jueves, 13 de enero de 2011

Historia del futbol en Cifuentes

HISTORIA
La historia plantea que el fútbol en Villa Clara, tiene sus primeros inicios en la ciudad de Santa Clara, cuando se desarrollaba la etapa marcada como “Las Vacas Gordas”, es decir en el inicio de una gran crisis económica que se extendió hasta 1934 debido a las rebajas del precio del azúcar en el mercado mundial. En aquel entonces la población de Santa Clara era de 17 000 habitantes y la crisis se reflejaba principalmente en la falta de industrias, existía la industria del tabaco y algunas artesanales, la principal fuente de ingresos eran los empleados públicos, muchos jóvenes emigraban hacia otras regiones del país en busca de trabajo.

En la ciudad existía una sastrería denominada “La Elegante” su dueño era Manuel González conocido como el Montañés a quien José Rodríguez vendedor de almacenes importadores de La Habana le regaló un hermoso balón de fútbol inglés, su marca era “Glid Ford” único de su tipo en la región. Causó emoción entre los empleados donde la inmensa mayoría eran españoles.

En esa etapa existía un campeonato de pelota profesional en pleno apogeo pues las instalaciones estaban arrendadas en función de la pelota por lo que era imposible probar el balón.

La cita fue para la tarde de un domingo de 1924 en los terrenos de la Boulanger, situado hoy en la escuela de economía. En ese primer partido no participó ningún jugador cubano, sólo un santaclareño, Pino Puebla, que cumplió las funciones de aguador, a estos jugadores se les conoce como los pioneros del fútbol en Santa Clara, en este juego se encontraba el Montañés.

Se siguió jugando domingo tras domingo hasta llegar a conformar el primer equipo de fútbol en 1925. Así de esta forma el fútbol siguió tomando fuerza en la ciudad y en los municipios, pero no es hasta 1959–1960 que comienza enraizarse en el poblado de Cifuentes, sus principales iniciadores fueron los estudiantes de bachillerato Braulio Campos que estudiaba en la Escuela Hermanos Maristas en la ciudad de Cienfuegos y el otro atrevido pionero fue Juan Betancourt Álvarez que estudiaba en la escuela Salesiana Rosa Pérez Velasco, ahí se estudiaban carreras relacionada con al arte y los oficios y Juan era estudiante de mecánica.

Según los recortes de revistas y sus propios relatos él cuenta de la incidencia positiva del padre José Vandor el cual se entregó en cuerpo y alma al funcionamiento de la escuela, este extraordinario hombre de buenos modales y costumbres era de procedencia húngara, llega a Cuba en el 1940 y a la ciudad de Santa Clara en 1956, donde desempeña la función de rector de la escuela, era un excelente futbolista donde se veía junto a los estudiantes de la escuela jugar en el terreno, enseñaba sus habilidades y técnicas que tenía del gran deporte de las multitudes.

Con el espíritu deportivo de Braulio Campos y Juan Betancourt Álvarez, llegan al estadio de Beisbol y comienzan a introducir el fútbol en Cifuentes, lugar donde adhiere con gran fuerza, se conforman los equipos donde Braulio y Juan eran los pioneros incluyendo también a Antonio Padín. La historia recoge la lucha que existía entre los jugadores de béisbol y el fútbol por decidir quién jugaba primero en el terreno, finalmente se lanzaba una moneda la cual indicaría qué se jugaría primero.

CONFORMACION DEL PRIMER EQUIPO
Los veteranos afirman que el fútbol se defendía a corazón y deseo. En el año 1961 se conforma el primer equipo de Cifuentes, ya era interés del señor Reinaldo Díaz Barrueta que fue el primer director del D.G.D. lo que es hoy el INDER. Este hombre uniformó al equipo, se sentía entusiasmado con la labor de estos muchachos y comienzan a topar por diferentes municipios y para eso generalmente contaban con máquinas de alquiler cuyo chofer era Ángel Rolando Morales Garrido y Rubén Mesa Márquez, Osvaldo Morales Moya hasta el propio Artur el canadiense que era integrante del equipo y cubría las rutas del juego con su propio auto.

Estos pioneros que fueron integrándose posteriormente constituyeron el momento de esplendor del fútbol en el Oasis Villaclareño y sus éxitos se conservan en la memoria colectiva. La generación de los ´60 guarda un encomiable recuerdo del entrenador Pedro Castellón reconocido como el Placeteño o el Vejigo y de Artur Colen, canadiense que llegó al poblado integrando una familia de pastores presbiterianos y que aglutinó una importante cantidad de jóvenes a quienes inició en el fútbol, en el básquetbol, béisbol y otros deportes.

