domingo, 11 de diciembre de 2011

HISTORIA DEL FUTBOL CUBANO -2


Para el verano de 1939 un equipo cubano compuesto por muchos de los jugadores que habían participado en Campeonato Mundial d Francia es invitado a Colombia para un extensa temporada que incluiría partidos en Bogotá, Barranquilla y Cali.

A Bogotá llegaban los cubanos precedidos de una gran expectativa, no solo por la gran actuación en el torneo Francés sino porque aún estaba fresca en la memoria de los colombianos la actuación de aquel equipo de 37 que dejó a su paso una estela de buen futbol, triunfos y goles.
 
Sin embargo el debut cubano en el Estadio del Campín de Bogotá estuvo my lejos de lo esperado y dejó un vació enorme entre el público que en la tarde del 20 de Agosto se reunió para ver a los antillanos frente a un conjunto de Barranquilla que sólo unos días antes había sido goleado 6-0 por el conjunto Club Municipal Deportivo Independiente (el cual ya comenzaba a conocerse con el nombre con el que se haría famoso “Los Millonarios”).

De un once integrado por Ayra, Panchito, Barquín, Bolillo, Valdivia, Morales y sobre todo la delantera compuesta por Sosa, Magriñá, Dávila y los extraordinarios Héctor Socorro y Juan Tuñas solo podía esperarse un futbol de altura, pero la maquinaria cubana, esa que todos quería ver y disfrutar nunca apareció, tal y como lo reflejaba el reportero de época en su columna del Diario El Tiempo de Bogotá en su reporte:

 
“El anuncio del partido contra Barranquilla movilizó una gran cantidad de público al Estadio El Campín: íbamos a admirar los maestros, los participantes en el Campeonato del Mundo, los Maestros salieron al field… Alinearon a las órdenes de Mr. Weis y el balón empezó a dar tumbos….. y el equipo ¿dónde está?”

Justo a las cuatro y cinco de la tarde el equipo de Barranquilla movía el balón desde el centro del campo y solo un minuto más tarde ya estaba botando el primer corner de la tarde que estuvo a punto de terminar en gol, cuando Ayra (en una tarde para el olvido, muy lejos de aquel que maravillara en suelo galo) sale en falso y Meléndez remata al travesaño.

El aviso se convirtió en dominio barranquillero y la primera acción de peligro clara de la selección cubana llegó solo a los 25 minutos de juegos cuando el Romperredes Tuñas se queda solo ante el marco costeño pero falla en su intento. En lo que sería el inicio de los mejores diez minutos de la primera mitad ya que solo un minuto más tarde otra vez Meléndez falla un gol, esta vez con un remate de cabeza de Mendoza.

Cuba no tarda en responder y el defensor barranquillero Lara se ve obligado a realizar una brillante intervención para contener un ataque de la delantera cubana. Cuba volvería a intentarlo a los 36 pero el disparo de Tuñas es bien rechazado por el cancerbero local.

Barranquilla lo tuvo a los 40 pero Mendoza fallaba en la boca de la puerta cubana un centro de Mejía.

Fue Cuba quien tuvo la última chance de la primera mitad cuando Héctor Socorro cabeceaba un balón que se iba a incrustar en el travesaño del conjunto de la costa colombiana.

 
La monotonía y juego lento del primer tiempo dieron paso a una segunda mitad marcada por las incidencias más importantes del cotejo.

Cuba movió y poco demoró para que Tuñas y Magriñá pusieran en aprietos al portero local que se las arregló para conjurar el peligro. A los 10 nuevamente Cuba cerca de abrir el marcador pero Dávila falla su remate a solo dos metros del guardameta Matos.

 
Por fin a los 15 minutos el graderío tendría algo para festejar, Meléndez pasa a Mejía que centra, cayendo el balón delante de la portería de Ayra que choca con Meléndez, que había entrado buscando el remate, dejando el balón suelto para la aparición de Mendoza que la empuja al fondo de las piolas para el 1-0 local.

El gol pareció despertar un poco el juego de Cuba que solo segundos después exigía a Matos por intermedio de Soza, era el comienzo del dominio cubano que estuvo a punto de rendir sus frutos a los 21 minutos pero una clamorosa mano del defensor barranquillero Picalúa dentro del área fue ignorada por el árbitro Weiss (de actuación muy localista en la segunda etapa, según el propio reporte del Diario El Tiempo) no cobrando el claro penal a favor de Cuba.

A los 35 nuevamente una salida en falso de Ayra ante un avance de Romelio Martínez pone en peligro la meta cubana que se salva a duras penas, el mismo Romelio anotaría a los 40 minutos solo para ver su gol anulado por estar en fuera de lugar.

 
Cuba tendría una nueva oportunidad con el tiempo agotándose pero el remate de Dávila se perdía desviado.

