viernes, 25 de marzo de 2011

Tiempos de cambio

Que el Marrero sea realmente nuestra casa
Mientras hoy en El Salvador festejan mínima sobre un equipo “duro y sin figuras” en una cancha “dura e irregular” cercana a un potrero, nosotros seguimos tratando de averiguar quiénes en definitiva jugaron por nuestra selección y lamiéndonos la derrota ante una selección visitante poco más que mediocre por lo escuchado y leído.
Es hora una vez más de hacer el recuento de los daños, se jugó en el Pedro Marrero aunque bien pudo haberse jugado en San Salvador ya que el equipo visitante fue más local que el nuestro algo totalmente inadmisible. La casa es la casa y se tiene que hacer sentir, nuestros muchachos tienen que sentirse seguidos, arropados, empujados por su público, que el contrario sienta el fervor caribeño y la conga respirándole en la nuca, el jugador número 12 tiene que ser nuestro y no del visitante cuando estamos en casa.
Poco importa si ahora si se jugó bien o no, lo que importa es que se perdió, no se tuvo la profundidad necesaria y faltó serenidad las veces que se tuvo la oportunidad frente al marco rival. Hoy todos apuntan acusadoramente a Vismel Castellanos como único culpable de la derrota por su grosero error ante el disparo de Alas, pero lo cierto es que la culpa es de todos, de una media que dejó libre a un hombre que solo minutos antes había avisado con un riflazo similar, a nivel de equipo y de una mentalidad prehistórica y de un sistema arcaico que ha demostrado una vez más no funcionar, en lo general.
El amateurismo y Pierre Coubertain han quedado atrás tan utópicos como caminar sobre el aire, es hora de hacer cambios en nuestro futbol de integrarnos a la evolución o terminaremos por desaparecer como los dinosaurios.
Hay que dejar atrás también arcaica idea de la geogrificación y aceptar que cubanos somos todos, los que viven en la isla y los que no, los que nacieron en ella o los que por esas cosa de la vida lo hicieron fuera y que llevan por dentro esa sangre única y especial que nos hace cubanos y que a pesar de la distancia sienten la patria de sus progenitores como suya propia.
De poco sirve tener jugadores valiosos como Cervantes, Ariel Martínez (elogiados repetitivamente en la transmisión radial salvadoreña), Coroneaux, Linares o Duarte, por solo citar algunos si no se les da la posibilidad de crecer futbolísticamente en ligas más competitivas que les permitan extraer toda esa calidad futbolística que tienen y obtener la madurez necesaria para enfrentar eventos de envergadura con la frialdad necesaria.
De poco, tener al mejor defensa de contención de la MLS (Osvaldo Alonso) pretendido ya por el Everton de Inglaterra si no lo convocamos o un delantero como Samuel Armenteros más que probado en la primera división holandesa y coqueteado por la selección nacional sueca si lo dejamos fuera por el hecho no de no haber nacido en Cuba.
Ya dirán que soy tremendista y armo tormenta en un vaso de agua, que es solo un amistoso y que si el Martes le ganamos a Panamá con toda su armada todos estaremos contentos y olvidaremos la derrota de ayer. Pero no, no creo que se tremendista, hay que cambiar la mentalidad, traer a nuestros mejores valores, decirlo en la radio, en la prensa, que la gente se entere, que hay juego que la selección está armada y que va a ganar, la pasión existe y resultados e información de la mano traerán el público de vuelta al Marrero para que los muchachos se sientan, si, en casa. Y si el corazón futbolero del Cotorro, Puentes Grandes, Habana del Este y el Cerro no alcanza para arropar a la tricolor entonces habrá que pensar en buscar otra sede.
El 2011 no es un año cualquiera, son los 100 años del futbol en Cuba, de nuestro futbol, de ese amargo pero lleno de pasión y en sus centenario se merece el regalo de la unión, del cambio de una nueva visión que amplié su horizonte.
Son los 100 años de nuestro futbol y se merece el regalo de un buen resultado que lo saque de la obscuridad en la que lo han metido por más de 50 años, es el centenario y este se vive solo una vez, saquemos nuestros colores pintémonos la cara y gritemos ¡La selección es una, es de todos! Y el Martes seamos nosotros la Marea Roja, que la selección juegue realmente de local y no de visitante en su propia casa.

2 comentarios:

  1. MArio Ayer estuve en el estadio, realmente los salvadoreños parecian jugar de local. Cuba indudablemente fue más que los centroamericanos, pero no llegó el gol, yo tambien creo que es importante que la seleccionm tenga a todos los integrantes, todos. Esa selecion si daria de que hablar en la concacaf, y haria temer a los que hoy sellenan la boca para decir que Cuba no es nadie en futbol, como dijese Tejada, seleccionado panameño respecto al partido del Proximo Martes. Debemos hacer que nos respeten, que nos teman, que sepan que somos unos rivales de consideración. Yo creo firmemente que Cuba tiene todas las capacidades para pasarle por arriba a mas de un centroamericano, pero las capacidades hay que desarrollarlas y eso amigo concuerdo contino no se esta haciendo. Ojala lleguen mejores tiempos, nuestro futbol lo merece, los jugadores y la afición tambien. Otra cosa, Amigo dudo que con la postemporada de beisbol le den mucha promocion al partido contra Panama, lamentablemente es asi.

    Por cierto me gustaria saber que decian los narradores salvadoreños sobre los nuestros, cuales eran sus comentarios, sobre Cervantes y compañia
    un saludo
    charly

    ResponderEliminar
  2. Charly primero gracias por ir a apoyar a la seleccion y segundo por tu comentario. Yo espero que esos tiempos mejores lleguen y que llegue pronto, para que no se pierdan mas generaciones y el suenno de llegar a un Mundial y no siga siendo esta pesadilla diaria.
    De Arielito y Martinez dijeron que eran jugadores de gran capacidad y muy interesantes y que muchos dirigentes salvadorennos habia empezado a preguntar por ellos para tratar de llevarselos a su Liga.
    Lo mismo que dijeron de Cervantes cuando estuvo en Panama y les dio clase de baile a los panamennos que creo todavia andan buscando sus cinturas por ahi

    ResponderEliminar