miércoles, 21 de abril de 2010

Comienza a tomar forma el partido del siglo

Bajo el peso brutal del béisbol, el fútbol ha vivido en un eterno segundo plano en Cuba, pero eso no significa que tenga un pasado digno de ser contado, ni una historia interesante.

Tan interesante que está muy cerca de cumplir sus 100 anos, y para celebrarlo el grupo Soccer entre Amigos realizará un extenso programa de actividades que tendrá como punto culminante un choque entre ex estrellas de la isla contra figuras de primer nivel mundial.

El choque se efectuará el viernes 11 de junio a las 7:00 p.m. en el Soccer Stadium de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

"Creemos que este será un justo homenaje al primer siglo de fútbol en Cuba'', expresó el periodista Omar Claro, uno de los pilares de Soccer entre Amigos. "El fútbol también ha aportado su grano de arena a lo que es la nación cubana''. Según investigaciones, el primer choque oficial de fútbol ocurrió el 11 de diciembre de 1911, en el ya desaparecido terreno de Palatino de La Habana. Se enfrentaron los onces de Hatuey y Rovers.

El Rovers, formado por jugadores británicos, se impuso 1-0 al Hatuey que exhibía en su plantilla a futbolistas españoles y criollos.

Impulsado por la entonces numerosa colonia española radicada en la Isla, el fútbol criollo se convirtió en un referente del más universal de los deportes en el área de Centroamérica y el Caribe. La Selección Nacional Cubana llegó a clasificarse a los cuartos de final de la III Copa del Mundo Francia 1938.

Real Madrid, Real Club Deportivo Espanyol, Sporting de Gijón, Celta de Vigo y Atlético de Madrid en representación del Europa; y por el Nuevo Mundo, Colo Colo de Chile, Alianza Lima de Perú, Nacional de Montevideo, Newll's Old Boys de Argentina, entre otros, organizaban giras a La Habana para medirse a Deportivo Centro Gallego, Juventud Asturiana, Hispano América, Real Iberia, Marianao y Olimpia.

"Muchos se sorprenderían de la gran actividad futbolística en las primeras décadas de la República'', agregó Claro. "Pretendemos rescatar todo ese momento para que las nuevas generaciones lo conozcan bien''.

La selección cubana estaría integrada por los ex internacionales Jorge Rafael Massó Mustelier, Dagoberto "Tibi'' Lara Soriano, Luis María Holmaza Odelín, Rafael Rodríguez Argüelles, Fernando "Calule'' Griñán, Gabriel Valenzuela, Humberto Martínez, entre otros.

Resto del Mundo exhibe una plantilla de figuras conocidas, encabezada por los mundialistas Luis Carlos Perea de Colombia, el estadounidense-uruguayo Fernando Clavijo, el hondureño David Bueso y el mexicano Félix "el Gato'' Fernández. También han confirmado su presencia el ex internacional haitiano Ernst "Nono'' Jean-Baptiste y el argentino Hugo Hernán "el Turco'' Maradona.(Por JORGE EBRO. EL NUEVO HERALD)

martes, 20 de abril de 2010

¡Como cambian las cosas mi Compay!

Hace unos días atrás leía, con tristeza, un artículo publicado en el periódico el Nuevo Herald de Miami, donde se hacía referencia a uno salido en la Agencia de Prensa Cubana en la que una periodista, cuyo nombre escapa a mi memoria, hablaba sobre el interés del Inter de Milán en apoyar el futbol en Cuba.

Confieso que el encabezado del artículo anunciando las intenciones de tan importante club me produjo gran alegría y me lancé a leer el artículo, pero solo me tomó la primera oración para que mi estado de ánimo diera un giro de 180 grados lanzándome a la tristeza y decepción habitual que sufrimos los que amamos el futbol cubano cuando se habla del mismo.

Y es que dicha periodista comenzaba con algo así: “aunque los niños cubanos prefieren ser más como Yulieski Gurriel que como Messi”, una comparación tan absurda como desafortunada y es que el primero, calidad aparte, está muy lejos de ser el mejor del mundo y el segundo no es cubano. Y el viejo dilema del futbol y la pelota en Cuba, como comentaba mi amigo Pepin, en su blog hace unos días volvió a aparecer.