En definitiva un 0-1 que dejaba más dudas que certezas sobre la calidad del equipo cubano que sufriría además todo el peso de la crítica de la prensa que resumía la actuación del equipo caribeño de la siguiente manera”

“… No exhibió Cuba juego de gran calidad. Fueron sus características un juego largo y a media altura, salpicado eternamente de una envidiable lentitud, a veces invadiendo los límites de la parsimonia desesperante.

Como conjunto de futbol, el equipo cubano no puede ser calificado en primera línea. A más de la lentitud, característica principal del equipo debemos anotarle hondos vacíos en la composición de sus líneas.”

Tras los primeros resultados del Concurso internacional, la prensa Bogotana trató de reactivar el interés de los aficionados por el conjunto cubano, al que pocos le daban posibilidades ante la escuadra bogotana, que había destrozado a los mismos rivales que habían doblegado a los antillanos sol una semana ante.

 
Pero el seleccionado antillano, más reposado y aclimatado mostró a los más de ocho mil aficionados reunidos ese día su mejor cara esa con la que habían llegado precedidos a tierras cafeteras.

Fue un partido “sensacional”  con “dos equipos jugando limpia y corajudamente gran futbol”  lo que permitió las constantes llegadas de peligro en uno y otro arco y cuyo único punto oscuro fue, tal vez la actuación del arbitro central Donaldo Ross.

Fueron los cubanos los encargados de mover el balón en el inicio del partido sin embargo fueron los locales los primeros en llevar peligro al marco cuando Zapata estrella su disparo contra la portería defendida por Ayra.

 
La respuesta antillana no se hizo esperar y a lo 5 minutos  Mario se interna peligrosamente en el área de los Millos obligando al portero Álvarez a lucirse para cortar el ataque. 

Solo un minuto más tarde el local Timón lograba anidar el balón al fondo de las redes cubanas, pero el tanto era anulado por fuera de lugar.

Cuba vuelve al ataque y tiene sus acciones más clara a los 10 minutos, bien conjurada por Álvarez y a los 15 minutos cuando un gran disparo de Héctor se estrella contra el marco de Bogota.

Héctor continua su presión sobre el marco local y apenas un minuto más tarde de su fallido disparo sufre un encontronazo con el portero rival que deja a este lesionado por varios minutos.

Apenas se reanuda el partido Cuba retoma la misma tónica e Izquierdo salva de manera providencial un nuevo avance de la delantera cubana.

A los 35 llegaría el primer gol del local y del partido. El argentino Ruiz Díaz recibió un balón de Piedrahita y haciendo alarde de sus cualidades dejó en el camino a Bolillo y a Panchito se internó solo hacia el marco defendido por Ayra, pero al momento de chutar Barquín se arrojó al suelo en busca de quitarle el balón, pero en su intento derriba al atacante local.

 
El señor Ross no dudó ni un instante y marcó el punto penal, decisión que hizo sacar de sus casillas al entrenador cubano Tapia que se lanzó al terreno de juego para protestar acaloradamente  la decisión del colegiado.

Calmados los ánimos Timón convertiría el disparo desde el punto de penal para la ventaja y alegría local. Alegría que duraría apenas 5 minutos pues al 40 Magriñá centra para que aparezca Mario para poner el 1-1 con el que los equipos se irían al descanso.

El partido no pierde intensidad en el segundo tiempo que empieza con los cubanos haciéndose con el dominio del balón sin embargo son los bogotanos los que tienen las ocasiones más claras, primero a los 15 con un disparo de Lucífero que obliga a Ayra a una atajada y después, a los 19, en una jugada en la que Timón toma mal parada a la defensa antillana y bate a un Ayra indefenso.

 
Cuba casi consigue la igualada a los 25 cuando un gran centro de Soza se estrella en larguero cuando ya el portero Álvarez se encontraba vencido, fue la última de los nuestros que vieron como los bogotanos tomaban el control del juego en los minutos finales y a un Ayra convertirse en figura. Primero a los 27 cuando desvía a corner un cabezazo de Lucífero y luego a los 40, haciendo alarde de sus facultades, salvando otro remate  de Lucífero.

Y fue todo, Cuba terminaba cayendo por segunda vez en igual de partidos en suelo Bogotano, pero el sabor dejado por el conjunto nacional fue muy diferente esta vez algo que la misma prensa que los criticó duramente solo unos días antes, no dudó en elogiar:

“… Pocos equipos hemos visto en Bogotá de la talla del seleccionado cubano. Juego homogéneo, hombres dominadores del balón, líneas trabazonadas y gran rapidez en el campo, son las características del conjunto que perdió ayer en el Campín ante los Millonarios”

 
La victoria local motivó a mas de seis mil espectadores a reunirse en la tarde del 18 de Septiembre en el Campín para presenciar la revancha entre ambos equipos, un partido en el que los cubanos impusieron su juego lento de constantes pases pero que no supieron capitalizar y terminaron cediendo un inmerecido empate.

Con un Matamoros en gran forma surtiendo constantemente a la delantera cubana, Sosa y Dávila se convertían en pesadilla constante para Álvarez y que presagiaban la caída del arco rival que llegaría a los 15 minutos.

