martes, 26 de julio de 2011

Contrapunteando con un Judas y periodista cubano (II)

Por: Roberto Lamelo

Permítanme ahondar sobre algo.

NO puede el Directivo ganarse el respeto del atleta a base de mentiras y de engaños. Siempre ha de criticarse el comportamiento de aquellos que el día antes del inicio del Campeonato o el día de la final suelen ir al terreno a dar arengas fatuas y teques mediocres al atleta o al colectivo de atletas mientras se han pasado el año detrás de un buró o sentados en el asiento de su carro sin siquiera ir una vez, una sola vez, al terreno o al concentrado y ver con sus propios ojos y tocar con sus propias manos los problemas en la preparación del deportista. ¿De que sirven esos discursos vacíos minutos antes de empezar el juego por la final por parte de una persona que ni siquiera conoce el nombre de los atletas? ¿De que le sirve escabullirse de la prensa, no dar una entrevista, no darle una explicación al pueblo de lo que se está haciendo, o de lo que se hizo y si se hizo mal o se hizo bien? ¿De que les sirve pretender que están por encima de la ley y fabrican artimañas de modo pancista para escarmentar sabe Dios que cosa?

Del mismo modo pregunto: ¿Es justo el periodista que critica, a veces de modo malintencionado a un atleta, o a un equipo, cuando jamás ha compartido con ellos las penas y glorias de un entrenamiento de varias horas sin que tengan después esos atletas, no una merienda que recompense medianamente las calorías perdidas, sino un simple vaso de agua fría? ¿Puede llamarse periodista quien teniendo la posibilidad de expresar la opinión de todo un pueblo decida callar, tergiversar, y ponerse del lado de “los vivos” para ocultarle la verdad a todos?

Lamentablemente esa alquimia fatal está carcomiendo el deporte en nuestro país. Algunos o varios, Comisionados Municipales, Provinciales e incluso Nacionales que farfullan – desde hace años - intereses mezquinos y no amor por los atletas que le dan alegrías y tristezas a todo un pueblo. Esos que no les importa si un atleta retirado que le dio glorias a un pueblo entero hoy vende churros para ganarse la vida, o está enfermo en un hospital o está enfrentando problemas de adicción al alcohol. Esos “jefecillos” que eluden la prensa, que no dan la cara y se esconden; que actúan de modo tramposo buscando méritos personales, ganándose puestos más arriba a costilla del dolor y sudor del deportista. Esos que aun viven del Secretismo, mal que aunque viniese a la Tierra el mismísimo Dios Zeus y lo criticase ellos lo siguen practicando;… esos que no dan la entrevista, son tan culpables de mezquindad y desidia como los que no sientan al pelotero cuando no está rindiendo al bate o al futbolista que no guarda una disciplina deportiva fuera del terreno y que luego sobre la cancha solo corre 45 minutos. Y si el honor pudiera ser salvado desde la frontera periodística, si al menos, algún periodista lo dijera, sin temor a verse requerido luego, sin temor a perder un beneficio X, sin temor a verse agredido, si se dijera la verdad, tal vez los que estamos leyendo la prensa escrita o del lado acá del radio, escuchando vuestros programas, dejaríamos de sentir solo empatía y beneplácito y comenzaríamos a sentir amor y respeto tanto por la labor del periodista como por su valía como hombre. Ese respeto se gana con el honor, el valor de no tener miedo, el decir las cosas por su nombre, el de criticar a quien deba criticarse del modo que le corresponda pero siempre con la moral bien alta, sin importarle lo que un “bien parado” y engreído Comisionado “por allá arriba” piense, más que el respeto que él, el periodista, debe sentir por su pueblo, pues es al pueblo y no a un salario a quien un periodista se debe.

Lamento mucho que desde hace años, el fútbol cubano, esté sufriendo las penas que sufre, en parte por diez y tantos problemas objetivos, en parte también por otros de otra índole como lo puede ser el mal trabajo de la Dirección Nacional, en manos de alguien tan engreído y con tantos aires de grandeza como los tiene Luís Hernández. Lamento ver a futbolistas que le dieron tanta gloria a nuestro terruño cubano “estar olvidados” en alguna parte de nuestra geografía, y en lo personal y “local” lo que más lamento está el que se haya urdido contra el equipo bicampeón nacional de la temporada 2007-2008 y 2008-2009 una trama tan burda y asquerosa, como esa que fabricaron en Guantánamo, cuando inventaron una trifulca contra el equipo cienfueguero y así poder sancionar solo a los mejores futbolistas, esos que incluso merecían estar en el equipo nacional, quienes por el solo hecho de conservar la amistad con aquellos que un día “abandonaron” el uniforme de las 4 letras, “tenían que ser castigados”. Simplemente no podían ser campeones nacionales una vez más. La deshonra entonces no pudo ser mayor. Un equipo con la tradición del Cienfuegos, jugando contra toda lógica un Campeonato de Segunda Categoría. Es como que el Barcelona fuera sancionado, sin justificación alguna a jugar en el Campeonato de Segunda División de España. ¿De dónde vino la orden? ¿Quién fabricó la asonada?

