miércoles, 22 de febrero de 2012

Leo no va más.



Leonel Duarte, el Leo de Cuba, no va más, decepcionado por el rumbo que ha tomado su carrera futbolística ha decidido colgar las botas y dedicarse a otras actividades en la vida, según nos comentó el propio jugador.

En una conversación que sostuvimos a través de Facebook el sábado pasado, justo a la hora en que Ciego estaba jugando su partido correspondiente a la tercera fecha del Campeonato Nacional de Futbol, Duarte nos confesó que no entrenaba desde hace un año y que había decidido dejar el futbol.

De juego elegante y técnico, Duarte se mostró desde sus mismos inicio como uno de los jugadores más talentosos en la isla y no tardó en ganarse el cariño de los aficionados al futbol en nuestro país, siendo siempre un referente dentro de cualquier selección cubana y sin duda alguna la cara y el nombre más conocido dentro de la misma, algo altamente notorio en Cuba donde los jugadores de futbol pasan desapercibidos la mayoría de las veces debido al poca o casi nula cobertura periodística que recibe el futbol en Cuba.

Miembro de todas las selecciones cubanas desde la Sub.17 hasta las mayores siendo sus puntos máximos el Preolímpico de Tampa y las eliminatorias al Mundial del 2010. En el primero su nombre saltó del anonimato en el que se sume a los jugadores cubanos por parte de los medios de comunicación cubano, tras enfundarse la banda de capitán de la selección cubana después de que siete de sus compañeros dejaran el equipo en busca de sus sueños y convertirse en jugadores profesionales.

Leo, a pesar de sus indiscutibles dotes como futbolista prefirió quedarse en el equipo y regresar a la Isla donde la prensa amarillista y lamesuelas, que confunde patriotismo con lealtades personales no tardó en llamarlo el “Capitán de la Dignidad” y exaltar su figura sobre la de aquellos “mercenarios” que no se habían resistido al dinero del Imperio.

Sin duda fueron las eliminatorias del 2010 el punto máximo de su carrera cuando los presentes en el Pedro Marrero clamaron su nombre, en algo raro vez visto en nuestro futbol, el público quería ver a su jugador más querido y así se lo hizo saber a Fanz que ante la presión del público que gritaba “Leo’ Leo” hizo entrar al terreno a Duarte en lugar del Alcántara quien ya estaba listo en la línea de cambios.

Pero Duarte era más que un jugador de fantasía, pues fuera del terreno también demostraba su tremenda capacidad, esa que la llevó a ser un líder en el grupo, era él quien traducía las ordenes del alemán Fanz durante el periodo que este dirigió la selección nacional cubana, fue uno de los que luchó porque a los jugadores se les diera por lo menos parte de los premios en dinero que recibían por participar en los diferentes torneos nacionales, no se mordió la lengua para criticar los malos manejos de la Federación criticando a la misma en entrevistas publicadas en Futcuba y en este blog. Además de mantener su amistad con aquellos que fueron llamados traidores, mercenarios, etc, etc, por la misma prensa que lo había exaltado al título de héroe.

El Capitán de la Dignidad, se fue convirtiendo en una piedra en los zapatos para los corruptos de la Federación. Se le acusó de poco inteligente (algo muy común en nuestro país en donde el pensar diferente te convierte inmediatamente en un burro o poco inteligente) de no encontrársele una posición para que pudiera jugar (error del técnico, que demuestra no conocer las capacidades de sus jugadores)  y se buscó la forma de sacarlo del equipo.

No fue convocado a la última gira por Alemania, a pesar de los reclamos de los fanáticos que pidieron explicaciones clamores que, fieles a su política, ignoraron los federativos cubanos, acción a la que respondió Leo, llamando por su nombre a las cosas y poniendo en el terreno de juego una de las mejores temporadas de su carrera.

No aparecía pues una escusa para terminar de separarlo del equipo, pero está llegó en la Copa del Caribe del 2009, cuando el equipo quedó en tercer lugar del torneo mostrando una tremenda anemia ofensiva. Leo, un medio de enganche natural,  pagó los platos rotos y sobre sus hombros cayó la responsabilidad de la falta de goles y no se le volvió a convocar, pero la historia se encargaría de demostrar que aquella falta de gol no era culpa del jugador y si de un técnico que no consigue plantar un equipo serio con hambre de gol sobre el terreno. Cual bofetada en el rostro llegaría la Copa de Oro donde el equipo, sin Leo, recibió una andanada de goles solo pudo marcar uno y lo más graves sus delanteros se mostraron inoperantes.

Pero el daño ya esta hecho, el ciclo estaba terminado para Leo, los burócratas de la Federación se han deshecho del incómodo jugador, del futbolista del pueblo, han hecho una vez más bien su trabajo, han matado al futbol cubano, no solo se le había quitado la magia y la filigrana, se ha destruido al ídolo de muchos niños. Se ha borrado la cara del futbol en Cuba.

1 comentario:

  1. Hay Virgen de la Caridad, hasta las cuantas sera esto ?

    El muchacho se le atraveso en el camino al Vito Corleone Hernandez y a Mayer Raul Lanski Gonzales Triana.

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