Matamoros lanzó un potente centro que es recogido por Dávila que bate con un tiro débil y raso al portero local .

Los bogotanos casi no tuvieron tiempo de asimilar el gol y Cuba estuvo a punto de doblar la ventaja tras potente remate de Matamoros que pasa lamiendo el poste derecho de los Millonarios.

A los 36 llegaría el segundo gol cubano, tras un saque de banda botado por Sosa, el portero local suelta el balón y es aprovechado por Mario que la manda al fondo de las redes para el dos – cero con que cerraría la primera parte.

Para la segunda mitad llegó la reacción de los locales que avisaron a solo cinco minutos de reiniciado el encuentro cuando Carvajal estrella el balón en el larguero de la portería cubana y Ruiz Díaz tira fuera el contrarremate.

Tan solo dos minutos más y Carvajal se pierde el descuento solo frente a Ayra quien tres minutos más tarde no podía evitar el primer gol de Millos logrado por Ruiz Díaz tras desmarcarse de la defensa cubana.

El gol motivó a conjunto cafetero que buscó el empate y presionó al conjunto cubano que solo logró reaccionar después de 25 minutos de juego y acercarse con peligro a los 33 con un disparo que es bien contenido por Álvarez.

Con el tiempo agotándose y cuando parecía que Cuba se llevaba la victoria apareció Martínez para cerrar la pinza tras un centro de Zapata y marcar el gol del empate definitivo.

El partido de despida jugado el 1 de Octubre fue  sin duda la mejor exhibición de la selección cubana en la capital colombiana que se llenó de elogios para el conjunto antillano que no pudo contar con la fortuna de llevarse una más que merecida victoria.

Los cubanos que habían prometido en la víspera, que el portero local Álvarez conocería lo que era el sabor de una goleada, se lanzaron al ataque desde el mismo comienzo sobre la meta del equipo local asedio que se repitió una y otra vez a lo largo de los 90 minutos de juego.

Sin embargo fue Millos el primero en celebrar, a los 29 minutos, cuando el local López cortó un pase de Valdivia para Mario, sirvió el balón a Valdivia quién cruzó para Ruiz Díaz, quien tras burlar a Bolero y a Pancho sacó un disparo fuerte para batir al meta cubano. En lo que la prensa local no dudó en catalogar como un golpe de mala fortuna para el conjunto cubano que monopolizaba el control del juego.

El gol local no mermó el juego antillano que aumentó aun más su dominio, transcurrieron entonces  ocho minutos de violentos ataques en los que Álvarez se las arregla para mantener la diferencia, hasta que Mario recibe un balón y ante la marca de dos jugadores locales decide hacer un pase atrás “medido y matemático”  para Tuñas quien cañonea con violencia para el empate a uno.

El sabor del gol hizo que los cubanos desplegaran su mejor futbol en los 16 minutos finales obligando al portero local a milagrosas intervenciones y salidas largas buscando desahogar el aluvión cubano que sin embargó no vio los esfuerzos premiados con el gol que los pusiera al frente.

Con unos cubanos inspirados y un equipo local sin encontrar respuestas el pesimismo se apoderaba de los aficionados que no veían como podría ganarse a tan portentoso equipo.

Para el segundo tiempo la tónica del juego no cambia y lo acontecido en el primer cuarto de hora y el segundo tanto cubano, la prensa local lo resumía así:

“… Quince minutos se han jugado sobre el área local excepción hecha de vacilantes acometidas de los Millos que se han estrellado consecutivamente cuando no en Valdivia, Bolillo y Bolero, en Barquín y Pancho; cuando Sosa, que ha sido una fuente de implacables tiros al centro, coloca a Mario en posesión de la bola, éste despacha con violencia tal que no permite a Álvarez bloquearla ni al público apreciar la brecha que se abrió este segundo tanto del primer desempate.”

 
Los locales tratan de reaccionar pero el juego de los cubanos se lo impide y parece inevitable el tercero, pero la mala fortuna vuelve a golpear a la escuadra cubana y una escapada aislada de Timón termina con un centro que Zapata lograr conectar para decretar el empate.

Aun no se acomodaba el publico tras la celebración cuando cae el tercer gol cubano. Cuba mueve desde el centro para que Sosa la reciba y saque un centro templado para la aparición de Tuñas que sin pararla y a corta distancia vence al formidable arquero local.

Con solo diez minutos el equipo local trató de reaccionar pero sus delanteros argentinos no lograban tener el rol predominante que tuvieron en el primer partido de la serie.

Con el tiempo agotándose y la esperanza de un empate diluyéndose rápidamente, llegó lo inesperado, tras un corner, Ruiz Díaz fusila a Ayra que da un rechace que cae a los pies de Zapata quien a menos de un metro solo tiene que empujarla para el tres a tres definitivo.