El llamado al Servicio Militar Obligatorio de los principales jugadores y la emigración interna que ha caracterizado al poblado por problemas de desarrollo económico limitado junto al traslado hacia Trinidad del entrenador hizo que declinara este deporte en el municipio. La obtención de becas para estudios en la capital del país y en Santa Clara también constituyó a la desintegración del equipo.

En los primeros años de la década de 1960, Cifuentes contó con un equipo de fútbol que obtuvo resultados destacados a nivel provincial. Este inicio estuvo influenciado por las escuelas religiosas de Cienfuegos y Santa Clara. La comunidad guarda un recuerdo imperecedero de este equipo que enriquece la historia del deporte municipal.

TESTIMONIOS
Juan González Bolaños: en los años 1959–1960 se comienza a dar los primeros pasos en el denominado balompié no existía una organización detallada solo existían unos jóvenes que provenían de colegios de cura y estos tenían conocimientos del deporte ya que lo practicaban en las escuelas donde estudiaban. En el año 1960 ya se hacía más serio la práctica del deporte. Se contaban con la Dirección General de Deporte su director era Reinaldo Díaz Barrueto y se comienzan a desarrollar campeonatos donde jugaban Sagua la Grande, Caibarién, Santa Clara.

En ese momento los resultados no fueron alentadores pero si es cuando el deporte toma un mayor auge, en 1961 se compite de nuevo en tres categorías, existía una primera categoría, segunda categoría y una categoría libre. La pelota como se le llamaba era fuerte y el fútbol hizo sentir su fortaleza y comienzan las discusiones por la posición del terreno quien la utilizaría primero, era la moneda la encargada de indicar de quien era el terreno. En el año 1963 el equipo sufre pérdidas de los jugadores fueron llamados al servicio militar y otros fueron a estudiar fuera del municipio quedan algunas figuras y surgen otras con calidad que jugaron en el campeonato 1963–1964.

En esta etapa se pierde el instructor Pedro Castellón todo hizo que el fútbol no siguiera con la energía que se presento anteriormente, el instructor va de traslado a Trinidad eleva el fútbol en esa zona, posteriormente se enfrenta Cifuentes y Trinidad y resulta ganador el segundo. Creo que es digno reflejar que el placeteño, el vejigo o el loco como también se le llamaba llegó a Cifuentes un buen día de 1961 su nombre es Pedro Castellón y los veteranos del balompié se recuerda como el hombre que guió y supo llevar un equipo a la cima, era un instructor de verdad por sus venas corría una mezcla de sangre y fútbol. No percibía salario y su dormitorio no era el que se merecía y con frecuencia comía en casa de sus amigos del equipo. Hoy nuestros ex jugadores lo recuerdan con un gran amor. Era un emprendedor.

Roberto Rubio Hernández: generalmente cumplía las funciones de defensa. Recuerdo que en el año 1962 ya el equipo contaba con un uniforme y se dieron unos tacos que eran de procedencia china, el deseo de usarlos era lo primordial, ya Cifuentes contaba con un equipo uniformado. Los tacos eran algo duro y difícil de domar mucho perdieron las uñas de los dedos gordos, yo no los perdí me gustaba jugar descalzo, de ahí un apodo Uquito pata de hierro. Estoy contento con el trabajo, de que alguien se acuerde de nosotros, el fútbol me fascina.

Armando Monagas Armas: recuerdo que en el año 1963 debido a los resultados obtenido por el equipo fuimos seleccionados para integrar el equipo Sagua junto a Juan González y Emerson Rodríguez, el entrenador de Sagua en aquel entonces era Ríos jugamos con diferentes equipos entre ellos Zulueta, creo que hicimos un papel destacado en la selección Sagua.

Alberto Romero Moya: eecuerdo que alrededor del año 1964 practicamos por las tardes, existía una gran emoción entre los practicantes, yo realizaba las funciones de defensa, nunca podré olvidar el día que choque sin querer con Artur el canadiense era muy corpulento y rodé por el terreno, el se viró y me ayudo, era un hombre muy noble y siempre estaba dispuesto a ayudar; el equipo contaban con un uniforme y existían balones para jugar. En varias ocasiones nos cogía la noche en el estadio (Tomado de la Enciclopedia Cubana ECURED)

1 comentario:

  1. Hay que ver las historias que se cuentan. De esas han existido bastantes y son dignas de recordar.

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