jueves, 7 de febrero de 2013

Gesto de grandeza.


Matanzas y Cienfuegos en plena acción durante el partido de ayer en Calimete

Ayer se jugaba la segunda jornada del Campeonato Nacional de Futbol cubano y los Marineros de Cienfuegos debían enfrentarse a conjunto de Matanzas en duelo que se antojaba, tras los resultados de la primera fecha, como muy interesante.

A Calimete llegó la expedición cienfueguera dispuesta a clavar bandera en tierra ajena y allí estaban los locales, estaba el público, pero nunca aparecieron los árbitros, pues al parecer a los “atareados” miembros de la Comisión Provincial de Futbol de Matanzas “se les olvidó” que para jugar un partido oficial de futbol hace falta quien imparta justicia.

Con los tres puntos en la bolsa los de la Perla del Sur, pudieron tomar la guagua y regresarse a casita, frescos y descansados llenos de energía para afrontar en la próxima fecha al máximo rival de su zona: Villa Clara, pudieron … pero no lo hicieron.

Había llegado a Calimete a jugar y no permitirían que la incompetencia de unos acomodados dejara sin futbol a los cientos de fanáticos reunidos en el estadio de Calimete. Enfundaron sus uniformes, saltaron al terreno y junto a los locales, que no se quitaron al invite regalaron una hora de futbol, que terminó con un uno a uno, intrascendente comparable con el buen sabor de boca que dejaron a las familias congregadas.

Allí, en ese grupo de Marineros estaban hombres sobre los cuales aun se cierne la sombra del Guantánamazo, jugadores que estuvieron a punto de perder sus carreras por el capricho y malas intenciones de la Federación cubana, hombres que regresaron al futbol a pesar de los pesares, hombres que en aquel entonces como ahora demostraron que solo los grandes se visten de corto, que los mediocres se quedan en las oficinas tratando de ocultar sus inmundicias detrás de adornados discursos.

Grande Cienfuegos, y ante ti me quito mi sombrero de güajiro pinareño, de cubano, de hombre, porque a jugadores, a hombres de tanto pudor y respeto por su deporte y su público hay que rendirle una reverencia.

Palabras de Rogelio Marín, Comisario del Partido entre Matanceros y Cienfuegueros



Foto (tomada por Héctor Castillo) y audio tomado del Periodíco 5 de Septiembre de Cienfuegos

1 comentario:

  1. Triste la vida en Cuba ,pero ni modo ,ese es el modelo que muchos apoyan en Cuba,eso no solo pasa en el futbol esa epidemia en general

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