Días después partían los cubanos por tren hacia la ciudad de Cali a la que llegan el Domingo 8. La delegación encabezada por Longino Rodríguez, Ernesto Azúa y el entrenador Tapia fue recibida por el Presidente de la Liga Vallecaucana Daniel Mallarino, representantes y Presidentes de todos los clubs locales así como Manuel García, representante del conjunto habanero que había arribado a la ciudad días antes.

El día 15 de Octubre en Cali, los cubanos se tomarían la revancha frente a los Millonarios ante más de 8 mil aficionados a los que ni lo gris y lluvioso de la tarde les fue impedimento para presenciar el cotejo.

Bajo la dirección del Señor Ernesto Sablesinger los Millonarios alinearon con Álvarez – Izquierdo, Rodríguez – Cuezo, Sanbranzky – Lucífero, Ruiz Díaz, Timón, Zapata y Martínez. Por su parte Ayra – Bolillo, Barquín – Berger, Valdivia, Morales – Sosa, Tuñas, Dávila, Mario López y Magriñá.

Desde el mismo comienzo del partido ambos equipos mostraron un juego alegre y ambicioso lo que hizo que se produjeran situaciones de peligro en ambas porterías. A pesar de que la delantera cubana se mostraba más peligrosa fueron los locales los encargados de abrir la cuenta. Corrían los 22 minutos cuando Martínez baja por su ala de ataque, burla a Barquín y retraza el balón para que Timón con un formidable disparo a unos 20 metros de la portería deje sin opciones a Ayra.

El gol avivó el ataque cubano, con jugadas vertiginosas que ponían en constante peligro el arco defendido por Álvarez, que ve caer su meta tras un disparo de Dávila, pero el juez del encuentro anula el gol por posición adelantada de Sosa.

El gol rondaba y Tuñas fue el encargado de lograrlo, Álvarez sale en falso y el “Trabuco” como apoderaron los colombianos a nuestro Romperredes aprovecha para sortearlo y anotar limpiamente el gol del empate.

La intensidad del partido no decae aunque la superioridad del juego cubano de pases largos y altos se hace evidente y la delantera antillana bombardea desde todos los ángulos la portería de los locales, que aun en medio de la presión logran que Timón se escape y se pare solo frente a Ayra que conjura el peligro con una gran intervención. La respuesta llegó casi de inmediato pero Dávila no puede aprovechar otra salida en falso de Álvarez y su disparo sale desviado por apenas unos centímetros.

A los 32 la delantera cubana despliega otro de sus ataques, Sosa hace un pase cruzado que cae frente al arco colombiano y que Magriñá aprovecha para con certero cabezazo poner el segundo gol cubano.

Mientras los cubanos incrementaban su ataque en los minutos finales del primer tiempo “las líneas de los Millonarios juegan a la Buena de Dios” , mientras que sus intentos de ataque son controlados sin problemas por Bolillo que parece multiplicarse por todo el campo y terminan el primer periodo con un magnifico cañonazo que Álvarez logra desviar con una soberbia intervención.

Al inicio del segundo tiempo los Millos trataron de reaccionar pero los cubanos pronto retoman el control del juego lo cual hace pensar a los presentes en que el triunfo es imposible que se les escape a los visitantes impresión que se acentúan a los 15 minutos cuando Tuñas anota su segundo gol de la tarde aprovechando un entrevero en el área colombiana .

El 29 de Octubre se verían las caras por primera vez con el conjunto paraguayo Atlético Corrales, en un encuentro que levanta grandes expectativas y atrae a más de 10 000 espectadores al estadio departamental de la ciudad de Cali.

Cuando el arbitro central Ernesto Schiensinger, auxiliado por Ronquillo y Merino, dio el pitazo inicial del encuentro a las cuatro y diez de la tarde los equipos formaban de la siguiente manera. Cuba: Ayra- Barquín y Bolillo – Morales, Valdivia y Berges – Magriñá, Mario López, Dávila, Tuñas y Sosa. Paraguay: Fanego – Seguell y Acosta – Mariscotti, Ortega y Escobar – Roldán, Morales, Casco, Quiñones y Gómez.

Fue un cotejo que en la primera mitad dejó un mal sabor a los allí congregados con ambos equipos mostrándose nerviosos y en el que aunque Cuba dominó los primeros compases luego los guaraníes nivelarían las acciones al punto de tener varias ocasiones de gol frente al marco de Ayra que logró contener sin muchos problemas. La más clara sin embargo vino del lado antillano cuando Sosa se lanza al ataque y lanza un centro templado y a media altura que el portero paraguayo no mide bien quedándole el balón a Tuñas que inexplicablemente estrella su remate en el travesaño.
El segundo tiempo trajo el futbol, las ganas …. y los goles. Son los sudamericanos los que dan el primer zarpazo, cuando apenas transcurrían 2 minutos. Casco empalma un espectacular remate desde unos 25 metros de distancia que deja atónito a Ayra que solo puede ver como el balón se incrusta en el fondo de las redes.

Cuba responde rápido y Sosa suelta otro centro, este largo y cruzado que encuentra a Magriñá que de cabeza empareja el cotejo. Casi de inmediato Paraguay está cerca del segundo cuando el propio Casco logra burlar a unos defensas cubanos pero su disparo se estrella en el poste.

