lunes, 15 de julio de 2013

ES HORA DE APAGAR EL “MOTORCITO”

POR: MARIO HERRERA
 No era el final que me esperaba. Las lágrimas no dejan hablar cuando ahogan. Lo ví y dejé pasar. En su última temporada con el Habana, Jaine Colomé Valencia no discutió el título de campeón de Cuba.
  El 30 de junio de 1979 nació en la entonces Ciudad de la Habana.

 “Mi infancia fue dura, dificil,hijo de padres divorciados y casi todo el tiempo en la calle (…) jugaba cualquier deporte, siempre tuve aptitud para ello. Béisbol, baloncesto, lucha, pero me incliné por el fútbol como a los ocho años”
  
Así me habló unos días antes. Tranquilo, de cómo comenzó en la Pre EIDE Alfredo Sosa del Cerro, de las Espartaquiadas y otras competencias. “Con el equipo de la Alfredo Sosa fuimos campeones nacionales. En los juegos Ismaelillos de Cienfuegos, quedamos terceros, muy por debajo de lo que se esperaba”.
 
“No pasé por categorías sub-17 o sub-20. Los técnicos en aquel tiempo convocaban más por el físico que por habilidades. Siempre fui delgado y bajito y no es hasta la sub-23 que el entrenador Roberto Hernández me incluye en la preparación para los Panamericanos de Winnipeg 99”.
  Cosas que pasan. No estuvo en ese equipo por “problemas de trámites”, incluso era regular y el aviso llegó una semana antes de la partida.  Para la Eliminatoria Olímpica fue llamado. Cuba fue eliminada por Panamá tras los empates sin llegar a la hexagonal de CONCACAF.
 
 “Después fui reserva de la mayor y aprendí mucho de los jugadores de aquel tiempo: Manuel Bobadilla, Lázaro Darcourt, Manuel Álvarez (…) debuté contra Granada aquí en 2003”. Con el Cuidad Habana tuve la opción de decidir; habían dos equipos y me preguntaron en cuál quería jugar. El CH era el principal conjunto y me fui para ese”.
 
La eliminatoria rumbo a Alemania 2006 nos dejó un grato recuerdo: los partidos ante Costa Rica en La Habana y Alajuela. Sin embargo el “motorcito Colomé” (sobrenombre que le puso el Narrador y Comentarista deportivo Renier González) llegó por pura casualidad. 

 Esa selección estaba dirigida por el peruano Miguel Company. “(…) Parece que no le agradaban mucho mis condiciones futbolísticas (…) me entegaba a tope en los entrenamientos pero no me daba oportunidad. Estuvimos en Brasil en una base de preparación y no tuve ni un minuto en los cinco encuentros que disputamos por allá. Pero cosas de la vida. A Reisander Fernández le sacaron una tarjeta roja en la Copa Oro anterior y estaba suspendido. Nos enteramos el día antes y Company me puso casi sin quererlo”.

Colomé es un excelente mediocampista. Tiene buena visión de fútbol y habilidad con ambas piernas. Un jugador versátil que puedes utilizar como enlace, contención o defensa central. Pero sus picos de rendimiento son inestables.
 
 “Con los años vienen la conciencia … y las lesiones. Me gusta jugar a la verdad  y me entrego a fondo en los entenamientos, en mi posición hay mucho roce físico, además las condiciones de las canchas no son muy buenas, de ahí la cantidad de veces que salgo lastimado y por tanto los altibajos de rendimiento. Durante la eliminatoria rumbo a Brasil tuve una lesión en el Tendón de Aquiles, se hizo crónica de tantos golpes que recibí en el mismo lugar, dolía mucho, salía del entrenamiento directo para la enfermería ( doy fe de ello) para que me inyectaran vitaminas y me hicieran acupuntura, hielo (…) muy difícil saber cuándo te llegaba una crisis, además el terreno, el calzado inapropiado (…) tengo lastimados los bisceps femorales, la columna, las rodillas, los tobillos, un cúmulo y es hora de parar. Nosotros practicamos más de lo que jugamos y las condiciones no son las idoneas. Llegó el momento de tomar la desición de retirarme, quise antes un resultado internacional, lo tuve con el título de la Copa de Nacion    es del Caribe y quiero la del Nacional”.

  “Hablar de la Selección es complicado. Fuimos campeones del Caribe y nadie vino a recibirnos en el aeropuerto, y ese era el triunfo más importante del fútbol cubano en muchos años (...) daba igual primero que cuarto y es decepcionante (…)  Hoy faltan muchos de mis compañeros y es porque no hay motivación (…) Eso de mucho entenamiento y poco juego internacional es parte de ello”.
 
Una pregunta que usted siempre encuentra en cualquier entevista a un futbolista es la del “once ideal”. La aterricé a Cuba en los últimos veinte años.

“Odelín sería el portero. A veces no lo hemos defendido lo suficiente. La defensa, Alexander Cruzata, Yenier Márquez, Manuel Elejalde (hijo) y creo que mi hermano (Joel Colomé) ha crecido mucho. En el medio Miguel Ángel Gándara, Gustavo Rivero y Manuel Bobadilla; Serguei Prado, Lázaro Darcourt y Andrés Roldán”.

Como curiosidad le agrego que en su momento fue pretendido por el Ajax de Amsterdan, algunos clubes alemanes, mexicanos y de la MLS norteamericana. Ese día me despedí de él. Dirá adiós definitivamente después de la Copa Oro 2013.

No hay comentarios:

Publicar un comentario