jueves, 5 de abril de 2012

Solo queda uno.

Mandy Coroneaux tuvo una excelente tarde en el Lumumba

Tras la victoria obtenida ayer en sus predios del Patricio Lumumba y que le valió para obtener su puesto en semifinales, el equipo de Camagüey dejó solo un boleto disponible para las rondas definitorias del presente “carnaval” digo: Campeonato Nacional de Futbol.
El juego entre Miuras y tuneros fue un verdadero cachumbambé, con la visita adelantándose en el marcador gracias a los goles conseguidos por Karel Pagés y Geovanis Ayala en el primer cuarto de hora, lo que hacía pensar en una tarde de pesadillas para los camagüellanos que reaccionaron y emparejaron el encuentro, primero, gracias a las perforaciones de Armando Coroneaux y Dagoberto Quesada, y darle la vuelta al marcador, después, por intermedio del Chino García.

FUTBOL ESCOLAR Y JUVENIL, ZONA B. “A CIENFUEGOS LE ASIENTA CALIMETE.”

Instalación de fútbol de Calimete

La reseña futbolística de este fin de semana del Campeonato clasificatorio nacional de las categorías escolar y juvenil, en esta ocasión quiere resaltar aspectos no muy vistos en estos momentos en Cuba, y que dicho sea de paso, son buenos de imitar.

Calimete, fue la sede que acogió esta temporada a los equipos yumurinos. Allí pudimos constatar que existen personas trabajadoras y abnegadas en pro del futbol cubano. Al llegar al terreno de juego,  del cual teníamos buenas referencias, no pudimos más que alabar lo que veíamos. El césped en buen estado, las cercas cuidadas, las paredes pintadas y rotuladas, los bancos cuidados y con un terreno de futbol pintado en el piso que le permite a los entrenadores indicar elementos tácticos, la existencia de audio en la instalación y áreas aledañas para que no se penetre al terreno de juego si no es necesario, son algunas de “bondades” que pudimos observar en el estadio “José Daniel Oquendo”. Esta instalación es mantenida por el profesor Juan Oña Morejón conocido por todos como “Chichi”, quien además trabaja con los niños menores de 12 años. Para la pintura y los rótulos, este abnegado hombre contó con la ayuda de Lázaro Miguel “Lacho” Subiaut Suárez.


Escudo del futbol en Calimete

Los equipos escolares comenzaron las porfías sabatina y dominical. Estaban urgidos ambos equipos de victorias que los catapultaran a mejores escalafones y por tanto la batalla fue recia. A estas instancias llegaron los locales con 13 puntos en su cuenta y los visitantes marineros con 15 unidades tratando de dar alcance al puntero Villa Clara con 16 puntos.

El primer tiempo del partido celebrado el sábado fue de juego rocoso. La mayor parte del mismo se desarrolló en el centro del campo con dominio alterno y muy pocas ocasiones de gol para ambos elencos. La segunda mitad reservó las emociones del choque. Hizo acto de presencia el cansancio atendiendo al juego físico de la primera mitad y se comenzó a jugar más abierto. Los equipos se lanzaron a buscar los tres puntos en disputa. En una acción de ataque de los cocodrilitos, el portero cienfueguero Ray Luis González cometió falta luego de rebotar el balón. Se sancionó con penal que fue transformado por Luis Javier “El Pelón” Paradela. Esto ocurría a falta de 10 minutos para terminar el encuentro, pero cuando ya se cantaba la victoria local, apareció la cabeza de Lázaro Andrés Camino en el cobro de una falta para poner la paridad final en el marcador.

El juego entre los juveniles fue más abierto. Cienfuegos salió a ganar el choque desde el primer minuto, se veía en su presión en la salida de los locales. Al minuto 11 Yendri Torres se elevó haciendo alarde de floting para cabecear a palo cambiado un balón que ponía la ventaja mínima para los grumetes cienfuegueros. Con ese marcador se produjo un cobro de falta que a todas luces era un centro al área y caprichosamente el balón, lanzado por Idalberto “Takechi” Díaz Álvarez se anidó en las redes matanceras. Esto ocurría al minuto 31. La segunda parte del choque reservó el mejor futbol del día. Un centro a media altura de Mikel Barrizonte fue rematado por Raidel Borges Urquijo (rectificamos apellido de reportes anteriores) para poner en la pizarra el 0-3. Fue en este momento cuando comenzaron a jugar cual consagrados los juveniles yumurinos. Dominaron el medio campo, tocaron en raso, triangularon y llegaron. Primero descontó Sergio Ernesto Galarraga Diviñó y lo secundó Roger García Véliz. Destaque igualmente para Juan Joel Albretch y Shatdrián Martell en la creación de juego, más, su esfuerzo quedó trunco al escucharse el pitazo final que decretaba la victoria visitante por 2-3.