El dominio guaraní se incrementa y Gómez incrusta otro balón contra el poste de la portería de Ayra, solo que esta vez Casco logra recoger el rebote y desvanecer el  empate.

Los cubanos sintieron el impacto del gol y se lanzaron cual fieras sobre el arco contrario bombardeando el arco de Fanego. En una de en una de ellas el guardameta paraguayo comete un error que es salvado milagrosamente por Acosta.

Solo unos minutos más tarde Fanego se lesiona en una de sus innumerables intervenciones ante los delanteros cubanos quedando bastante disminuido  físicamente.

Habían transcurrido solo 10 minutos desde el gol de paraguayo cuando Tuñas vuelve a igualar el marcador y solo segundos después el mismo Tuñas se aprovecha de una confusión dentro del área paraguaya para poner el tercer gol y la ventaja cubana.

Apenas tres días después los mismos equipos volvieron a medirse en el mismo lugar con nueva victoria cubana esta vez lograda con mayor claridad, si bien no por lo amplio del marcador (apenas un 2-1), sino por el dominio ejercido sobre todo en la segunda mitad,  ante una concurrencia que desde muy temprano abarrotó el estadio departamental.

Cuba mandó a Ayra a la puerta, - Bolillo y Barquín formaron la pareja de defensas, mientras que en el medio campo estuvieron Morales, Valdivia y Berges dejando el ataque para Matamoros, Piedra, Socorro, Tuñas y Sosa. Mientras que el Atlético remplazó al lesionado Fanego por Laguardia en la puerta; Sarmiento y Acosta actuaron como defensas; Serguei, Ortega y Escobar fueron los medios y arriba estuvieron Mendoza, Morales, Casco, Roldán y Gómez. El señor Kurt Bieler sería el encargado de impartir justicia secundado en las líneas por Minuto y Ceballos.

No hubo respiro durante los 90 minutos y el juego fue un constante ir e venir con situaciones en ambos arcos haciendo que los arqueros se lucieran una y otra vez. A los 15 minutos la delantera cubana se lanza como tromba al ataque y la defensa guaraní sede un tiro de esquina que bien cobrado es aprovechado por Héctor Socorro para con un impecable poner a los nuestros al frente.

Paraguay respondería con el del empate al os 30 minutos cuando Casco, delantero centro paraguayo, se combina con Gómez para burlar  al defensa cubana y desde unos quince metros saca un disparo que deja a Ayra sin opciones, empate con el que se irían al descanso.

Para el segundo tiempo los paraguayos reciente la ausencia de algunas de sus figuras, lo que se agrava con la salida por lesión, flaquezas que son bien capitalizadas por los cubanos que acentúan su dominio, el cual rinde sus frutos a los 25 minutos cuando Dávila de cabeza manda al fondo de las piolas un centro salido desde la derecha.

Tras el gol los 20 minutos restantes fueron de un agobiante dominio del conjunto cubano, que sin embargo no supo capitalizar ese dominio en goles y se despedía de la afición caleña con un nuevo triunfo.

De Cali a Barranquilla y allí el 12 de Noviembre se vieron las cara con el conjunto local en el Estadio Municipal de esa ciudad.

Apenas iniciado el encuentro los locales salieron a hacer respetar su estadio y los ataques se sucedieron sobre el marco cubano defendido por un Ayra en otra gran tarde. Sin embargo fueron los visitantes los que se ponían en ventaja ante la sorpresa de los allí reunidos, lo cual hizo que los costeños buscaran con más ansias el gol del empate que llegaría solo minutos más tarde.

Cuba volvió a ponerse al frente tras una serie de impecables combinaciones que terminó con un centro desde la izquierda para que uno de los delanteros cubanos mandara el balón al fondo de las redes para el 2-1 en los minutos finales del primer tiempo, pero aun quedaba tiempo para más y una combinación de Lara, Meléndez  y Torres termina con el gol del empate para los barranquilleros.

El dos a dos, pareció abrir aun más el apetito futbolístico de ambos equipos que entregaron un brillante segundo tiempo en el que cayeron otros dos goles uno por cada equipo para el tres a tres final.

El 19 de Noviembre el Estadio Municipal de Barranquilla albergó la revancha entre paraguayos y cubanos.

Fueron los cubanos los que monopolizaron el balón desde el mismo comienzo, con una gran conexión entre sus líneas y un Bolillo que en una tarde esplendida cortaba todos los intentos de avance de la delantera guaraní y empujaba con tino y maestría la línea ofensiva cubana que no logra doblegar al portero paraguayo Fanego, que en más de una ocasión salva lo que parecían goles claros.

La inefectividad cubana ante la puerta contraria contrasta con la de los del Corrales que en una de sus pocas llegadas del primer tiempo logran adelantarse a través de Morales en los minutos finales del primer tiempo.

