viernes, 22 de julio de 2011

Terminado pero no olvidado.

Si, aunque ya hace varias semanas que el Torneo de Ascenso realizado en Santiago de Cuba terminó, nosotros no nos hemos olvidado del mismo y de verter nuestra opinión sobre el mismo.

Cuando terminó el torneo el primero de Julio pensábamos que podríamos hacer una revisión del mismo en los primeros días después de su culminación, pero lamentablemente, casi un mes después de terminado aun no hemos podido poner todas las piezas de este rompecabezas llamado Toreo de Ascenso.

Creado como salida de emergencia de una mala idea (El torneo del mismo nombre efectuado el año pasado y que significó la eliminación de Santiago de Cuba en solo dos juegos) demostró ser aun peor.

Falto total de promoción y seguimiento por la prensa del país, solo gracias a la labor del periodista José Raúl Castillo pudimos enterarnos de lo que sucedía en predios santiagueros, el Torneo de Ascenso fue otro de esos monumentos al olvido construidos en nuestro país cuando hablamos del futbol.

Fue este un torneo carente de futbol y plagado de juego brusco como lo demuestra el hecho de que dos jugadores de Pinar del Río debieron ser sometidos a intervenciones quirúrgicas debido a fracturas en el rostro, tras concluir la primera etapa, para no hablar ya lo acontecido en la segunda donde a opinión de una persona muy cercana al equipo donde señalaba que los verdes parecían haber regresado de la Guerra de Irak y Afganistán más que de un torneo de futbol debido a la cantidad de lesiones, contusiones y cortadas que traían consigo los muchachos de Vueltabajo.

Completamente desestimado por aquellos que los crearon y que mostraron una vez más su poco nivel organizativo y total falta de respeto hacia los equipos involucrados, ya que mientras el partido entre Guantánamo y Camagüey  de la semifinal de la Primera División fue pospuesto por la  presencia del camagüeyano Keyler García en la Sub 23 que jugaba su eliminatoria al mismo tiempo, el Torneo de segunda continuó cual si nada a pesar de que a Granma y sobre todo Santiago de Cuba se les privó de los Sub 23, algo que terminó dictando la eliminación de los indómitos limitados por la ausencia de dos des sus principales figuras.

Mención aparte para la poca seriedad con que se manejó el punto de los reportes de los partidos (algo muy típico) o al menos el que se hizo llegar a la prensa o al pobre José Raúl, ya que los jugadores cambiaban de nombre o apellidos de una jornada a la otra, así las cosas un José se llamaba Jorge al siguiente día y un Márquez se convertía en Martínez en igual periodo de tiempo, para no hablar de un jugar de la escuadra de Pinar a quien a estas alturas solo conocemos su apellido y todavía estamos investigando si se llama Yutsatel, Yusniel u otro nombre con Y, o son diferentes jugadores.

En definitiva el Torneo del Olvido, tal y como su predecesor pasara a la historia del futbol cubano como otro punto oscuro en la ya larga lista de desacierto de la presente administración en la Federación Cubana de Futbol.

1 comentario:

  1. Me afianzo en lo que comenté el otro día, hay que justificar con un torneo, que de por sí es paupérrimo, la entrada de dinero procedente de la FIFA. Y como se dice en nuestro terruño: QUE PARE EL QUE TENGA FRENOS.

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