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Beisbol o futbol? Claramente Beisbol.


¿Futbol o pelota? Esa es la pregunta, diría el Hamlet cubano de estos tiempos ante la polémica surgida en las últimas semanas al respecto en toda la isla y que ha motivado artículos y comentarios en diferentes páginas de internet, en la radio y en la televisión en los que han opinado desde el más humilde de los mortales hasta las “figuras más relevantes del periodismo deportivo cubano” y mientras unos piden convivencia entre ambos, los fieles amantes del beisbol piden echarle tierra al incómodo vecino que de a poco va ganando terreno en la preferencia de los cubanos.
De esnobistas y otro sin fin de cosas somos acusados aquellos que osamos preferir gritar a pulmón lleno un gol a un jonrón por aquellos que se creen dueños de la historia y el cubanismo, algo que no sorprende en un país de mente estrecha y dado a los estereotipos y en el que ser un buen cubano ha sido marcado por cosas tan simples como el tipo de música que escuchabas, el largo del cabello o como se usaba un pantalón.
De éxitos está llena la historia del beisbol cubano, mismos que apenas se notan en quien hoy se disputa el corazón de los jóvenes cubanos de hoy, pero éxitos no significa cubanismo, falta de tradición o historia, porque esa, si existe y es tan larga como la del beisbol o quizás aun más longeva, tan longeva como nuestros indios y es que la vieja historia del Batos, palidece y se torna endeble cuando se busca en las innumerables fuentes que existen en el mundo mediático de hoy.
Pues si las páginas cubanas está llenas con referencia al juego de Batos, en los que los Tainos golpeaban con un bate una bola de resina, en otras el mismo juego indígena se define como Batú y en el que en un terreno rectangular se empujaba la misma pelotica de resina con cualquier parte del cuerpo menos con las manos ¿futbol? Vaya a usted a saber, habría que consultar al mismísimo Cristóbal o montarse en la máquina del tiempo para saber la verdadera esencia de aquel juego Taíno.
Pero más allá de cual historia sea la verdadera, lo cierto es que la preferencia de uno u otro a estado muy ligada al poder político u económico reinante en el país y si el futbol fue amo y señor hasta fines de los años 30, con la pérdida de la influencia española este se fue desvaneciendo y el beisbol, deporte preferido del nuevo amo económico, USA, fue ganando fuerza y adueñándose de esa posición algo a lo que además las divisiones y caudillismos que han minado la historia de nuestro futbol.
Fue esa misma pasión gringa y la obsesión con el vecino del norte “causante de todos nuestros males” lo que convirtió al beisbol más que un deporte en un arma para derrotar al poderoso “enemigo”, mostrar nuestras virtudes sobre las suyas y por tanto convertirse el niño mimado de la nueva dirigencia que no disimuló nunca su pasión por este deporte.
Poco importaba ya el futbol un deporte sin pasión a 90 millas de nuestra costas en el que una victoria poco aportaba a nuestro ego y en el que el deslumbrante brillo de las medallas o un lugar preponderante a nivel mundial eran algo quimérico y si bien lo importante era competir, aun más lo era el obtener medallas, pues al fin y al cabo la maquinaria deportiva ha sido una de las banderas de quienes rigen los destinos de nuestra tierra desde hace más de 50 años.
No hay que ser eruditos de historia para darse cuenta de que la explosión del futbol hoy en día no es nada nuevo y es solo la explosión de esa que durante años se ha vivido de manera subterránea y reprimida, esa que se trató de acallar cuando se envió al futbol lejos de las cabeceras provinciales ante el pánico creado ante la creciente pasión que despertaba y algunos éxitos de nuestras selecciones juveniles y clubes provinciales. Esa misma pasión que nos agrupaba alrededor de una radio, casi clandestinamente, para escuchar los partidos de la Liga española o a interminables viajes para ver a nuestro equipo provincial donde fuera que lo hubiesen refundido.
De poco han servido los malos manejos de la Federación Cubana, la desviación de los recursos de la FIFA hacia el beisbol, los papelones en los torneos internacionales o los Campeonatos Nacionales irregulares y más parecidos a un carnaval que a un evento deportivo serio, pues no solo la pasión futbolística, apuntalada por las Ligas internacionales, se ha mantenido sino que ha motivado un cambio de mentalidad del fanático cubano que ha pasado del conformista: “no servimos” al demandante, al exigente, al que pide explicaciones y dimisiones, algo impensado hace solo unos años atrás.
Pero más allá de apasionamientos debemos ser realistas, y en esta pelea que nos han inventado, nuestro maltrecho futbol sigue sin opciones de triunfo y no solo por la falta de apoyo o difusión sino por que queramos o no a este mundo lo mueven la fama y el dinero y eso es lo que abunda en el beisbol, lo primero en el nuestro y lo segundo en las Ligas Mayores.
El futbol es apenas un niño en crecimiento a 90 millas con sueldos a veces irrisibles, mientras que el beisbol es una maquinaria perfectamente engrasada con salarios exorbitantes, donde jugadores de cuestionable calidad llegan a ganar mucho más que las máximas estrellas futbolísticas y en la que el hecho de ser cubano te abre puerta y media para entrar en su pirámide.
Hoy se dan de cabezas aquellos que por desconocimiento de la historia jugaron al peligrosos juego de ocultar la verdad han creado un monstruo al que, ahora, temen no poder controlar. Al no tener un beisbol de nivel a domicilio y tener vetado el que se juega en el exterior, el aficionado cubano, conocedor del deporte como pocos, ha revivido sus genes futbolísticos y a falta de un torneo local desata toda su pasión hacia los colores de clubes extranjeros a los que ha hecho suyos y a los que incluso a través de grandes sacrificios puede disfrutar, porque de que sirve ser fanático de los Yankees o los Marlins, si nunca los puedo ver cuando puedo serla del Barcelona o el Madrid y verlos aunque sea con tres días de retraso.
¿Beisbol o futbol? Aquí no hay dilema, discusión o convivencia pacífica y no porque no se pueda sino porque los que hacen las reglas ya lo decidieron hace rato: BEISBOL

