman en el seno de la AFC sin tener presente las características de los rivales en relación a nuestras limitaciones.

En todo ese universo de pobres resultados, la histórica clasificación de la sub.20 al mundial de Turquía fue, a penas, un atisbo de esperanza de cara la eliminatoria de 2018.

Los dirigidos por Raúl González Triana avanzaron sin grandes contratiempos por la zona del Caribe hasta llegar al premundial de Puebla.
A la final de CONCACAF los criollos llegaron sin partidos internacionales ni entrenamiento de altura, cuestiones prometidas por la AFC para obtener uno de los cupos a Turquía.

A pesar de llegar en desventaja con relación a los rivales, los de Triana sacaron la casta y ganaron sus tres primeros partidos para reservar boleto al país otomano.

Éxito 2x0 ante Canadá en la primera fecha y goleada de 3x0 contra Nicaragua en la segunda permitieron al plantel cubano avanzar a cuartos de final donde esperaba Costa Rica.

Ese 26 de febrero sería histórico, Cuba vencía 2x1 a los ticos y clasificaba a su primer mundial de la categoría. Luego perderían en par de ocasiones ante Estados Unidos y El Salvador pero la hombrada ya se había fraguado.

La actuación en el mundial quedará en el plano anecdótico, pues salvo el partido inaugural ante el campeón de Asia, Corea del Sur, los cubanos podían hacer muy poco ante los demás miembros del grupo. Portugal y Nigeria mostraron porque son de las naciones de vanguardia en el más universal.

A lo interno los hechos más sobresalientes fueron los triunfos de Villa Clara en el Campeonato Nacional de Primera División y La Habana en el de futsal.
El Expreso del Centro alcanzó su título número 13 en competiciones locales y de paso firmó el tricampeonato con una abultada victoria en la final ante Pinar del Río. Los naranjas tuvieron como figuras cimeras a los internacionales Yenier Márquez y el refuerzo espirituano Ariel Martínez.

El zaguero de Corralillo estampó un año excepcional cuando algunos hablaban de su retiro por cuestiones de edad. Lo cierto es que las mañas adquiridas a lo largo de su carrera le permitieron firmar su mejor contienda goleadora para terminar como máximo artillero de la justa.

En tanto, el espirituano fue clave en los partidos decisivos de la temporada y supo adaptar su juego a un grupo ya consolidado. Sus goles en la semifinal ante Camagüey situaron al Expreso a las puertas de un nuevo título y luego en la final contra los pinareños volvió a ser pieza clave en el esquema de Pedro Pablo Pereira.

Mientras, los habaneros retuvieron la corona alcanzada en 2011 y a ritmo de goles demostraron su supremacía en una disciplina llamada a salir del área de recreación. Ante una abarrotada sala Kid Chocolate los dirigidos por Freddy Herrera despacharon a cada uno de sus rivales para demostrar porque son el mejor plantel del país.

Los premios individuales fueron prácticamente copados por los capitalinos en las figuras de Isven Román, Brende Suárez y Freddy Herrera. El pívot del Cerro fue nombrado mejor jugador del certamen por segunda ocasión consecutiva al mostrar su calidad y liderazgo en cada salida a la cancha. En el caso del arquero de La Habana Vieja su adecuada ubicación y oportunas paradas le erigieron como el meta menos goleado.

La mesura y el acertado movimiento de cada una de sus piezas para levantar el cetro hicieron de Herrera el merecedor del premio entre estrategas. Sin dudas un buen debut en los banquillos para el efusivo entrenador capitalino.
Mucho se debe trabajar en 2014 para con más convicción que palabras, llevar el fútbol cubano a otro nivel. Mas, el hecho de que varios futbolistas fueran reconocidos en sus provincias entre los mejores del  año y que en la capital el fútbol se erigiera como deporte de 2013, es un aliciente para encarar el 2014 con mayor esmero.

Los casos de Isven Román, en La Habana, Sandy Sánchez, en Las Tunas, Alberto Gómez y Aliannis Urgellés, en Guantánamo, son el reconocimiento a un largo período de sacrificio y voluntad por abrirse paso en una disciplina tan compleja como competitiva.


Las eliminatorias femeninas para los Juegos Centroamericanos de Veracruz, la eliminatoria del Caribe rumbo a la Copa de Oro y los propios juegos regionales para la selección sub.20 aparecen como los principales retos internacionales para la Mayor de las Antillas. Antes habrá que disputar una nueva edición del  Campeonato Nacional de Primera División y la Copa 8 de marzo para las mujeres. Una nueva prueba para evaluar la capacidad organizativa del ente rector del más universal en la isla. Veremos cómo se desarrolla un año que podría marcar un punto de giro en la estructura y el manejo del fútbol cubano con la posibilidad de insertar jugadores en ligas foráneas.

1 comentario:

  1. Buenísimo el trabajo, Osmany, como siempre brother, bueno. muy bueno. Lo que quisiera saber es como hicieron para resumir en 20 minutos el año del fútbol cubano este año, porque con el trabajo que ellos realizan sobraban 5 minutos

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