Y si eso me disgustó, mucho más me disgusta que aun hoy dos años después sigan ustedes, sin pretenderlo quizás,  sentados a su lado, pues al callar se olvidan que son hijos de un pueblo heroico como lo es el cubano. Ustedes que a menudo manifiestan tristeza cuando no pueden trasmitir en vivo un partido; ustedes, que expresan dolor por ver al equipo nacional destruido moralmente tras su reciente y bochornoso papel en la Copa de Oro de este año 2011, no han mencionado el tema en ninguno de los programas en que han podido hacerlo. Nadie oficialmente ha mencionado una palabra sobre esto y muchos de los que amamos el fútbol hemos manifestado sentir pena por la actitud de ustedes en general y por la actitud de algún otro que ha podido decir algo en verdad valiente y no lo ha hecho. Secretismo y más secretismo.

No puedo pretender ciertas cosas, pero pudiera pensar que la decencia y la inteligencia son rasgos inherentes a todo buen periodista. Cuando no se usan, cuando se cobijan bajo el miedo o el interés perverso, suceden cosas como estas. ¿Por qué no unimos criterios, y exigimos una explicación, una mejoría  de nuestro Campeonato Nacional de Fútbol y por supuesto una mejor atención a esos émulos de Roldán y Massó? Si somos un país verdaderamente democrático, ¿por qué existe una Luisocracia en el seno de la CNF? ¿Por qué solo una opinión es la que tiene que prevalecer y escucharse solo una voz? ¿Acaso no desterramos a todos los tiranos de este hemisferio?  Me duele que busquen culpables donde no los hay. Me duele que megalómanos se saquen debajo de la manga un chivo expiatorio y que sigan ahí, usurpando beneficios para engrosar sus arcas personales y si de paso “escapa” algún familiar allegado mucho mejor. Me duele que sean precisamente ellos los que en verdad han traicionado al fútbol. 

4 comentarios:

  1. coj.............................e!!!!

    ResponderEliminar
  2. Directo al pulmón como diríamos nosotros, jejeje

    ResponderEliminar
  3. En realidad sucede algo interesante,... la prensa en Cuba debería estar en manos de la UNEAC pero todos sabemos que no es así. Cada cosa que se publica pasa por "el filtro". A menudo y es la cruda realidad, los individuos que controlan "el filtro" son individuos de dudoso intelecto y de mentalidad estrecha y visión cuadrada. Este artículo no dice otra cosa que verdades crudas y ciertas y exceptuando 2 o 3 ataques personales, me parece perfecto. En realidad el equipo vino y no se ha hablado nada sobre su pasado, presente y futuro. Considero q debe hacerse una renovacion en toda la estructura de la CNF. En otros paises la prensa incendiaria contribuiría al "concierto de renovacion" Acá en Cuba, no se como funciona la cosa, pero supongo q Cristian J. llame a contar a L.Hdez, y este luego le eche la culpa a Triana, y Triana a Yosniel (el q se quedó) .... y creo que el problema es más grave que eso, pero el futbol no es prioridad en Cuba.

    ResponderEliminar
  4. Estimado "Anonymous": Tiene Ud. razón (en parte, creo yo) En nuestro país, digamos, que periodistas oficiales, quizás previa aprobación, pueden ejercer la crítica contra determinada institución. En verdad no creo que se haya escrito algo "llamando por nombres y apellidos" a los responsables de determinado problema, pero creo que en el caso de la CNF el mal más que nada tiene nombres y apellidos... por no decir que tiene un nombre y un apellido. Hay muchas limitantes que en nuestro país conspiran contra el desarrollo de un deporte universl como es el futbol, y más de una personalidad ha alabado el "prototipo" del fuutbolista cubano, pero mientras sigamos encerrados en la urna de cristal, no el fútbol, otros deportes continuarán en declive, en gran medida proque seguimos aferrados a viejos métodos en nuevos tiempos. Los demás países lo hacen, incluso "los golpeados y asfixiados económicamente" como el Salvador, pueden darse el lujo de meternos 6 goles en el torneo más importante de la CONCACAF. ¿Soluciones? Hay muchas, y creo que la prensa deportiva bien pudiera ayudar a lograrlas, pero mientras callen y/o prefieran hablar del cesped del Bernabeu o de la destitución de Sergio Batista y no de nuestr futbol, seguirá pasando como lo que le sucedió a Jose Antonio Guerra el clavadista, que a pesar de ser un atleta rankeado olimpicamente salió para la calle y nadie lo conocía. El grupo de pop-trova cubano Buena Fé tiene una canción que desde el 2008 reza, "TENGO UN CATALEJO, CON EL LA LUNA SE VE, MARTE SE VE, HASTA PLUTÓN SE VE, PERO EL MEÑIQUE DEL PIE, NO SE ME VE"

    ResponderEliminar