Y es que mientras en Cuba se habla y se idolatra a futbolistas extranjeros y a las Ligas Europeas a los nuestros se les tira en el cajón del olvido, no se habla de ellos, se marginan y se guarda bajo llave cualquier información como si fuera cuestión de seguridad nacional. Mientras que sobre el béisbol cubano y sus deportistas se discuten hasta los más mínimos detalles llegándose incluso a la ridiculez de publicar noticias de torneos municipales por encima de torneos nacionales o internacionales de otros deportes mientras que el torneo de Las Grandes Ligas corre el mismo destino que el Campeonato Nacional de Futbol.

Y es que estemos claros, nosotros podemos escoger los ídolos que queramos, nacionales o internacionales, todos somos libres de escoger la figura deportiva como la que quisiéramos ser o fotografiarnos o tener un autógrafo, pero duele saber que pocos muy pocos en Cuba quieran ser como Cervantes, Duarte, El Capi, Molina, El Zorro, Puga, etc. (por solo citar los de adentro) y no porque no nos guste el futbol o prefiramos grandes estrellas. ¿Quien no quisiera tener el talento de Ronaldo o Messi? Sino porque nadie o muy pocos conocen a los nombrados a arriba.

El nacer y crecer en Cuba te convierte inmediatamente en pelotero, al menos lo hacía cuando yo tuve la dicha de venir al mundo y dar mis primeros pasos en nuestra hermosa tierra, marca que aun hoy en día me persigue pese a ser un ferviente seguidor de la blanquinegra. Tan es así que aun hoy en día, casi 40 años después mi padre recuerda con orgullo que entre mis primeras palabras estuvieron mis recuerdos a la progenitora de algunos ampayas y otras barbaridades típicas de nuestro folklore beisbolero.

El fulgor beisbolero, impulsado por espectaculares victorias en el ámbito internacional se vivía a diario en cada esquina, en cada callejón, donde cada niño quería ser el Señor Pelotero, Cheito, Capiró, Muñoz, etc. y en el que las famosas postales de peloteros de grandes Ligas eran un preciado Tesoro, recuerdo haber tenido la dicha de haber llegado a tener como 30 y que pasaron por miles de manos, niños y adultos las buscaban y revisaban más que en busca de los numeritos para comparar que tan buenos eran los nuestros comparados con aquellos balanza que siempre se desviaba hacia los de casa con promedios astronómicos, mientras que los grandes Ligas mostraban solo unos pálidos números que raramente alcanzaban los 300 puntos de average.

Y entonces llegó el futbol de la mano de la Copas del Mundo que convertía la isla por espacio mes y medio en el paraíso de la blanquinegra, era cuando todos queríamos ser Maradona o Zico o cualquier estrella internacional, pero tan rápido como venía aquel temporal se iba, eso si siempre dejando algunos “damnificados”, aquellos fiñes amantes de la pelota y que quedaban atrapados para siempre por la magia de la blanquinegra.

Allí quedábamos el grupito de locos, ese que cada tarde con o sin zapatos nos desperdigábamos corriendo tras el balón de nuestros amores y pasar de los Maradonas y Peles a los Osvaldo Alonso (padre), Povea, el Ruso García, por solo citar a mis co-provincianos. Conocíamos nuestro futbol y queríamos ser como nuestros futbolistas y ser los que lleváramos a nuestra patria a una Copa del Mundo, soñábamos con marcar un gol con la tricolor en el máximo evento futbolístico mundial y queríamos ser como ellos porque a pesar de los pesares sabíamos quienes eran los que cada fin de semana le daban vida en nuestros estadios al deporte de nuestros amores.

Éramos pocos, muy pocos, una cantidad ínfima que poco podía inquietar a la hegemonía beisbolera, pero era un grupo que se resistía a olvidar su pasión, un grupo que pese al sacrificio, el olvido periodístico, Campeonatos Nacionales de un mes de duración, retiradas de eventos internacionales y cualquier otro tackle traicionero se mantuvo y como un cáncer se fue expandiendo por la sociedad cubana reactivando esos genes hispanos que tenemos y que hizo saltar al futbol de la oscuridad a la luz de las calles al punto de ir suplantando el béisbol en popularidad y no lo digo yo “ciego” seguidor del deporte de los goles, sino un estudio reciente en el que se demuestra que el futbol es el deporte más practicado en las universidades cubanas y es que en el futbol con dos piedras y un balón es suficiente para encender la pasión.

