jueves, 12 de septiembre de 2013

De la Historia. Primer partido internacional


El invierno comenzaba a darle paso a la primavera y la capital cubana albergaba los II juegos Centroamericanos y del Caribe mismos que incluían por primera vez dentro de su calendario deportivo al futbol, deporte que desataba grandes pasiones entre los habaneros de la época.
Grandes clubes internacionales habían pisado los principales terrenos de la isla enfrentando a los mejores clubes cubanos en enconadas batallas y alternando victorias y derrotas, pero para Marzo de ese 1930 una nueva era se abría dentro del futbol criollo: la de selecciones nacionales, misma que se iniciaría dentro del marco de los Juegos.
Gran revuelo había ocasionado el debut de los “Gallos” como bautizaba la prensa local a su equipo en ese entonces y la posibilidad de ver a las grandes figuras balompédicas del momento jugando juntas y defendiendo el pabellón nacional atrajo a una gran muchedumbre que desbordó el recientemente inaugurado Gran Stadium Cerveza Tropical.
Fuero los jamaiquinos, rivales en el debut internacional, los primeros en salir al verde gramado del estadio tropicalino, con pantalonetas negras y camisetas azules y blancas los visitantes rompieron pronto la formación con la que habían hecho su ingreso para dirigirse hacia una de las porterías para estirar sus músculos.
Tocó entonces el turno del seleccionado nacional, que con pantaloneta azul y camiseta roja, con el escudo en el pecho se desplazó por toda la pista atlética hasta llegar a la línea central donde se formaron y saludaron al público, al cual se sumaría el equipo jamaiquino bajo una estruendosa ovación.
Bajo la dirección del árbitro central Salvador González y la supervisión de los auxiliares Conrado González (Cuba) y McDonald (Jamaica) se efectuó el sorteo del terreno, ganado por Cuba que prefirió dejar el balón a los visitantes.
Ante una Jamaica que alineo con Parkinson en la puerta, Royes, Smith y Junor en la zona baja; V.A. Sasso y Cawley en la medular y Carbin, Sasso, Crucley, McRenzie y Peno al frente.
 El trío de entrenadores cubanos  (Antonio Orobio, Martín Santos y Gonzálo Piñeiro) mandó a Zamorita Mas bajo los tres palos, Mexicano, Gómez y Gallego en el sector defensivo, Ocha  y Bebito en el medio dándole la responsabilidad de hacer los goles a los hermanos Ferrer (Pedrito y Enrique), Ñico, Neno y al gran Mario López.
Jamaica movió el balón y fue la primera en llevar peligro al ser derribado uno sus atacantes, pero cobro se estrelló contra la barrera cubana que aprovechó para lanzar su primera incursión en territorio rival la galopada de Enriquito por la banda derecha levantó de sus asientos a los presentes que vieron en el avance una clara posibilidad cubana, sin embargo el centro de Enrique buscando a su hermano se fue lejos para el saque de meta jamaiquino.
Los visitantes reaccionaron y buscaron responder logrando un disparo sobre el pórtico cubano, que Zamorita controla sin problemas.
Cuba comenzó a carburar mejor a partir de ese momento, jugando un juego más dinámico, de conjunto, con pases milimétricos buscando a sus extremos como fórmula para quebrar la resistencia jamaiquina, sin embargo la delantera cubana se volvía en un rosario de errores malgastando llegada tras llegadas al frente del marco rival provocando la angustia en los presentes.
Jamaica buscó responder en base a su rapidez y a disparos desde lejos que Zamorita logra controlar, sin embargo a pesar de las escaramuzas el cerco cubano se aprieta sobre el arco rival y tras la fiesta de ¡ummms! Por los casi gol llegó el grito esperado.
A los 25 minutos, Bebito recupera un balón en la media cancha y se lo da a Ñico, para que el extremo corra por toda la línea de banda y busque a Neno, su interior, quien habilita a Mario que esta vez no perdona y manda la de gajos al fondo de las piolas para el uno a cero y el Primer Gol Internacional para la Selección Nacional.
Los visitantes parecieron resentir el gol y poco o nada mostraron a partir de entonces convirtiendo a Bebito en dueño y señor del medio campo, cortando cualquier intentona de avance y suministrando balones a Pedrito y Neno que continuaron su rosario de fallas.
Cuba de marchó al entretiempo con un 1-0 corto, pero de regreso a la cancha puso de inmediato las cosas en orden, apenas había transcurrido un minuto de juego cuando el árbitro castiga a los visitantes con un golpe franco, Pedrito recibe el balón y se lo sede a Mario que de cabeza pone el 2-0, para alegría y tranquilidad de los presentes.
Misma que desaparecería minutos más tarde cuando un error de Zamorita propicia el descuento visitante. Jamaica intenta un ataque a gran velocidad y el cancerbero cubano, busca despejar el balón con la pierna, pero intentando de que su rechace no pegue en el delantero rival, con la mala suerte de fallar en su intento, propiciando que el balón termine en las redes cubanas para el 1-2.
El gol motivó a la visita, que volvió a levantar en su juego pero también aumentó su juego brusco, con entradas duras no sancionadas por el juez central y que provocaron la salida de Pedrito, que no pudo regresar,  y que tuvieron también como blanco a su hermano Enrique y  al goleador cubano de la tarde: Mario López.
Por su parte Cuba pareció caer en un marasmo; Neno se dejó robar impunemente el balón por un defensor rival cuando parecía tener al guardameta rival a su merced para fusilarlo y Enrique tiró al poste un gol cantado.
La agonía en las gradas se expandía con el paso de los minutos al ver que su equipo que no había resuelto el partido con las múltiples ocasiones creadas se complicaba de a poco contra un rival ahora crecido y que obligó a Zamorita a lanzarse a los pies de un delantero rival para evitar la debacle.
El Regreso de Mario y Enrique reavivó al equipo y fue de los botines del primero que surgió el gol de la tranquilidad. El Olimpista tomó el baló y avanzó desmarcándose de cuanto jamaiquino intentó detenerlo penetrando en el área rival y cuando todos esperaban el bombazo, le cedió el balón a Neno, quien con un disparo cruzado venció a Parkinson para el tres uno definitivo.

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