jueves, 31 de marzo de 2011

Pasaje de regreso

Lahera fue solo una sombra en el torneo de Guatemala

La selección cubana de futbol de la categoría Sub 20 que participa en las eliminatorias de la categoría para el Mundial de Colombia empató anoche a cero goles en un deslucido encuentro con la selección de Trinidad y Tobago sellando prácticamente su eliminación de este torneo.

Cuba ahora dependerá que un México ya clasificado le anote cuatro goles a los trinitarios en el partido que cierra las acciones del grupo, algo que suena más a cuentos de hadas que a la realidad ya que los hilos del partido pueden moverse más tras bambalinas que en el terreno de juego virtud del todopoderoso e intocable Jack Wagner.

Cuba necesitaba ganar a toda costa pero lejos de salir agresivo en busca del triunfo se mostró como un equipo timorato, sin hambre de triunfo al punto que el primer disparo a la puerta trinitaria no llegó hasta pasado 35 minutos y que tres minutos más tarde llegó su única clara oportunidad de gol del partido tras un desborde por la derecha y centro atrás rematado casi a bocajarro por Darío Suárez muy bien desviado por el arquero trinitario con su pierna izquierda.

La falta de ambición cubana fue más evidente en el segundo tiempo y los cambios del Chande solo sirvieron para quitarle profundidad al equipo y hacerlo más romo. Si la salida de Rivero, el jugador más interesante y desequilibrante del equipo, nos resulta llamativa la de Martínez por Urgellés en el 90 es incomprensible.

Lo que pretendía el técnico granmense con la salida de un hombre de vocación ofensiva y la entrada de uno con mentalidad más defensiva nos es difícil de imaginar no solo por la necesidad de hombres ofensivos que buscaran el gol sino también por el minuto en que se produce, minuto 88 ó 89. ¿Buscaba hacer tiempo con ese cambio? No lo sé, pero alguien debió decirle que el empate no nos servía y que lo que necesitábamos era tiempo y no malgastarlo con un cambio que no aportaba nada más que malgastarlo.

El libreto estaba al parecer escrito desde antes del partido y Chande tuvo miedo o la poca visión para cambiarlo durante el partido.

En definitiva Cuba empató y ahora tendrá que esperar que México nos haga el milagro para volver a creer en cuentos de Hadas.

2 comentarios:

  1. Lo de los directores tecnicos en Cuba es tan serio como las extructuras de competencia y el roce internacional. Por ahi se desangran tambien los talentos.

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  2. Hasta cuando caballero!!!!!

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