Para el segundo tiempo el balón cambió de dueño y los paraguayos comenzaron a conectar mejor y llevar peligro sobre el marco cubano, sin embargo y tal como en el primer tiempo, el dominador no es quien marca, al menos, el primer gol ya que es Valdivia quien es desde el punto penalti iguala el encuentro.

El gol no mermó en nada el dominio del Atlético, que a diferencia de los cubanos si supieron convertirlo en goles, dos, ambos gracias a Casco

Tras la derrota los cubanos enfrentaron al equipo local Juventud Junior el día 26 de Noviembre para terminar así su temporada por tierras colombianas, partido que se saldó con una victoria cubana de 5 goles contra tres (los goles locales anotados dos por Recio y uno por Roberto Meléndez) sin que se haga reseña de quienes lo hicieron por los antillanos aunque si se resalta la gran actuación de la delantera cubana conformada por Socorro, Sosa, Matamoros, Mario y Tuñas y sobre todo de la actuación de Bolillo en el mediocampo del conjunto habanero.

Se anuncia además la contratación del jugador costeño Roberto “el Flaco” Meléndez por el conjunto cubano convirtiéndose así en el primer jugador colombiano en ser contratado por un conjunto extranjero.

A finales de 1939 visita la selección Juvenil Mexicana cuya presencia se debe en gran medida al esfuerzo del gran activista William A. Cambell que consigue llegar a un acuerdo con los dirigentes del hermano país para iniciar una serie de partidos anuales con el objetivo de agenciarse la Copa William Campbell la cual quedaría en poder del equipo que ganase tres partidos consecutivos o al primero en conquistar cinco juegos.

A un gran conocedor como Pedro Tapia se le confió la preparación de los juveniles cubanos. El 18 de Diciembre Gilberto Valdés y Orlando Timiraos (porteros); Ernesto Martínez, Mariano Bellota y J.M. Ibarra (Defensas); Orlando “Jabao” O’Farril, Nicolás “Hormiguita” Navarro, Eduardo “Kakikato” Hernández y Alfonso Barciela (Medios); Manolito “Alemán” Martínez, Antonio “Pepito” Matías, Agustín “Tin” Sáenz, Luis “Carnerita” Gironella, Santiago “Wampiro” Veiga, Juan Molina, Luis “Jimagua” Laborit, Jesús Valdés, Aurelio “Bebo” Álvarez y Luis Quintanilla (Delanteros), se reunían para comenzar los entrenamientos con vistas al partido con los aztecas, mismo que se jugó el 24 de Diciembre en el Gran Stadium Cerveza Tropical y que terminó con el triunfo de los locales con marcador de 2-0.

Para el año siguiente, los muchachitos cubanos se alistaron para retornar la visita a los mexicanos pero al final se quedaron con las maletas hechas al cancelarse el viaje a última hora, iniciándose una espera que duraría 13 años.
Hacia 1940 la Liga Cubana había crecido y contaba con 10 equipos en la Primera División: Deportivo Litobana, Deportivo Tacón, Hispano, Puentes Grandes, Universidad Nacional, Iberia, Juventud Asturiana, Centro Gallego, Nacional y Deportivo.

En 1941 el Club Deportivo Puentes Grandes iniciaría una gira por los Estados Unidos, contando entre sus filas al Romperredes Tuñas como refuerzo de lujo y quien se convertiría en el máximo goleador del equipo cubano en dicha gira y que tras la gira se quedaría en el Club Real Deportivo España mexicano.

- 01.09.1941 Puentes Grandes – New York Americans (2:3) at New York
- 03.09.1941 Puentes Grandes – Philadelphia Nationals (2:0) en Philadelphia
- 05.09.1941 Puentes Grandes – Baltimore Americans (5:1) en Baltimore
- 07.09.1941 Puentes Grandes – Hispano St. Mary’s Celtic (3:4) en Nueva York
- 14.09.1941 Puentes Grandes – Brookhattan (1:3) en New York
- 15.09.1941 Puentes Grandes – Philadelphia Americans (4:2) en Philadelphia

En 12 de Abril de 1946, arribó a Costa Rica el Juventud Asturiana, el conjunto cubano traía entre sus filas entre otros a Empanada Arosamena, Pepón (porteros), Barquín, Enrique (defensas), Fernández, Minsal (medios), Camacho, Carnerita, Pito, Vicentico y Wampiro Veiga (delanteros). 

Dos días después se enfrentó a la Liga Deportiva Alajuelense en el Estadio Nacional cayendo derrotados con marcador de dos gles  por uno. Minsal había adelantado a los nuestros a los 10 minutos de juego pero Morera igualaba a los 20 y Armijo le daba la victoria a ls locales con su gol a los 60 minutos.

