lunes, 29 de abril de 2013

El maleficio del Lumumba acecha el Marrero




Cada salida de La Habana a la grama del Estadio Nacional Pedro Marrero lleva intrínseca el sello de un empate. En lo que va de torneo Clausura los azules de la capital solo han obtenido dos victorias en 8 encuentros como local, en los que archivan además par de fracasos y 4 igualadas. Se podría decir que jugar frente a su afición no se le da bien a los dirigidos por Dariem Díaz, o quizás, padecen el mismo mal que los “Miuras” de Camagüey, de quienes alega un periodista de aquella región, sufren el embrujo del Patricio Lumumba y solo suman pobres guarismos en su cuartel general.

La fecha número 15 apuntaba a ser un parte aguas en la historia de los capitalinos en este campeonato. La goleada endosada a Holguín unas horas antes de recibir a un tocado once camagüeyano tras la derrota en Cienfuegos,  hacía que las cábalas rompieran a favor de los habaneros. Se recuperaron los goles y el juego colectivo parecía ajustado pero las bajas en mitad de campo obligaron a situar en el campo un once poco habitual. Lian Hernández y Miguel Ángel López debían asumir funciones de recuperación por las ausencias de Jaine Colomé y Yosvani Vinent. El veterano Jensee Muñoz haría de Marcel Hernández en la creación.

En ese contexto rompieron las acciones de uno de los clásicos del fútbol nacional. Los primeros minutos transcurrieron sin un claro dominador debido a las constantes imprecisiones en el centro del terreno. Sin embargo, la debilidad de la línea de volantes de los anfitriones facilitaba el quehacer de la visita. Al minuto 6´ un cabezazo de Armando Coroneaux alertaba del peligro de los subcampeones nacionales en ataque. El mismo capitán camagüeyano pudo inaugurar el marcador instantes después pero su remate se fue por encima de la cabaña de Astenio Ballines. El meta capitalino respiró aliviado, pues al intentar cortar un centro desde la derecha había dejado servido el gol a Coroneaux.

La Habana lucía desarticulada en su juego por la falta de un hombre capaz de manejar los tiempos y sus embestidas hacia el arco rival eran cortadas sin grandes dificultades por la zaga menos goleada del certamen. Mientras, del otro lado la rapidez de Liván Pérez abría espacios entre la lenta retaguardia azul. Pasada la fracción 20´ Camagüey ya acumulaba más de cinco tiros de esquina y en cualquier momento se podría romper el celofán. En el 22´un cabezazo del defensor Andry Horta tenía estampa de gol pero a última hora llegó Yariel Chapotín para emendar la indecisión en la salida de Ballines y sacar la esférica a córner. En la primera jugada la zaga azul logró defender el cobro desde la esquina pero en la segunda acción se equivocaron a la hora de despejar la pelota y pagaron su fallo con gol. Horta tomó su revancha y batió a Ballines con la tranquilidad espasmosa de un killer del área para celebrar su primera diana del Clausura. En 24 minutos la visita dominaba a los locales y hacía pensar en una diferencia mayor por el desempeño en el campo.

Las huestes de Dariem Díaz lucían desconcertadas y no encontraban la brújula para llegar a la meta de Orlendis Machado, activo en las salidas a cortar el avance pero sin acciones de peligro dentro de los tres palos. Quien si no respiraba tranquilo era su colega Ballines. Unas veces indeciso él, otras sus zagueros debido al empuje de los “Miura”. Al 34´un nuevo fisco defensivo a la salida de un córner dejó la escena lista para el 2x0. Sin embargo, el capitán camagüeyano volvía a perdonar con un remate inofensivo a los dominios de Ballines.

Se acercaba el final de los primeros 45´ y La Habana se hacía con el control del balón. Era la mejor fase del choque para los azules que empezaron a encontrar espacios en la telaraña planteada por Armando Cruz. A dos minutos para el descanso llegó la más clara ocasión para los locales cuando Miguel Ángel López buscó la pared con Yaudel Lahera en la punta del área y se plantó solo ante Machado. El cancerbero “Miura” mostró porque cada año es uno de los mejores goleros del campeonato y evitó la caída de su arco con una gran atajada. En el rebote Darío Suárez intentó conseguir la igualada pero Andry Horta se consagraba como héroe al sacar el esférico bajo los palos.  Camagüey logró contener la rebelión azul y se fue al entretiempo con la mitad del trabajo realizado. Las ausencias de Colomé, Vinent y Marcel pesaron en una primera parte donde el pobre rendimiento de sus remplazos permitió a la visita imponer su ritmo de juego y manejar con mayor tino el balón.


La segunda mitad iniciaba con la ausencia de Liván Pérez en el campo por una dura entrada cuando buscaba la meta de Ballines. La defensa habanera salía así de su peor pesadilla y encaraba el complementario con la tranquilidad de no tener que intentar parar al jugador más en forma del rival. Los primeros 10 minutos dieron confianza a los locales que lograron llegar la valla de Machado como no pudieron hacerlo en toda la primera parte. Dariem Díaz no quería llegar al tramo decisivo del partido en desventaja y retiró un volante de contención para dar entrada a un delantero. El sacrificado sería Lian Hernández y Onay Martínez entraba a ocupar el frente de ataque capitalino. La misión “remontada” entraba en vigor, no sin antes sufrir un pequeño percance. Al 64´una contra de Camagüey casi decreta el 2x0 pero Osmani Montero no aprovechó la habilitación desde la izquierda de Armando Coroneaux y remató desviado de la puerta de Ballines.

El susto no mermó las ansias de los capitalinos por consumar la igualada y en una jugada inesperada lograron su cometido. Un despeje a medias de Andry Horta terminó en los pies de Onay que sin dudarlo recortó hacia la izquierda y sacó  un remate indetenible para Machado. El empate a uno a falta de 24 minutos para los 90 reglamentarios era el escenario soñado para el DT capitalino. Su plantel mostraba mejor fútbol que la visita y se mostraba impetuoso por la victoria. En el 71´Yunior Ramírez pudo conseguir el tanto del triunfo para los locales, mas su potente remate salió por encima del arco camagüeyano.

La Habana llegaba por todos lados pero Camagüey resistía a duras penas el asedio para intentar llevarse un punto del Marrero. Con el once capitalino volcado al ataque, la visita tendría la última ocasión clara de gol del choque. Al 41´ Armando Coroneaux sacó un remate de gol que fue desviado a córner por Ballines. Entre despejes a cualquier sitio y gritos de aliento desde las gradas se consumieron los compases finales. Un nuevo empate marcaba la salida a la grama del Marrero del equipo de La Habana. Por delante ahora una larga semana de recuperación  para fortalecer la plantilla de cara a la recta final del Clausura. De las 6 fechas por disputar, 3 verán acción en el Marrero así que urge cambiar el apartado de igualados por  éxitos para asegurar la presencia entre los 4 grandes con opciones a la corona nacional. Similar suerte correrá Camagüey, aunque con la ventaja de encabezar el certamen hasta el momento. Veremos si los “Miura” se reconcilian con su afición en las tres oportunidades que le restan en el campeonato

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