jueves, 26 de mayo de 2011

Copa de Oro. Sin solución para los tres palos.

Si bien el futbol es un deporte colectivo, las actuaciones individuales suelen ser determinantes en los resultados de los partidos y en ninguna otra posición esta verdad es más grande que en la portería, la cual ha sido uno de los factores determinantes en las últimas derrotas del equipo cubano.
Por años Odelín Molina ha sido amo y señor  de la portería en la selección nacional y gracias a su bien ganada fama se le han perdonado regulares y malas actuaciones vara con la que no se ha medido a otros que han intentado tomar su lugar, tal y como le sucediera al Pulpo Quintero, tras el 1-3 frente a Trinidad y Tobago en La Habana en el partido eliminatorio rumbo a Sudáfrica 2010.
Molina ya no es aquel jugador de reflejos felinos que fue incluido en el equipo todos estrellas de la Copa Oro del 2002, los años no van pasando en vano y tal vez las viejas mañas aprendidas en su bregar por las canchas lo ayuden en nuestros Campeonatos Nacionales donde abunda la juventud y falta calidad en las delanteras, pero ante hombres forjados en el futbol profesional y en Ligas exigentes los defectos maquillados las praderas cubanas salen a relucir cual vieja dama sin cosméticos.
Un error suyo en la Copa del Caribe del año pasado costó a Cuba la derrota frente a un pobre equipo de Guadalupe y hace apenas dos meses redondeo con una lamentable actuación en la Habana frente a Panamá la cual le abrió la senda del triunfo a los canaleros y provocó el abucheo de aquellos que se acercaron al Marrero para ver el accionar de la tricolor, una vergüenza que pudo evitarse para una de las glorias de nuestra portería y que corre el riesgo de repetirse, ahora ante los ojos de todos a través de la televisión.
Talento a granel tiene el jovencito Odisney Cooper, miembro de las selecciones Sub 17 y Sub 20 cubanas que han llegado a las finales zonales rumbo a los mundiales de las categorías, ha sido nombrado desde ya por algunos, incluyendo al propio Molina como su sucesor defendiendo la puerta cubana.
Pese a ello su inclusión en el equipo que viajará a Estados Unidos sorprendió a todos, más si se tiene en cuenta que Cooper no ha acumulado minutos con su equipo Camagüey  desde la reanudación del Campeonato Nacional por lo que su suerte dentro de un terreno de futbol desde la finalización del Pre Mundial Sub 20 y su actual llamado a la Selección Mayor se pierde en el agujero negro de la desinformación que siempre acompaña a nuestro futbol.
En una posición en donde  más que en ninguna otra se necesita del juego cotidiano la carencia de este por parte de Cooper es un gran inconveniente y arriesgar al muchacho ante rivales de tanta categoría como los que tendrá que enfrentar Cuba podría tener resultados desastrosos para el muchacho.
Y si la designación de Cooper nos sorprendió la del tunero Julio Ramos nos tumbó de la silla. El muchacho del municipio Colombia exhibe como sus máximas cartas de presentación el haber sido el portero titular del equipo de Las Tunas en el recién finalizado Campeonato Nacional y el haber sido el portero titular de aquella infame selección Sub 20 cubana del 2009 que fue eliminada por República Dominicana en La Habana durante la primera ronda de la eliminatoria mundialista.
Sin la presencia de José Miguel Selles (titular el año anterior y seleccionado cubano Sub 17 en el 2005) Ramos se adueño de la titularidad en la selección tunera con actuaciones al parecer suficientemente buenas como para lograr el llamado a la selección mayor.
A sabiendas de su estado prácticamente decorativo en el roster, tanto su presencia como la de Cooper en el equipo resultan contraproducentes hasta cierto punto ya que entre ellos debe estar el hombre que defienda la portería de la Selección Cubana Sub 23 de futbol que comenzará su andar rumbo a los Juegos Olímpicos a finales del mes de Junio y su ausencia en el tramo final de preparación de la selección Olímpica pudiera traer efectos muy negativos para la misma.
El Resto.
Vuelve a llamar la atención la no inclusión del camagüeyano Orlendis Machado. Nacido en 1986 Machado tiene la mancha negra de nunca haber sido convocado para ninguna de las selecciones juveniles nacionales (o al menos dentro del cuadro regular) algo que en Cuba puede ser una marca imborrable y mantener a un jugador marginado de por vida de ser llamado a la Selección de Mayores ya que al parecer no acabamos de entender que los jugadores llegan a su madurez deportiva a diferentes edades y no hay que ser un prodigio desde chiquito, solo hace falta hacer las cosas bien cuando llega el momento del llamado.
Y Orlendis las ha hecho muy bien durante los últimos años convirtiéndose en una de las figuras de la selección camagüeyana sub campeona del año pasado y que en este año solo vieron caer su invicto a tres fechas del final de la Temporada derrota que por demás llegó tras haberse asegurado el pase a semifinales de un Campeonato en el que solo recibieron nueve goles en contra, seis de ellos, con un equipo totalmente relajado, en las últimas jornadas.
Sumergido en la División del Olvido (o Segunda si la prefiere llamar así) el santiaguero Eloy Bastos parece correr con la misma suerte que Machado y con 23 años sus chances de verse incluido en la Sub-23 cubana han expirado. Titular y capitán de una selección indómita en la que juega el seleccionado nacional Carlos Domingo Francisco, Bastos lideró desde debajo de los tres palos a su defensa el año anterior convirtiéndola en una de las más seguras de la temporada, liderazgo y seguridad que se vieron nuevamente durante los juegos de repechaje y durante la primera vuelta del Torneo de Ascenso, Segunda u Olvido jugada hace unos días en Santiago de Cuba.
A Vismel por su parte parece que le terminó pesando el garrafal error contra El Salvador y que terminó costándole la derrota al equipo cubano frente a la selección centroamericana y a pesar de haber tenido una primera vuelta excepcional y una segunda bastante buena, no fue convocado para hacer el viaje y parece que ya, con 35 años  acuestas, se tendrá que conformar con ver a la tricolor desde las gradas cuando juegue en el Marrero.
Por último Yunaikel Zayas, también ex Sub 20 (2005) y quien hace un año tuvo una gran actuación con el equipo de Provincia Habana, la cual lo llevó a ser uno de los miembros de equipo cubano que viajó a finales del 2010 a tierras salvadoreñas se ha contagiado en un equipo sin colores ni banderas que defender (el de Provincia Habana que defendía a la ya extinta provincia del mismo nombre) y ha tenido una temporada para el olvido.
En fin sea quien sea el elegido habrá pesadillas y zozobras bajo los tres palos de la selección cubana de futbol la cual será, como siempre igual que ordenar comida en restaurante: un plato fuerte y dos acompañantes.

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