jueves, 9 de mayo de 2013

La Habana presenta su candidatura a la corona



Partido complicado para La Habana este miércoles cuando debió reponerse de un gol tempranero y la expulsión de un jugador para alcanzar un importantísimo triunfo que le permite alcanzar a Camagüey en el subliderato de la justa y encarar con optimismo la recta final del Clausura. Nuevamente los capitalinos salieron dubitativos al terreno de juego y su frialdad se incrementó cuando el delantero guantanamero Alberto Limendú aprovechó las facilidades en defensa para conseguir su primer tanto en torneos nacionales antes del primer cuarto de hora. No quedaba de otra que remar contracorriente para conseguir los tres puntos en disputa. Sin pensarlo dos veces, Dariem Díaz desdibujó su planteamiento táctico y formó a tres defensas en el fondo, un doble pivote para labores de recuperación, cuatro volantes de llegada para crear ocasiones de gol y un punta para finiquitar las acciones. El entramado estaba listo para un duelo de ida y vuelta donde los locales propondrían fútbol y la visita esperaría un fallo para contragolpear.

En los primeros compases en desventaja los habaneros no lograron articular un ataque capaz de romper la fortaleza oriental. Faltaban ideas en el mediocampo donde las ausencias de Marcel Hernández y Jaine Colomé lastran el desempeño azul de las últimas presentaciones. Mas, en situaciones adversas es cuando surgen los nuevos líderes y de las botas de Yosvani Vinent y Yunior Ramírez, La Habana comenzó a sitiar la valla defendida por  Yenier Zamora. 

A la altura de la fracción 24´ una jugada colectiva en el borde del área terminó con una pared entre Jense Muñoz y Yoandy Puga para que el refuerzo pinero batiera a Zamora con un potente remate de izquierda al primer palo del cancerbero del guaso. Empate a uno y un nuevo partido se jugaría en el Marrero. Desapareció el juego en el mediocampo y las transiciones ataque-defensa eran vertiginosas. La presencia de atacantes en ambas áreas era frecuente y en ese duelo frontal Guantánamo dispuso de una ocasión inmejorable de adelantarse en el pizarrón. Corría el minuto 34 cuando Over Urgellés se plantó en el área, se sacó un defensor con un regate y disparó duro y abajo para que Osniel Pérez se erigiera en figura al desviar el remate a córner.

El final de la primera mitad vio cómo el once de Dariem Díaz se encontraba sobre la cancha y comenzaba a articular un fútbol más vistoso y de control. Los guantanameros perdían fuerzas y debían recurrir a constantes infracciones para detener el accionar de los locales. A pesar de llegar en numerosas oportunidades a las cercanías de la meta de Zamora el resultado no se movió y al descanso se fue con igualdad a un gol.

Para el complementario los habaneros salieron impetuosos  y en los primeros 5 minutos Puga dispuso de la primera ocasión para romper el empate pero al delantero de la Isla le faltó un paso para empujar al fondo de las redes un centro desde la derecha. De una oportunidad manifiesta de gol a quedarse en inferioridad numérica. Una falta inocente de Lian Hernández cuando Guantánamo salía al contragolpe le costó una segunda amonestación amarilla y a las gradas. Panorama complejo para Dariem Díaz que veía cómo se le complicaba un choque que ya tenía a tiro. Desde la otra zona técnica, el estratega oriental Fidel “Jiqui” Salazar mandaba al campo a su mejor hombre, Alberto “Beto” Gómez para controlar el centro del terreno y generar jugadas de gol de cara a la puerta de Osniel Pérez.

Con algo más de media hora por disputar el partido estaba abierto y un fútbol ofensivo se apreciaba sobre la grama. El hombre de menos no privó a los locales que en todo momento buscaron la meta de Zamora sin escatimar esfuerzos. Las acometidas capitalinas dejaban grandes espacios en el centro del terreno y a la contra los orientales rozaban el gol de la ventaja en cada respuesta. Sin embargo, la falta de pólvora de los guantanameros ha sido una constante en todo el Clausura y en este desafío no fue la excepción.

La definición del encuentro llegó a falta de 6´para el final cuando un pase largo de Joel Colomé encontró desmarcado a Yoandy Puga. El ariete orientó su recepción de cara a la cabaña de Zamora y antes de que llegaran los centrales sacó un disparó incontenible para el portero oriental. Fiesta en el campo y en la grada por un tanto que podría materializar una remontada estoica de las huestes azules.

Desconcertados por el duro golpe los guantanameros no supieron como responder en los compases restantes y facilitaron el trabajo de la zaga capitalina con ataques frontales y seguidos pelotazos. El marcador no volvería a moverse y La Habana consiguió un importante éxito de cara a un nuevo periplo por las carreteras del país.
  
Entre elogios y aplausos despidió la afición al plantel de Dariem Díaz que no regresará al Marrero hasta la última jornada cuando se mida al colista Holguín. Para ese momento su suerte ya podría estar definida y el partido sería un mero trámite antes de enfrentar las semifinales. Aun queda camino por recorrer pero el plantel capitalino ha ido de menos a más y ahora mismo tiene pie y medio en la disputa por llegar a la discusión del cetro. Se materialice o no un posible título nacional, hay que reconocer la labor desplegada por el nuevo DT en su primer curso donde ha logrado aunar experiencia y juventud para armar un equipo competitivo, de buen fútbol y con unas ansias inmensas de gloria.  Veremos que sucede de aquí al final.


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