Tras la derrota el empresario Enrique Riba, quien había llevado el equipo a Costa Rica, mandó a buscar refuerzos a la isla. Para el segundo partido (jugado el 21 de Abril) los cubanos se enfrentaron al Libertad en un partido que se tornó brusco sobre todo después del primer gol del Libertad equipo que se reforzó con jugadores de otros clubs, dos de los cuales Oscar Morux (12’ – 68’) “Bto” y Alberto Armijomarcaron tres de los cuatro goles del club Decano en la victoria de estos sobre el club cubano 4:0, el otro gol fue a la cuenta de Taso Jiménez desde el punto de penal a los 79’

  Para el tercer partido de la serie el 28 de Abril, contra el Herdiano, los Toros se reforzaron con el jugador del Alajuela Antonio Vinyet pero aun así terminaron cayendo 0:2. Esa tarde Soto adelantaba a los locales a los 16, mientras que el segundo se debía a un autugol cubano.

Siguieron dos contundentes victorias ante el Universidad y la Liga, este debería haber sido el último partido de la gira pero el Juventud deicidio tomar revancha de su partido contra el Libertad partido que les fue desfavorable desde el mismo comienzo, ya que a los 30 segundos el portero Arosamena fue sorprendido por un tiraso del Pipa Cordero, para el primer gol del partido.

El primero de Mayo el rival sería el equipo de la Universidad Nacional y los cubanos obtenían su primera victoria, esta con marcador de 4 goles a dos, gracias a dos goles de Pito (8’ – 72’) y el Curita Barquín (32’ – 39’), mientras que por los locales Leiva a los 20 y Armijo a los 74 mandaban el cuero al fondo de las redes.

Cuatro días más tarde llegaba la revancha frente a la Liga  Deportiva Alajuelenje y si bien la defensa cubana no estuvo a la altura al permitir cuatro goles de J. Riggioni (9 – 65’), Morera (12’) y Oscar Morux (35’), la delantera cubana se mostró en toda su grandesa para perforar la meta teca en seis ocasiones. Fernández fue el primero en marcar por los toros para acortar las diferencias, mientras Carnerita se encargaba de poner la primera igualdad de la tarde.

Con un 2-4 en contra y solo 14 minutos en el marcador los Toros envistieron cual animal herido a los del Alajuela que ya saboreaban una victoria. Pito ponía el 3-4 en la pizarra a los 76 minutos y sólo 4 minutos más tarde el Curita igualaba ante la mirada incredúla de los presentes que aun tendrían que tomarse el trago amargo de otros dos goles cubanos, ambos cortesía de Pito a los 85 y 89 minutos culminando la espectacular remontada.

Para el cierre, el 12 de Mayo, quedaba la revancha contra un viejo conocido: el Club Sportivo Libertad, pero los astures no pudieron con el Decano que terminó llevándose una clara victoria 4-1 siendo uno de los goleadores ticos el Pipa Cordero, un jugador que en la década del 50 pasearía su futbol por las canchas cubanas ganándose el cariño de los aficionados del futbol en nuestro país.

En Septiembre de 1946 los muchachos del Puentes Grandes regresan a los Estados Unidos abriendo su serie el día 8 en Kearny frente al New Jersey ASL Stars al que vencen con marcador de 2-1, cinco días después en Pittsburg frente a los Stars de esa ciudad empatan a un gol.

El 15 de Septiembre en su tercer partido llega la única derrota de los puente grandinos al caer en Nueva York frente a los Brookhattan-Hispano con marcador 1-2. Marcador que le devolverían dos días después en Fall River a los New England Stars, cerrando la gira el 22 frente al Philadelphia frente a los Stars de esa ciudad con victoria de 1-0.

El 1947 comienza con el Trofeo Presidente Grau San Martín que sirve además como antesala para el Campeonato de la Federación de La Habana, que es ganado de manera invicta por los Leones del Iberia que solo cedieron un punto frente a los Toros del Juventud Asturiana. Además de los mencionados animaron el torneo el Deportivo Hispanoamericano en cuyo estadio (El Campo Armada) se jugaron todos los partidos, los Caribes de la Universidad, el Centro Gallego, el Deportivo Litobana y el Deportivo España

En Julio se realizan en la Habana el Campeonato Norteamericano en el que además de los cubanos participan los mexicanos y estadounidenses. El 17 los nuestros se miden en su primer partido frente a los favoritos aztecas cayendo derrotados 1-3. Ayra fue el encargado de defender los tres palos con Barquín y Enriquito Martínez en la defensa, José Ovide, Pepe Minsal y Francisco Alvarez unieron fuerzas en el medio campo, mientras que Roure, Pito (autor del único gol cubano a los 42’), Antonio Villalón, Manuel Brioso y Buxadera formaron la delantera.

Tres días después el rival fueron los norteamericanos y los cubanos que dejaron el equipo totalmente igual de la línea media hacia atrás cambiaron prácticamente toda su delantera donde los únicos sobrevivientes fueron Buxadera y Villalón, Wampiro, Antonio Mederos y Luis Gironella fueron las caras nuevas y el cambio dio los frutos esperados pues el equipo fue una tromba hacia delante perforando la meta norteamericana en cinco ocasiones para asegurar un categórico triunfo de 5-2. Villalón anotó el primer gol cubano a los 22 y seis minutos más tarde repetía para el dos cero con el que se irían al descanso. Luis Gironella anotaría el tercero de los locales mientras que Mederos mandaba el balón al fondo de las piolas a los 68 y apenas dos minutos más tarde Wampiro Veiga obligaba al portero norteamericano a sacar por quinta vez el cuero del fondo de su portería.