domingo, 1 de abril de 2012

¡Sorpresa! Hubo futbol en Cuba.


Sí, hubo futbol en el Campeonato Nacional. Tras la suspensión sin previo aviso del mismo, que dejó a sus seguidores en el limbo total, en el día de ayer se reinició de la misma manera que se suspendió: sin que nadie dijera nada y es que al parecer la estrategia de la Federación Cubana y de los medios de difusión es solo una: acabar con el futbol cubano.

No sería para nada sorpresivo que nuestros futbolistas hayan tenido que lidiar ayer además de con las malas condiciones del terreno, el calor y todas las dificultades cotidianas con potreros “estadios” completamente vacíos pues nadie sabia si se iba o donde se iba a jugar.

Así las cosas el Expreso del Centro fue descarrilado en el Rogelio Palacios de Guantánamo donde los locales comenzaron a tambor batiente y al minuto uno Aliannis Urgellés anidó la esférica en la meta naranja para un tempranero 1-0. Rey Jouver aumentó la cuenta a los 56 y el Loco Zuasnabar cerró la cuenta a los 75 minutos y de paso sellar el paso a semifinales del equipo guantanamero que se unió a sus víctimas de ayer en esa fase y dejó solo dos boletos disponibles.

Los camagüeyanos por su parte siguen en pleno ascenso y hundieron al bote Marinero con tres cañonazos. Ángel Horta abrió la cuenta a los 25 minutos, el resurgido Osmany Montero puso el segundo a los 49, mientras que Zaure Burón cerraba la cuenta a los 86 para el 3-0 definitivo.

Con igual marcador los tuneros despacharon a los avileños en el Ovidio Torres de Manatí. Allí, el Sub 23 cubano  Dairon Blanco anotó en un par de ocasiones a los 33 y 51 minutos. Geovanis Ayala conseguía la tercera diana a los 82, resultado con el que el equipo tunero salió del último puesto que ahora pertenece a los cienfuegueros.

En el último partido de la jornada granmenses y habaneros empataron a un gol en terrenos del primero. Marcel Hernández aventajó a los visitantes justo antes del medio tiempo pero a los 51 minutos Félix Guerra igualó el marcador.

Tras los resultados de ayer la tabla de posiciones muestra a Villa Clara en la cima con 26 puntos, Guantánamo se afianzó en la segunda plaza con 24, Camagüey aparece en la tercera plaza con 18 unidades, Ciego se mantiene entre los cuatro primeros con 12, mientras que la Habana aparece en quinto con 11 los mismos que Granma. Cerrando la tabla están Las Tunas con 9 y Cienfuegos con 8.