Una pasión y masividad que en mí pasada visita a Cuba me tomó por sorpresa más aun cuando la gente me preguntaba por la Libertadores, Champions, eliminatorias mundialistas y nadie, como ocurría en el pasado por las Grandes Ligas.

Los tiempos han cambiado, tal vez por las derrotas beisboleras en torneos que antes ganamos con facilidad, tal vez por lo poco que necesita el futbol para practicarse y es que con un par de piedras y un balón es suficiente para que este deporte encienda la pasión o tal vez por ese no se qué, que tiene el futbol que te atrapa en sus redes y se te cuela en la sangre, no sé, pero lo que si se es que las cosas han cambiado y la gente sabe más y practica más, mucho más… el futbol.

Pero aun falta, falta mucho para que el futbol ocupe su lugar en Cuba, lejos de ese olvido al que se le ha marginado. Habría que cambiar muchas cosas, demasiadas, sacudir esa estructura antifutbolística creada en todas las esferas, desde nuestra Federación Nacional hasta los medios de prensa pasando por las comisiones provinciales, para que mañana cuando en un grupo de fiñes descalzos marquen un gol en uno de nuestros callejones grite con cariño ¡Gol de Cuba! ¡Gol de Keko!”

lunes, 19 de abril de 2010

Fin de semana de estrenos y confirmaciones

Mucha fue la actividad de los jugadores cubanos este fin de semana en la diferentes Ligas en las que participan.

La fiesta futbolera se inició en Tampa Florida en donde los locales recibieron al Cristal Palace, en el estreno de ambos equipos en la segunda división norteamericana. Por los locales el matancero Yendri Díaz fue de la partida y fue esencial durante los 76 minutos que estuvo en el terreno en la contención de ataque del Palace en el que se extraño la habilidad y fuerza del talentoso capitalino Yaikel Pérez. En encuentro se saldó con un 1:0 a favor de los locales.


Esa misma noche en Charlotte hacía el debut otro de los jóvenes baluartes del futbol cubano: Yeniel Bermúdez, el Mariscal de la zona defensiva del Charleston, quien venía de apuntarse un gol y una asistencia en el último partido de preparación de su equipo, tuvo una noche muy ajetreada en la victoria de su equipo frente al Charlotte 3:2, en el inicio de la USL2 (tercera división)

La tarde sabatina nos regaló otra excelente labor del pinareño Osvaldo Alonso en la victoria 1:0 del Seattle Sounders sobre los Wizards de Kansas City. El hombre de San Cristóbal volvió a sus andadas, recuperando balones, apareciendo cual fantasma en todas las zonas del terreno, convirtiéndose en una autentica pesadilla para los jugadores rivales. Ozzie no solo volvió a demostrar sus tremendas dotes de contención sino que fue referente obligado en el medio campo del Seattle cada vez que el equipo buscaba clarificar el juego (sería bueno ver alguna estadística sobre cuantas veces tocó el balón en el juego) además de recuperar su habitual precisión en sus cambios de frente con balonazos hacia sus delanteros que crearon zozobra en la defensa adversaria.

A la misma hora las Chivas USA extrañaron la rapidez del villaclareño Maykel Galindo quien se recupera de una torcedura de tobillo y cayeron goleadas 0:3 por el Houston Dynamo.

En la noche llegó la segunda presentación del “10” Yordanis Álvarez quien desde el mediocampo guió a los blanqui-rojos del Austin a la segunda victoria de la temporada esta vez con marcador de 2:1 sobre el AC San Luis.

El domingo le tocó el torno a Samuel Armenteros quien entró a los 37 minutos en el partido en el que el Ajax de Ámsterdam no tuvo piedad con el Heracles Almelo y lo goleó con marcador de 4:0