En 1948 se organiza la Liga Profesional con cuatro equipos: Iberia, Juventud Asturiana, Puentes Grandes y el Fortuna, pero que a lo largo de sus 8 años de existencia ve pasar por ella diferentes clubs la mayoría con vidas efímeras.

En Septiembre de 1949 los cubanos viajan a México para una nueva edición de Campeonato Norteamericano, que en esta ocasión servía además como torneo clasificatorio para el Mundial de Brasil 1950, con tres equipos participantes y dos plazas disponibles las esperanzas de lograr una segunda participación mundialista eran muy grande más si se tienen en cuenta los resultados de nuestra selección en el año previo al torneo en los que ganó tres de los cinco partidos que jugó, sin la sombra de la derrota permitiendo un solo gol.

Tras ver como los locales despedazaban a los norteamericanos 6-0 en el primer encuentro del torneo los cubanos enfrentaron a los mexicanos en el Estadio de Los Deportes de la Ciudad de México ante más de 60 000 espectadores. Esa tarde Marcelino Minsal envió a Empanada Arosemena a defender el marco cubano, situando por delante del panameño al veterano Barquín y a Trucutú Llerandi en la defensa, en la media el argentino Francisco Torrent tenía la obligación de crear juego para la delantera, trabajo en el que debían secundarlo Pepe Minsal y José Ovide. Wampiro Veiga, Valeriano Fano, José Gómez, Ricardo Torres y Manuel Brioso serían los encargados de tratar de perforar la meta local, algo que nunca pasó y Cuba terminó cayendo por 0-2.

Como se esperaba desde un principio cubanos y norteamericanos tendrían que dirimir el segundo puesto mundialista y en busca de adueñarse de él salieron al terreno el 14 de Septiembre, pronto los norteamericanos demostraron que traían mucho más de lo que habían mostrado en su debut y se apropiaron del balón y del marcador a partir del minuto 23 cuando Wallace venció a Tarzán Aguilar, sin embargo Cuba respondería a través de José Gómez a los 28 minutos. Para la segunda mitad los cubanos lucieron mucho mejor y se adueñaron del balón pero no pudieron perforar la meta defendida por Frank Borghi.

Ese día la selección formó con Tarzán Aguilar en la puerta, Barquín y LLerandi en la defensa, Marcelino y Pepe Minsal en la media junto a Torrent con Clrech, José Gómez, Ricardo Torres, Vicente Pérez y Manuel Brioso en el frente de ataque.

La nueva derrota de los norteamericanos frente a los aztecas dejaba a cubanos y norteños en igualdad de condiciones y necesitando una victoria en el partido del 21 de Septiembre. Tal y como en el debut Arosemena se colocó bajo los palos con Barquín y Llerandi haciendo de pareja defensiva, volvió a entrar Ovide en lugar de Marcelino, para hacer compañía a Torrens y Pepe Minsal en el medio. Lo mismo ocurría con Veiga que se unía a José Gómez, Ricardo Torres, Manuel Brioso y Angel Alvarez que debutaba en el torneo.

Pero esta vez los norteamericanos no dieron libertades a los cubanos y desde muy pronto dejaron en claro quienes acompañarían a los mexicanos a la Copa del Mundo. Bahr a los 16, Souza (de gran partido) a los 23 y Matevich a los 35 y 38 perforaron la portería del Empanada antes de que Barquín pudiera hacer lo mismo, de penal, en el marco contrario.

En busca de reforzar la defensa y pensando aun en la posibilidad de una remontada histórica Marcelino envía al terreno a Aguilar en lugar del panameño Arosemena, lo que prueba ser una buena decisión pues Tarzán se luce bajo los tres palos mejorando notablemente el sector defensivo de un equipo cubano que veía como a solo tres minutos de reiniciarse la segunda mitad Wallace le clavaba el quinto clavo en el ataud de la eliminación, pero aún así los nuestros tuvieron fuerzas para marcar su segundo a los 50 minutos a través de Veiga que sirvió solo para “decorar” el resultado final.

Ya eliminados Cuba debe cerrar su participación en el torneo contra los locales, que ya con el boleto en la mano mandan a su segundo equipo a la cancha que prueba ser demaciado para los antillanos que terminan cayendo 0-3. Tarzán, el Curita Barquín, Trucutú, Ovide, Pepe Minsal, Torrent, Wampiro,  Vicente Pérez, José Gómez, Ricardo Torres y Angel Valdés formaron el once de la despedida.

También en se año se consagra como Campeón de Cuba uno de los Clubs más trasdicionales de Cuba: Los Diablos Rojos del Central Baltony de Santiago de Cuba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario