miércoles, 5 de octubre de 2011

Con un golazo Ozzie aseguró la Copa para el Sounders.

Fue un golazo de aquellos, como dijeran en la página de la MLS, Ozzie vestido de Messi dejó tres defensas y al portero desparramados por el suelo para marcar, con la sangre fría propia de un delantero y a puerta vacía, el gol que sellaba el título para el conjunto de Seattle, tercero en línea recta convirtiéndose solo en el cuarto equipo en lograrlo desde que se empezó a jugar la Copa de los Estados Unidos en 1914.
Fue un partido digno de una final, lleno de emociones, con un Sounders dominador, pero con un Chicago que se mostraban respondón y amenazante en ocasiones. Era uno de esos partidos dibujados para la sorpresa, pues el balón se negaba a entrar en la puerta del Fire, tres palos e intervenciones providenciales del portero o defensas del Fire mantenían el cero a pesar de los constantes embates, el gol estaba cerca, se olía, se percibía en el aire pero la pelota se negaba a besar las redes y a pesar del dominio esmeralda aquel viejo adagio del futbol: “Goles que no se hacen…” comenzaba a mostrar su rostro fantasmagórico sobre el Qwest Field.
Pero a los 78 minutos llegaría el premio al equipo que más propuso, corner desde la derecha y cabezazo seco que el portero de Chicago deja suelto y Montero adelantándose a la defensa pone el uno a cero y enciende la celebración.
Con el gol en contra el Chicago se lanza en busca del gol del empate ientras que el Seattle se dedica a controlar el juego sin renunciar al ataque, a los 89 doble jugada fuerte en el medio del terreno, Alonso roba el balón en el medio, con falta según el referee, pero antes de que su compañero reciba el balón y el juego detenido este recibe una entrada violenta desde atrás haciéndolo rodar por el suelo. Montero se encara con el defensor y un tercer hombre del Fire se inmiscuye en la riña a la que se suma Ozzie en defensa de su compañero, lo que pasó después difícil de descifrar, el medio campista mexicano Pavel Pardo empuja por la espalda al cubano y se arma la cámara húngara, con un Ozzie muy molesto y en busca de Pardo teniendo que ser controlado por sus compañeros.
La trifulca dura varios minutos en controlarse, siendo el mayor dignificado Alonso que ve la cartulina amarilla, se reanuda el encuentra y solo un minuto más tarde el Fire consigue el empate en un entrevero dentro del área que termina con un cabezazo que Keller controla con dificultad.
Se terminaba el tiempo y el Fire presionaba, pero en el último minuto del alargue (96’), un balón largo que parecía que el Seattle pincharía junto al corner derecho del Fire para consumir el tiempo, sin embargo el balón llega a Ozzie que se incorpora a toda carrera al ataque y que cierra su tremenda actuación con un poema de gol que desata el júbilo del pinareño y de los más de 40 000 aficionados, dos cero y pitazo final para alzar la tercera Copa consecutiva.
Pero Ozzie fue más que el gol, dueño del medio campo fue factor determinante en el control del  juego del Seattle Sounders, provocó dos de las tres tarjetas amarillas que se llevaron los jugadores del Fire, empujó a su equipo hacia adelante y cuando el Fire amenazaba con incendiar la cabaña de Keller, los apagó de un tirón con su golazo.
Fue esta su cuarta final consecutiva  y  su tercera Copa Lamar Hunt Felicidades Campeón.

2 comentarios:

  1. oye de verdad que lo metió a lo Messi sangre fria total jejejejejejeje

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  2. Mario, como estás? Soy brasileño, periodista del Extra (http://extra.globo.com/) y queria un contacto para intentar hacer una nota sobre el fútbol de Cuba. También voy visitar Cuba en noviembre y gustaria de conocer algo del fútbol cubano. Mi correo electrónico es raphael.zarko@gmail.com. Espero que nos hablemos. Gracias.

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