viernes, 2 de agosto de 2013

Solo una pausa.

Mientras algunos de nuestros jugadores se preparan para entrar en las etapas definitorias con sus equipos en las diferentes ligas que participan, la historia de Yosmel De Armas es diferente, ya que tras quedar eliminado su equipo en la Final de su conferencia en la PDL, la temporada ha terminado para el muchacho de La Habana, al menos de manera oficial.
La pausa futbolera, servirá sin embargo para que Yosmel, pueda organizar los trámites que le permitirán obtener su residencia en tierras americanas con lo cual se le abren al joven jugador cubano mejores oportunidades y posibilidades de juego.
Rápido, talentoso, trabajador y muy respetuoso, De Armas llamó de inmediato la atención de Laredo Heat al que solo le bastaron unos minutos para decidir que querían al moreno cubano para integrar las filas de su equipo y Nigeria con su carácter y juego poco demoró en ganarse el cariño de los seguidores del equipo convirtiéndose en uno de los rostros más conocidos del Laredo tanto dentro como fuera del campo.
Su rostro apareció siempre en los comerciales, promos o informaciones sobre el club y fue un continuo representante del mismo en las múltiples visitas a escuelas y actividades del Heat, actividades completamente ajenas para él acostumbrado al anonimato al que son sometidos los futbolistas cubanos en la isla.
Fue siempre vital su presencia dentro del terreno de juego, proponiendo siempre marca férrea, pegajosa e incansable en la defensa y provocando peligro y desconcierto en la zona baja del contrario cuando desplegaba su velocidad por la banda derecha.
Jugó siempre sin complejos, aun ante equipos de mayor categoría y trayectoria como ocurrió frente a los Strikers de Fort Lauderdale de la NASL durante la Copa de los Estados Unidos donde el cubanito fue uno de los baluartes de su equipo y aunque el calor y los 120 minutos de juego motivaron su agotamiento físico, el nuestro demostró una gran entereza en lo psicológico para, con una sangre fría espantosa definir desde el punto de penal con clase su lanzamiento en la tanda definitoria desde los 11 pasos.

Pero la adversidad tampoco le fue ajena y cuando mejor jugaba una lesión lo marginó y lo mandó al banco de suplente, un golpe duro para el muchacho que supo asumir con madurez y profesionalismo, trabajar duro y regresar al equipo cuando este más lo necesitaba.
Con los partidos terminándose y en una posición que no aseguraba la postemporada, regresó Nigeria al once titular, para enfrentar a los equipos de arriba, buscando desbancar alguno y así fue, apoyado en la solidez de la línea defensiva, de la cual formaba parte el nuestro, el equipo logró solventar los partidos finales de la temporada regular y colarse en la postemporada y allí lograron deshacerse del equipo de Ocala en las semifinales, pero en terreno adversario no pudieron contra el conjunto de Austin, que en casa había sido imbatible toda la temporada.
Llegaba así el final de la primera temporada de Nigeria en su camino a esferas más altas dentro del futbol profesional, un camino, duro, durísimo, en el que se requiere mucho más que talento y trabajo para poder ascender pero que confiamos nuestro muchacho podrá conquistar.

2 comentarios:

  1. que pocicion juega el - pense que era defensa latelar izquierdo pero lo veo con el "6". lo usan el en contension.

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  2. Bueno, este año el Laredo lo usó por la banda izquierda, como defensor por esa banda, aunque en ocasiones lo suibían hasta el mediocampo por esa banda, como lo hicieron contra el Strikers y el Chama lució muy bien, creando peligro con buenos centros sobre el área. El seis es solo una anécdota y nada tiene que ver con su pocisión, al menos en los partidos que yo lo vi

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