jueves, 13 de octubre de 2011

1955. El Triplete del Casino.

Pocos años han sido tan convulsos para el futbol cubano como el de 1955, con una Liga Profesional agonizando y en medio de la pelea entre la Asociación de Futbol Cubana, organismo oficialmente afiliado a la FIFA y los secesionistas de la Confederación de Balompié Cubano dirigida por Jesús Gironella y tres Campeones Nacionales, pocos equipos resaltaron tanto como el Casino Español de La Habana.



Mientras el Olimpia Sporting Club se llevaba el título del Torneo Profesional y el San Francisco se llevaba el Torneo Organizado por la Federación de Futbol de La Habana (título por el que se le reconoce oficialmente como el Campeón de Cuba de ese año), los casinistas levantaban tres trofeos en ese año, dos de ellos que a pesar de ser realmente torneos de carácter nacional no se le reconocen con ese título por haber sido torneos organizados por la no oficial Confederación de Balompié.



Fue en Abril de ese año que comenzó la cosecha de títulos del equipo habanero, cuando jugó la final del Campeonato Nacional Amateur correspondiente a 1954, que se había aplazado hasta 1955 debido a varios inconvenientes.



Un titulo que además de ese detalle tuvo otro muy curioso al ser obtenido en dos ocasiones por los casinistas. Tras haber derrotado al equipo Juventud Católica de Placetas en las semifinales del torneo debía enfrentar al equipo Libertad de Camagüey (que había dejado en el camino a los Diablos Rojos del Central Baltony) pero el equipo Liberto no se presentó el 20 de Marzo a la final organizada por la Confederación por lo que se le entregó el título al equipo habanero.



Tras aclararse los motivos por los cuales los camagüeyanos no habían acudido a la cita, el equipo habanero en un gesto de gran deportividad,  decidió darle la posibilidad al equipo de la Libertad de definir el título sobre el césped, como debía ser, y allí sobre el gramado y en la misma casa de los agramontinos refrendó ese título al vencer a estos con marcador de tres goles a cero.



Integraron aquel equipo: Antolín Díaz, José A. Núñez, Francisco Sampere, Carlos A. Sánchez, Manuel Fernández, Luis González, Gonzalo Villazón, Jesús Porto, Guillermo Martínez, Juan Manuel Mori, Sixto García, José Doce, José Ramón Fernández, Gilberto Fernández, Enrique Martínez, Oscar T. Fernández, Amallo Alonso, José Grana, José Ramón González, José Ramón Martínez.



Mientras que el Libertad había contado en sus filas con: Orlando Santana, José Sabater, Ramón Medina, Lorenzo Medina, José Yie, Enrique Piriz,, Amador Fernández, Antonio A. Lozada, Sinforiano de la Torre, Vicente López, Manuel González, José Alvarez, Manuel Fernández, Luis Izaguirre, Victor Pellerano, Francisco E. Fonte, Francisco Pérez, Juan Sauri, Constantino Gómez.



Tras el éxito en la tierra del Tinajón y de regreso a la capital se sumaron al Campeonato Amateur de La Habana organizado por la Confederación de Balompié, torneo que de paso servía como clasificatorio zonal para el Campeonato Nacional de 1955.



Allí los casinistas debieron enfrentar a los conjuntos del Deportivo España, Central Toledo, Deportivo Regla, Huracán y Giro de Pieles equipos que no fueron obstáculo para que el Casino repitiera su actuación de un año antes y asegurara además del título de Campeón de La Habana y el derecho a jugar la semifinal nacional contra los campeones de Las Villas, el Juventud Católica de Placetas que no pudo tomar desquite de la derrota sufrida en el mes de Marzo, cayendo en la tarde 11 de Diciembre en la provincia de Matanzas, con marcador de 5-1.



Siete días después se jugaría la final otra vez en Camagüey, pero esta vez el rival eran nada más y nada menos que los Diablos Rojos del Central Baltony, uno de los equipos más tradicionales del futbol del interior del país que no pudieron evitar el nuevo título de los casinistas que se llevaron la victoria final con marcador de 2-1.



El partido, que fue precedido por la final nacional de la categoría juvenil ganada por el conjunto de la Casa de Beneficencia de La Habana (que se impusieron a los juveniles de los Diablos Rojos con marcador de 1-0), fue dirigido por el árbitro camagüeyano Gerardo Láncara que estuvo ayudado desde las bandas por los también agramontinos Manuel Fernández Caramés y Hernán Freud. Formando los equipos de la siguiente manera:



Casino Español: Enrique Martínez – Sizto García, Jesús M. Moris, José Ramón Fernández, Gilberto Hernández, José Ramón Martínez, Amalio Alonso (Jesús Porto en el segundo tiempo), José Doce, Oscar T. Fernández, Celedonio Basanta, José A. Núñez


Diablos Rojos: Manuel Despaigne – Guaro Pérez, Luis Lindsay, Rigoberto Rodríguez, Antonio Sierra, Gabriel Lindsay, Carlos Fernández, Windsor Pouponneau, Rafael Matos, Gerardo Marrero, Roberto Bell (Armando Santos en el segundo tiempo).



Fueron los de la Habana los que se pusieron al frente cuando a los 12 minutos de juego José Doce perforaba la meta santiaguera, el mismo Doce a los 21 minutos duplicaba la ventaja casinista con la cual se llegaría hasta los 78 minutos cuando los muchachos del Central Baltony descontaban con un gol desde el punto penal, lo cual añadió más dramatismo al encuentro pero que no pudo evitar el triunfo de los habaneros que completaron así su Triplete de 1955

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